10 adaptaciones que han recorrido el camino inverso: del cine al comic

Nos hemos acostumbrado a que el cine sea el destino, el último paso o, si acaso, el penúltimo paso (pues más tarde vendrían los videojuegos) en una cadena creativa que parte desde una base literaria, fundamento del guión. El cine es el después después, y una adaptación se concibe, normalmente, como un viaje desde un origen literario hacia un destino audiovisual. Pero el cine también da lugar a obras fuera del terreno de lo audiovisual, como es posible comprobar en la normalización de los guiones novelizados, que últimamente salpican las librerías. Y también se dan tránsitos entre imagen en movimiento a imagen fijada, pues en los últimos años numerosas películas han encontrado su versión en cómic a posteriori. Hay caminos que se invierten, y el fenómeno que implica un viaje del cine al cómic es uno de los trayectos inversos en las vías convencionales de la adaptación.

Star Wars, del cine al cómic

Normalmente, en la historia del cine se ha dado por solicitud de los fans de las películas, que desean ver ampliado el relato fílmico que tanto les ha cautivado, y los cómics nacían como forma de expandir las narraciones, más allá de lo mostrado en celuloide. Gran parte de estas adaptaciones proceden de obras de ciencia ficción, como Star Wars, pues los mundos autosuficientes que construyen estas obras permiten la fabulación de numerosas historias centradas en distintos personajes, sin necesidad de seguir únicamente a los protagonsistas. Además, las obras de ciencia ficción nacen, a veces, con posibilidades narrativas que permiten su fácil conversión en sagas. En otras ocasiones, la voluntad de crear un cómic parte del propio autor, pues lo encuentra un cauce para ampliar el discurso que ha debido limitar en cine, por condicionantes de montaje y de los estudios. Y, como veremos en el caso de Matrix, hay proyectos que nacen con vocación de vivir a través de múltiples plataformas, e integran el cómic como uno de los cauces de expresión de su narrativa. Así, distintas modalidades de creación del cómic se han dado en la historia del cine, y aquí recojo una selección de 10 casos que pretenden reflejar esta variedad de motivaciones en el tránsito del cine al cómic:

King Kong

Las viñetas que han nacido a raíz de King Kong podrían encontrarse entre los gérmenes de las adaptaciones más másivas del cine al cómic de los films de ciencia ficción. Y es que en el propio año de estreno del film original, en 1933, la productora RKO decidió lanzar unas tiras de cómic en los pressbook como forma de promoción de la película; estas viñetas fueron luego publicadas en un periódico y dieron la vuelta por el país. Y en los pressbook de México incluyeron historia adicional, titulada The son of King Kong, que después fue recuperada.

king kong - steve mannion

En ese mismo país, en los años sesenta, Ediciones Mexico publicó una serie de cómics basados en el personaje, con portadas a color pero con viñetas en color sepia en el interior. Y, de forma paralela, en Japón también se publicó una historieta basada en King Kong en la Shonen Magazine: el fenómeno King Kong se había vuelto internacional. Pero EEUU volvió a reclamar sus derechos sobre el monstruo, y en 1968 fue publicado un cómic basado más en la novelización de la película de 1933, que en la misma película.

Pero los cómics más célebres de King Kong son los publicados por Dark Horse en 2005, ya con motivo del remake dirigido ese año por Peter Jackson. Y, de forma paralela, se publicó una novela gráfica diseñada por Joe de Vito, y titulada Kong: King of Skull Island, aunque esta sí se basaba en la película original de 1933. Así, King Kong, sin haber conocido una serialización en su producción de cómics, sí que ha vivido una larga historia de irrupción en mundos ajenos al cinematográfico; de este modo, puede ser tomado como una protoadaptación, pero sin un plan previsto y sin una continuidad: simplemente salpicando algunas páginas de la historia del cómic. Quizá su historia no es tan atractiva para el público actual como otras sagas de ciencia ficción, que desarrollarán las adaptaciones al cómic de forma más compleja.

king kong

Godzilla

Godzilla es, probablemente, el monstruo creado por el cine japonés más icónico de la historia del séptimo arte, desde que fue creado para la película del estudio Tōhō titulado Gojira (1954). Además de conocer 28 entregas en el cine nipón, y de varios remakes por el cine estadounidense (la versión de Roland Emmerich y la que está preparando ahora Gareth Edwards), también ha sido objeto de adaptación al cómic. Y lo ha sido con la misma intensidad tanto en el país de origen como en EEUU.

