The Croods: la familia es una institución prehistórica (que necesita cambiar)

La última película de animación de Dreamworks, The Croods vuelve a ser una extraordinaria aventura que cuanta más de los que muestra. Sin desmerecer la aportación de Kirk De Mico, lo cierto es que aflora notablemente la influencia de Chris Sanders, co-director y co-guionistas de la película, que también lo fuera de la espléndida How to Train Your Dragon, que también estaba a favor de pensar antes de actuar. Igual que su anterior película, de la misma manera que en primera instancia podemos disfrutar con las emocionantes y divertidas aventuras de esta familia prehistórica, también se pueden sacar interesantes lecturas de un relato que conseguirá encandilar a grandes y pequeños por igual.

Cartel para la crítica de The Croods

La primera secuencia de The Croods ya deja clara su intención. Eep comparte con nosotros sus reflexiones con la vida en familia a través de una animación tradicional. En su plegaria se percibe la insatisfacción y resignación por una forma de vida que no colma todas sus necesidades. Pero no conoce otra, no sabe cómo explorar un mundo que le han vendido lleno de peligros y catástrofes que podrían llevarle a la muerte. Para la familia Crood la mejor manera de sobrevivir es no salir de casa. En el momento en que termina su alegato y comienza verdaderamente la película, irrumpe la animación 3D, en lo que interpreto como la necesidad de explorar y de abrirse a nuevos tiempos, de adaptarse a los avances y asimilar el cambio.

Lo que visualmente se transmite a través de las diferentes técnicas de animación, será el personaje de Guy quien introduzca la modernidad en la vida de Eep. En lugar de encerrarse en sí mismo, Guy ha desarrollado sus propias armas para luchar contra el miedo, y así surge el fuego, igual que observar todo lo que le rodea (y en algunos casos experimentar con todo aunque resulte peligroso) le llevan a desarrollar sus propias conclusiones de lo que está pasando o lo que podría suceder en un mundo en constante evolución. Con Guy la cultura y el pensamiento irrumpen en la vida de Los Croods.

Resulta muy elocuente que sea el miedo y la incultura el arma que el patriarca de la familia argumenta para proteger a la familia, las mismas armas y herramientas que utilizan tanto las religiones como muchos gobiernos para mantener controlada a la población. De la misma manera, encuentro francamente reconfortante que se muestre cualquier forma de expresión artística, ya sea un relato o una imagen pintada en la pared de una cueva, como una manera de perdurar en el tiempo, de llegar a vivir eternamente, de extender tu cultura. Quizás el ministro español de educación, cultura y deporte, José Ignacio Wert, debería tomar buena cuenta de esto.

Crítica de The Croods

Me encanta la secuencia en la que Grug pinta en una caverna con la antorcha en la mano, y por dos motivos. Primero por el hecho en sí de mostrar la manera y motivo por el que se realizaban estas pinturas rupestres, porque aunque la película esté plagada de anacronismos, sin duda son fruto de la fantasía con la que han querido dotar de una mayor espectacularidad visual a la película. The Croods no pretende ser una clase de historia, ni mucho menos, pero traicionando ciertos elementos reales, sí consigue ser fiel al espíritu de lo que cuenta el relato. Y el segundo porque, aunque se presente a Grug como una forma de vida primitiva en oposición a Guy, ambos a prenden a entender los defectos y virtudes del otro, comprendiendo que sólo el entendimiento entre ambos permitirá que puedan llegar a ese nuevo mundo que están buscando.

Explorar el mundo tiene sus recompensas para The Croods

Si celebro que no haya ni el más mínimo rastro de sexismo en los personajes de la película, lo que hacen ellos lo hacen igualmente ellas, también se agradece que no haya una identificación geográfica de la familia y ese lugar seguro que buscan para sobrevivir. Cualquier otro director podría haber asociado la idea de un mundo nuevo al continente americano, pero en The Croods, pero la única identidad de esta familia viene provista del idioma que hablan, que, en cualquier caso, tan sólo responde a la lógica de ser una producción estadounidense. Entiendo que deliberadamente se decide hacer omisión del continente en el que se encuentran, haciendo su relato rabiosamente universal.

3 estrellas