Cine y gastronomía: 10 películas para hacerte la boca agua

El cine, el buen cine, tiene un asombroso poder de sugestión. A través de sus imágenes, podemos sentir el tacto de una piel que se eriza, apreciar el aroma de la lavanda en flor o incluso saborear el paladar intenso de un café recién hecho. Esta selección de cine gastronómico nace con el objetivo de despertar sus sentidos y a satisfacer hasta a los paladares más exquisitos. Así que prepárense para degustar una variedad de especialidades de las cocinas del mundo cuyos sabores quedarán grabados en sus paladares. Bon appétit!

El festin de Babette (1987), de Gabriel Axel

10. Julie & Julia (2009), Nora Ephron

Las recetas de Julia Child llevaron la cuisine française a Estados Unidos gracias a la publicación de su primer libro, Mastering the art of french cooking en 1961. Cuarenta y un años después, Julie Powell emprendió un proyecto cuyo objetivo era cocinar las 524 recetas incluidas en el libro de Julia Child en 365 días así como contar sus progresos a través de un blog. La idea, a pesar de no haber agradado del todo a Julia Child, logró un gran éxito que llevó a Julie Powell a la publicación de su primer libro, Julie & Julia: 365 Days, 524 Recipes, 1 Tiny Apartment Kitchen, en el que está basada esta encantadora película. El plato principal en este menú sencillo pero sabroso es la maravillosa Meryl Streep en su papel de Julia Child.

9. Estómago (2007), Marcos Jorge

Desde Brasil llega este plato exótico que contrasta con el toque dulzón de otras de nuestras propuestas culinarias. Estómago narra la historia de Raimundo Nonato, un peculiar cocinero recién llegado al caos de Sao Paulo que pasa de la cocina de un bar inmundo a la de un restaurante italiano para terminar cocinando para sus compañeros de celda en la cárcel. La cocina se presenta como un arma de supervivencia para el protagonista de este plato picante y agridulce no apto para estómagos sensibles.

8. Bon appétit (2010), David Pinillos

La alta cocina de este film tiene un toque español. Con su ópera prima, David Pinillos nos transporta a la cocina de un prestigioso restaurante de Zúrich en el que Daniel (personaje interpretado por Unax Ugalde) comienza a trabajar como chef. El aderezo romántico del film consigue, sin embargo, no endulzar el plato en exceso y ofrecernos un final alternativo con cierto regusto amargo pero que se acerca más a la realidad que a los cuentos de hadas a los que el cine de Hollywood nos tiene acostumbrados. Especial atención a la banda sonora, un verdadero placer para los sentidos.

7. La graine et le mulet | Cuscús (2007), Abdellatif Kechiche

Cuscús ofrece un retrato intimista, cercano y carente de artificios de una familia que se reúne a la mesa en torno al cuscús preparado con tanto amor por la matriarca. A través de su mejor plato, la madre expresa su amor por su familia así como por un marido al que aún no ha olvidado. El diálogo cobra un papel protagonista en este film sobre la situación de la inmigración procedente del África del norte en el sur de Francia. La apertura de un restaurante especializado en cuscús de pescado en la cubierta de un barco se convierte, a un mismo tiempo, en solución para los problemas económicos de la familia y en nexo de unión para todos sus miembros. La joven Marzouk Bouraouïa es el ingrediente principal de este plato caracterizado por su mezcla de sabores.

6. Fried Green Tomatoes | Tomates verdes fritos (1991), Jon Avnet

Tomates verdes fritos se ha convertido en todo un clásico (todo un clásico de mi infancia). Un film que logra unir generaciones y seguir despertando una enorme ternura, no importa los años que pasen. En esta adaptación de la novela de Fannie Flag, la cocina de la Norteamérica profunda se convierte en la protagonista de esta historia de amistad narrada a través de un inmenso flashback a modo de novela por entregas. Fried green tomatoes es uno de esos manjares deliciosos de los que disfrutar en cualquier momento del año (y de la vida).

5. Chocolat (2000), Lasse Hallström

Es probable que Chocolat sea una de las películas que más veces he saboreado a lo largo de mi vida. Un viaje a través del paladar a un lugar perdido de Francia en el que tradición se ve sacudida por la llegada de la siempre magnífica Juliette Binoche, una mujer en busca de su sitio, y que trae consigo el pecado: el placer a través del chocolate. Gracias a la chocolaterie que Vianne Rocher abre en el pueblo, sus habitantes comienzan a comprender que existe otra manera de disfrutar de la vida y a descubrir (y satisfacer) sus más recónditos deseos.

4. Como agua para chocolate (1992), Alfonso Arau

Como agua para chocolate es uno de los platos fuertes de este especial de cine y gastronomía. La intensidad de los sabores que protagonizan la cocina mexicana se mezcla con un amor igualmente intenso, el que nace entre Tita y Pedro, un amor destinado a arder en su contenida pasión. La cocina se convierte, de nuevo, en refugio y salvación para la protagonista, además de en un medio para expresar unos sentimientos que se ve obligada a reprimir. Si disfrutan de este film, no duden en leer la fabulosa novela de Laura Esquivel en la que se basa esta deliciosa película. Abstenerse diabéticos, aunque este film bien merece una inyección de insulina.

3. Bella Martha | Deliciosa Martha (2001), de Sandra Nettelbeck

A estas alturas quizá ya hayan descubierto mi pasión por el mundo de la cocina. Y películas como Deliciosa Martha consiguen que mi amor y admiración por la profesión aumente. No sólo por mostrar los entresijos de la cocina de un restaurante de lujo, sino también por descubrir el maravilloso poder de nuestros sentidos y porque ver una película alemana que logre emocionarme siempre es motivo de celebración. Martha es una excepcional chef de éxito que, sin embargo, tiene una vida vacía que trata de completar dedicándose enteramente a la cocina. Sin embargo, un cambio radical llegará a su vida cuando tenga que hacerse cargo de su sobrina tras la trágica muerte de su madre. Pero también el amor aparecerá en el camino de Martha para cambiarle la vida de una forma que ella jamás hubiese esperado.

2. Babettes gæstebud | El festín de Babette (1987), de Gabriel Axel

El festín de Babette es un manjar que agradará a los paladares más exquisitos. Adaptación del cuento de Isak Dinesen, Babettes gæstebud es una de las películas más especiales que haya podido nunca degustar. Al disfrutar una y otra vez de este film, me imagino compartiendo el placer de los comensales que asisten al desfile de manjares preparados por Babette, una brillante cocinera francesa que se refugia en casa de dos puritanas hermanas solteras en una aldea perdida de Dinamarca. De nuevo en esta película de factura perfecta, la comida se convierte en un instrumento para despertar los sentidos olvidados o desconocidos. Una verdadera obra de arte que conviene saborear con calma para apreciar los ligeros matices de esta receta secreta cuasiperfecta.

1. Politiki kouzina | Un toque de canela (2003), Tassos Boulmetis

Y de postre, una delicia griega de inspiración turca. Escrita, dirigida y coproducida por Tassos Boulmetis (¿dónde te escondes, Tassos? ¿por qué nos has abandonado?), esta pequeña obra maestra logra transportarnos a través de sus aromas, al igual que a su protagonista, a Estambul y Atenas, dos ciudades separadas y causantes de una dolorosa separación. La visita de su abuelo a Grecia traerá al recuerdo de Fanis los sabores y olores de su infancia en Estambul y le llevará a emprender un delicioso viaje al pasado. La belleza de sus paisajes y el colorismo que impregna todo el metraje aderezan con gusto esta comedia cargada de ternura en la que la pérdida está unida al encuentro por un toque, el toque justo, de canela.