godzilla, del cine al cómic

En Japón, los manga sobre el monstruo Godzilla fueron creados desde el estreno, en 1954, de la priemra película. En su mayoría son adaptaciones, en blanco y negro, de cada una de las 28 entregas sobre el monstruo, aunque añadiendo algunas historias paralelas o personajes que no estaban en la base cinematográfica; pero, en líneas generales, no implican una ampliación del mundo de Godzilla. Sólo King Kong vs. Godzilla no recibe adaptación, mientras que el primer film recibió una secuela en cómic antes que en cine, titulada The Last Godzilla. Muchos de estos manga son publicados en revistas infantiles, como Bokura, Bouken Oh y Shonen, mientras que otros salían en publicaciones semanales o mensuales para adultos.

En EEUU, dos grandes editoriales se hicieron con los derechos de Godzilla. La primera fue Marvel Comics, que publicó, desde 1977 hasta 1979, una serie de 24 entregas escritas por Doug Moench y dibujadas por Herb Trimpe, tituladas King of the Monsters. Estas series sumergían a Godzilla en territorio estadounidense, desligando así al monstruo de su idea original: una representación de los fantasmas de la 2ª Guerra Mundial y la amenaza nuclear. Así, Godzilla emerge de los tiempos prehistóricos de la zona de Alaska, en el cómic King Kong vs. Godzilla; y, además, viaja a sembrar el caos en Nueva York: son perfecto ejemplo de la apropiación de un símbolo foráneo y su integración en la cultura estadounidense. Eso sí, había referencias a los films originales de Toho. Asimismo, Godzilla se encontraba con diversos personajes de Marvel, como Wolverine o The Avengers. Más tarde, Dark Horse adquirió los derechos en 1987 por una duración de 12 años

2001: A Space Odyssey (2001: Una odisea en el espacio)

2001: A Space Odyssey es, probablemente, una de las obras más líricas y extremas del cine estadounidense. Y, como tal, está revestida de una radical ambiguedad, que impide la claridad de los discursos. Para completar el sentido, está el libro de Arthur C. Clarke. Y, de forma adicional, el cómic publicado en 1976 y diseñado y escrito por Jack Kirby para Marvel Cómics. El cómic narra los acontecimientos del film pero con una perspectiva menos ambigua, pues introduce muchos más diálogos y describe psicológicamente a los personajes (mientras que Kubrick prefiere construir personajes apsicológicos para mostrar, por contraste, la mayor humanidad de la máquina HAL frente los seres humanos). Todo ello se debe a que parte de la novela y de un primer guión del film, que dibujaba un robot mucho más ingenuo. Se publicaron 10 series entre 1976 y 1977.

Star Wars

El caso más célebre de adaptación del cine al cómic es, sin duda, Star Wars. No en vano, las legiones de fans deseaban más información acerca de los mundos creados por George Lucas, por lo que pronto fue preciso la prolongación de la narración de Star Wars a otros medios de expresión. De este modo, los cómics pertenecen al denominado Universo expandido, una colección de materiales que dan vida a la franquicia más allá del celuloide, formados por videojuegos, novelas, series de televisión y cómics.

star wars, del cine al cómicTodas estas manifestaciones de la historia fuera de las trilogías fílmicas están consideradas como oficiales por Lucasfilm, si bien se reserva el derecho de refutarlas. Para George Lucas, el canon son las dos trilogías y las novelizaciones posteriores de tales películas, mientras que el resto de manifestaciones del Universo Expandido no están en el canon oficial de Star Wars o, si lo están, ubicadas en un nivel inferior. De este modo, George Lucas puede contradecir algunos relatos del Universo Expandido en sus películas, como ya ocurrió con la novela El ojo de la Mente, contradecida en El imperio contrataca. Y, además, Lucas se reservó ciertos acontecimientos para su representación fílmica, evitando su publicación en el Universo Expandido para que las películas tuviesen un mayor vigor, como ocurrió con la guerra de los clones. De todos modos, Lucas ha pretendido garantizar una cierta continuidad temporal y una coherencia entre todas las obras, evitando en la medida de lo posible la contradicción, para crear así una franquicia de múltiples medios expresivos, y muchos de los acontecimientos narrados fueron retomados luego en los films.

