La mirada de Abel Ferrara sobre Strauss-Kahn incluye a Jacqueline Bisset

Regresa Jacqueline Bisset. Esta actriz británica vuelve al cine tras un período dedicado a películas de televisión, desde que en 2008 protagonizase Death Love. Con Truffaut alcanzó la fama, gracias a su papel en ese homenaje al cine que es La nuit américain (La noche americana) en 1973, y desde entonces su rostro transitó por la obra de cineastas clave, como Rich and famous (Ricas y famosas), de George Cukor, o La cérémonie (La ceremonia), de Claude Chabrol. Y vuelve a las pantallas con un personaje difícil, el de Anne Sinclair, la mujer de Dominique Strauss-Kahn, el antiguo director del FMI. Y no lo hará bajo la batuta de cualquiera, pues se trata del próximo proyecto de Abel Ferrara, quien desea llevar la pantalla el escándalo de Strauss-Kahn.

jacqueline bisset

Y es que Abel Ferrara no ceja en su descripción de los síntomas que mejor definen un occidente en decadencia. Un mundo al que ya dictó sentencia en la apocalíptica 4:44 Last Day on Earth, en el que una pareja espera el fin del mundo en su loft de Nueva York, cada uno con reacciones distintas, pues ella cree en la reencarnación, mientras que él no consigue extirpar su inquietud. Una visión intimista del fin del mundo, elegida como una de las mejores películas del año por Cahiers du Cinema, próxima en su concepción a Melancholia de Lars von Trier, que permite la eclosión de todo el sistema de valores que nos constituye. Y ahora toma el escándalo de Dominique Strauss-Kahn como otro signo del declive del sistema.

Este político y economista francés, ministro de economía del país galo bajo el mandato de Jacques Chirac, fue acusado de agresión sexual e intento de violación a Diallo Nafissatou, empleada del Sofitel New York. Estos hechos tuvieron lugar en una suite del hotel el 14 de mayo de 2011, y tras la denuncia y el juicio, debió renunciar a su puesto de director del FMI, si bien un acuerdo millonario ha impedido su encarcelamiento. Ahora bien, Abel Ferrara no desea una dramatización de los acontecimientos, tratando de realizar un non-fiction periodístico, como podemos ver en Zero Dark Thirty: lo que quiere es diseccionar el conflicto más íntimo del político, la relación con su esposa, la periodista Anne Sinclair, durante el estallido del caso, en la semana en que todo salió a la luz.

anne sinclair

La periodista Anne Sinclair es todo un icono en Francia, pues ha dirigido los informativos de F1 durante más de 13 años, hasta que su esposo fue nombrado ministro de economía. Durante el juicio, Sinclair mantuvo su apoyo incondicional a su esposo durante el juicio, y prosiguió con el matrimonio, aunque finalmente han iniciado trámites de separación: es como si el conflicto hubiese promovido su unión, y tras su disipación, nada justificase su matrimonio. Abel Ferrara, claro, va a fabular las emociones que eclosionaron en el fuera de campo del escándalo público, en el terreno íntimo. Y por ello, la primera actriz pensada para el papel, Isabelle Adjani, ha renunciado a participar en la obra, pese a su interés por entrar en el universo creativo de Abel Ferrara. Y aprovechando ese espacio, se ha colado el nombre de Jacqueline Bisset para el reparto.

Y quién mejor para encarnar a Dominique Strauss-Kahn que Gérard Depardieu, quien ahora dispone de nacionalidad rusa ante su deseo de evitar los impuestos franceses a las clases altas, y que ha firmado un contrato para protagonizar la película de la hija del dictador de Uzbequistán. No sé quién de los dos, si el actor o el personaje, ha despertado mayor revuelo en Francia, pero el caso es que fusionarán sus actitudes excéntricas en el próximo proyecto de Abel Ferrara. Todavía no tiene título, aunque el director ha afirmado que tendrá el de una fecha clave, quizá el día en que negó los hechos; y el rodaje comenzará el próximo abril en Nueva York.