Red 2: ¿quien dijo que la jubilación tenía que ser tranquila?

Como haciendo suya aquella máxima que dice que los viejos rockeros nunca mueren, hace un par de años legaba a las carteleras una película de acción disfrazada de comedia negra que protagonizaban Bruce Willis, Morgan freeman, Helen Mirren, Mary Louise Parker y John Malkovich -a quien estoy deseando volver a ver interpretando a ese personaje tan demente. Adaptación de una interesante novela gráfica de Warren Ellis y Cully Hamner, RED resultó ser una película realmente divertida y emocionante en la que sus protagonistas demostraban que podían desarrollar sus personajes en un nivel muy distinto al que nos tenían acostumbrados. Con un presupuesto de unos 58 millones de dólares, la película dirigida por Robert Schwentke, engrosaba en su taquilla internacional algo más de 158 millones de dólares, por lo que la secuela estaba asegurada. Y aquí tenemos ya el tráiler de RED 2, como avanzadilla para su estreno el 2 de agosto.

Cartel y tráiler de RED 2

Si Schwentke cedía su puesto en la dirección a Dean Parisot, más conocido quizás por su aportación a series de televisión como Northern Exposure, ER o Modern Family que por sus dos trabajos cinematográficos previos, Fun with Dick and Jane y Galaxy Quest, el guión de la película vuelve a ser obra de Jon Hoeber y Erich Hoeber, por otro lado responsables de un bodrio de dimensiones catastróficas como battleship. Cada día estoy más convencido de que lo que hace funcionar una película es el equipo completo, nunca una de las partes, o al menos la presión de un parte sobre las otras. En lo que respecta al reparto, tenemos que tener en cuneta las nuevas incorporaciones de Byung Hun Lee, Catherine Zeta-Jones y Anthony Hopkins.

Humor negro y acción trepidante siguen siendo las mejores bazas de la secuela en la que el agente de la CIA retirado, Frank Moses, reúne a su equipo de élite para la búsqueda de un dispositivo nuclear portátil desaparecido. Para tener éxito tendrán que sobrevivir a un ejército de asesinos implacables, terroristas despiadados y funcionarios del gobierno enloquecidos por el poder; todos ellos están ansiosos por tener en sus manos el arma de próxima generación. Una misión que lleva a Frank y su excéntrico equipo en un periplo por París, Londres y Moscú. Desarmados y sin ninguna ayuda eterna, tendrán que hacer uso de su ingenio y las habilidades de la vieja escuela para confiar en que no perezcan en su intento de salvar el mundo.