Y fue el cómic el primer cauce para ampliar el mundo Star Wars, a través del lanzamiento de una serie de historietas por Marvel Comics. Sin embargo, se considera que fue el séptimo número de la serie el iniciador del Universo Expandido, pues los seis primeros ejemplares eran una adaptación literaria de A New Hope. Y es que el séptimo número ampliaba lo visto en la pantalla: titulado New Planets, New Perils, contaba la historia de la huida de Han Solo y Chewbacca escapando de los cazarrecompensas. Marvel Comics produjo cómics de Star Wars entre 1977 y 1978, hasta que Dark Horse adquirió la licencia. Bajo esta editorial, se arriesgó en la representación de acontecimientos ubicados en cronologías muy diferentes de la saga. En general, los cómics han permitido crear engarces entre las distintas trilogías y colmar vacíos narrativos antes y después de las obras fílmicas.

Alien

El primer cómic de Alien nació como consecuencia del éxito de los cómics de Star Wars: entonces, la productora 20th Century Fox decidió lanzar un cómic del Alien dirigido por Ridley Scott. pues se pensaba que el universo de Alien también daba para su extensión a otras artes; fue titulado Alien: The illustrated story. El medio de publicación: la revista Heavy Metal, en 1979. Y los encargados de realizarla, dos grandes nombres del cómic: el guionista era Archie Goodwin, y el encargado de los dibujos fue Walter Simonson. Este cómic fue una adaptación bastant fiel a la película, aunque había algunas modificaciones: algunos diálogos cambiaron, y el guionista y el dibujante crearon su propio ritmo, acelerando algunas escenas, ralentizando otras, creando así otro ritmo de absorción de la obra. Y todo ello, captando las atmósferas del film.

alien, del cine al cómicSin embargo, los cómics de Alien más célebres son los publicados en 1988, a raíz de la entrega dirigida por James Cameron en 1986. Editados por Dark Horse, se concibieron como una secuela de la obra de Cameron, de modo que alcanzaron el mismo estatus respecto al film que el universo expandido respecto a Star Wars: no estamos ante un trasvase del film, sino ante una ampliación de las fronteras de la narración. En un primer momento se pensaron tres números, los dos primeros protagonizados por Rebecca "Newt" Jorden y el Corporal Dwayne Hicks, mientras que en el tercero seguían las aventuras de Ellen Ripley. Estos tres números sí que eran una continuación del relato, 10 años después, pero después se decidió ampliar su número y se prefirió crear pequeñas historias centradas en diversos personajes, o en aspectos como la evolución o la sociología del mundo. Así pudieron mantener una mayor libertad creativa, y entraron a colaborar nombres como Chris Claremont, Frank Miller, John Byrne o el propio Walter Simonson. Dark Horse también lanzó cómics sobre Robocop o Terminator por la época.

The Matrix Comics

Matrix se convirtió, en el momento de su lanzamiento, en el paradigma de lo que el crítico Henry Jenkins ha denominado narración transmediática. Se trata de un universo narrativo, que normalmente tiene una vinculación con la ciencia ficción y con la creación de mundos autónomos y consistentes, que se desarrolla a través de múltiples plataformas, si bien su origen fue el cine. En el principio, fue la película, y después se le añadieron otros medios, como cortometrajes, el cómic o videojuegos. Pero la característica fundamental es el no solapamiento entre una obra y otra: en cada medio se emite un fragmento distinto del mundo creado, de modo que es preciso el consumo de todas las plataformas para descubrir todos los entresijos de la narración.

the matrix, del cine al cómicEn el caso de Matrix, además de las películas, fueron lanzados cortometrajes de animación vía Internet (el proyecto denominado Animatrix), videojuegos y, en lo que nos atañe, varios cómics, cada uno aportando una visión diferente del mundo. Normalmente, se ubican en temporalidades diferentes a la que desarrollan las obras fílmicas, como precuelas o secuelas, o como engarces, y también desarrollan posibilidades narrativas no impulsadas por el cine. En el caso de los cómics, lo interesante es que cada obra fue ejecutada por distintos equipos creativos, de modo que se palpan diferencias abismales entre la estética de un cómic y de otro.

Sin duda, el autor más celebre que participó en esta creación múltiple fue Neil Gaiman, quien escribió Goliath, una historia que fue ilustrada por Bill Sienkiewicz, y donde desarrolla un relato sobre un ser aparentemente normal, manejando los niveles de ambigüedad que le caracterizan. Los hermanos Wachowski crearon la obra Bits and Pieces of Information, que sirve como precuela, pues se ubica en los orígenes de Matrix, y aclara la guerra entre los humanos y las máquinas. Ted McKeever escribió A life less empty, donde desarrolla las posibilidades vitales que podrían afrontar aquellos que eligieron la pastilla azul, en lugar de la pastilla roja. E incluso hay espacio para el humor y para el metacine, tal y como demuestra la pieza de Peter Bagge, Get It?, centrada en una discusión entre amigos sobre la primera obra de Matrix tras salir del cine. Así, los cómics de Matrix destacan porque sirven como sostén narrativo: no son simples adaptaciones de los films, ni añadidos posteriores, sino que son parte de los cimientos narrativos del mundo Matrix.

