To the Wonder: clips para viajar al sentido de la naturaleza

To the Wonder parece ser un viaje a los extremos de los presupuestos estéticos de Terrence Malick, donde se dan en bruto todos los estilemas que conforman su filmografía. Ya lo hemos podido comprobar en varias muestras que se han lanzado como preludio del estreno, cada vez más próximo, pues en España está fijado para el 12 de abril y en Argentina para el 25 del mismo mes. Porque hemos disfrutado de un primer tráiler lanzado en diciembre, un clip y un segundo tráiler publicado hace apenas unas semanas. Además, también pudimos comprobar algunos aspectos del rodaje del film en el making of, donde Terrence Malick, como en el festival de Cannes donde obtuvo la Palma de Oro por Tree of Life, estaba ausente, siempre ajeno a las cámaras: allí comprobamos la improvisación que impulsa el director, con un guión que construye y destruye constantemente, y la cámara permanente, filmando en continuo a la captura del azar. De hecho, el bello plano de la mariposa posándose sobre la mano de Jessica Chastain en Tree of Life fue pura casualidad, algo que es posible filmar en los films de Malick gracias a esas cámaras que nunca cesan de filmar. Y ahora se han publicado cinco nuevos clips de To the Wonder.

To the Wonder

En los clips de To the wonder ya podemos vislumbrar, ya sin ritmo de tráiler (donde se funden planos y acortan para crear un ritmo artificioso), esa vivencia del tiempo que impulsa Malick. Porque ver una película de Malick implica, siempre, una experiencia distinta del tiempo: el espectador se ubica frente a un tiempo próximo a la psique del personaje, un tiempo psicológico que es puro fluir, que es imposible medir porque es un presente reinventándose. En Malick nunca se detiene el tiempo, y a ello colabora la dirección de fotografía del mexicano Emmanuel Lubezki, con su steadycam. Además, en los clips de To the wonder se atisban profundas elipsis que funcionan casi como una continuidad, como una selección de los momentos significativos de un fluir.

Esta movilidad estaba, en latencia, ya en Days of Heaven (Días del cielo), pero la depuración de su cine ha tendido a una extremación del movimiento y a una supresión del diálogo. En su lugar, encontramos una voz en off, que teje toda su filmografía, y que crea también una vivencia psicológica del mundo. Una voz en off que encaja a la perfección en su estética, pues normalmente, Malick introduce personajes incomunicados, con barreras infranqueables en la relación con el otro: así es Neil (Ben Affleck), el escritor que duda entre su actual esposa (Olga Kurylenko) o su antigua novia (Rachel McAdams); y así es el cura (Javier Bardem) con sus dudas teológicas. Por ello predomina la voz en off, que emana del pensamiento, y el tiempo psicológico, pues es imposible filmar unas relaciones que, en gran parte, están bloqueadas directamente; pero para eso está la naturaleza, como lazo entre los personajes, siempre omnipresente. Os dejo con los clips de To the Wonder, donde hay pistas de la deslumbrante banda sonora que parece construir el film:

My Sweet love

Este clip pretende reflejar el amor incipiente de Neil por Marina, su esposa, en el comienzo de su relación.

All Things Work For Good

Jane le explica a Neil que todas las cosas trabajan por nuestro bien, en una especie de armonía cosmológica.

Awaken the love

La relación entre Neil y Marina se vuelve fría, mientras que el padre Quintana extrema su discurso para provocar el despertar del amor.

Love is a command

El Padre Quintana pretende dar su mensaje de amor a la comunidad, le escuchen o no.

Christ in my hearth

El Padre Quintana comienza a adquirir una visión más panteísta del mundo, con una divinidad presente en el entorno. Me gusta en este caso la presencia de un cierto feísmo que Malick integra en su bella estética.