Se7enSe7en, del cine al cómic

La obra de culto Se7en, de David Fincher, centrada en el asesino en serie John Doe, que elige a sus víctimas en base a los 7 pecados capitales del cristianismo. Su estética opresiva, cerrada, oscura, obsesiva, cautivó a todos, y se quedó el retrato conciso del asesino fuera de campo, como consecuencia de su focalización en la investigación policial: sólo conocíamos los resultados, los actos había que reimaginarlos. Para eso se publicaron los cómics en 2005, 10 años después del estreno del film: para generar un retrato del asesino a partir de sus crímenes. Y, precisamente, se publicaron 7 volúmenes, cada uno titulado con uno de los pecados capitales, y con la misma estética opresiva del film, de modo que cada cómic reconstruye cada uno de sus crímenes.

The fountain (La fuente de la vida)

The Fountain (La fuente de la vida) es, probablemente (y sin conocer el Noah en el que está trabajando), la obra más ambiciosa de Darren Aronofsky. Está ambientado en tres épocas diferentes, la conquista de América, el presente y el futuro, todas ellas hiladas por el tema del amor y la muerte, con un discurso que afirma que la vivencia del amor, en la vida, basta para alcanzar una idea de inmortalidad. De todos modos, el proyecto narrativo era demasiado fragmentario temporalmente como para poder abarcarlo en una obra fílmica de la duración exigida por los estudios, y para poder explorar a fondo sus obsesiones, Darren Aronofsky impulsó el lanzamiento de una novela gráfica, que salió a la venta en 2005 por Vertigo Comics. Diseñada por Kent Williams, sus diseños recuerdan obras del simbolismo propias del s. XIX, como algunos grabados de Gustave Doré, y estalla el fulgor de la luz en cada viñeta. Es interesante escuchar las palabras del propio Aronofsky sobre el proyecto:

Yo sabía esto era una película difícil para hacer y dije al menos si Hollywood me jode al menos haré un cómic de ello

the fountain, del cine al cómic

Django Unchained

django unchained, del cine al cómicQuentin Tarantino tuvo problemas para fijar la duración de su última obra, Django Unchained, a un tiempo inferior a las 3 horas, cifra que podría considerarse la máxima aconsejada para una distribución comercial en salas normales. Y es que detrás del film se encuentra la Weinstein Company, cada vez con mayor peso en el mercado audiovisual, pues producen obras tan dispares como The Master de Paul Thomas Anderson o ; esta compañía busca conciliar las expectativas del público con la búsqueda artística del director, y no iban a permitir que saliese una obra superior a las 3 horas al mercado. Por ello, el proceso de montaje de Tarantino fue arduo y dificultoso, pues debía suprimir numerosas secuencias. Pero al final, el director encontró un medio en que volcar el resto de la historia: el cómic.

Porque Tarantino ha impulsado el lanzamiento de una novela gráfica sobre el film, que consta de 5 volúmenes de unas 120-140 páginas y cuyo diseño ha sido encargado a DC Comics. La ilustración ha sido ejecutada por el artista serbio R. M. Guéra, residente en España. Tarantino afirmó que este cómic constaría de la primera versión del guión, que contiene toda la historia en su totalidad y que, en el montaje final, debió recortar y sintetizar. Así, a través del cómic accedemos al background de los personajes, a su pasado y futuro, y a detalles que en el film no aparecen. De momento han sido publicadas las dos primeras entregas y ya están agotadas, mientras que las otras tres podrían ver la luz el próximo invierno.

7 días en la Habana

Y, como detalle curioso, quería dejar la versión en cómic que han realizado sobre el film episódico 7 días en la Habana, un retrato de la capital cubana realizado por directores clave del panorama cinematográfico, como Gaspar Noé, Pablo Trapero, Laurent Cantet o Elia Suleiman, quien sin duda firma el cortometraje más arriesgado e interesante del conjunto. Es un breve cómic disponible en la red gratuitamente, y ha sido ejecutado en blanco y negro, con viñetas de gran tamaño y con mucha información verbal. Me parece interesante por haber nacido de un film ajeno al contexto de ciencia ficción o superhéroes: para verlo, pinchar sobre el texto.