Jack the Giant Slayer: un cuento que no destrozan del todo

Hacía ya un lustro que Bryan Singer no se involucraba en la dirección de una película para cine, desde Valkyrie. Antes de retomar la dirección de X-Men: Days of Future Past y reencontrarse con la serie de superhéroes que iniciara él mismo con X-Men y su secuela, se ha zambullido sin paracaídas en la última moda que ha invadido las superproducciones de Hollywood: las adaptaciones de cuentos. Aunque en su caso, sí se ha tomado las licencias suficientes para alejarse a su antojo del cuento original y presentar Jack the Giant Slayer como una renovada historia de acción y fantasía, más que como un cuento infantil.

Cartel para la crítica de Jack el cazagigantes

No quiere esto decir que el guión desarrollado por Darren Lemke, Dan Studney y Christopher McQuarrie, colaborador habitual de Singer, sea perfecto, pero a pesar de que a sus personajes pueda faltarles profundidad psicológica, sí están algo mejor definidos que otras películas de esta índole. Por un lado se pueden intuir las referencias al relato bíblico de David y Goliat, más explícitas en el relato original, cuyo autor no es Hans Christian Andersen, a quien se le ha atribuido tradicionalmente, sino que es un cuento anónimo. Y por otro lado, si bien podemos encontrar reflejos de Merida, la heroína de Brave, en Isabelle (Eleanor Tomlinson), mucho más curiosos me parecen los vínculos con Star Wars.

Porque no sé si sería una broma de Bryan Singer, pero entre los puntos en común con la primera (o cuarta) entrega de la saga de George Lucas, Star Wars: episode IV - A New Hope, nos encontramos con una princesa rebelde en apuros, un joven granjero que siempre tuvo grandes aspiraciones y un rescate sin plan de salida para salvar a esa princesa. La ironía que se desprende de contar con Ewan McGregor, que se relaciona con Jack como si de su Padawan se tratara, con secuencia en la que pareciera estar haciendo uso de la fuerza, me llevan a pensar que consciente de las similitudes, prefirieron resaltarlas en lugar de disimularlas incluyendo una frase como "tengo un mal presentimiento sobre esto", que el actor ya se sabe de los tiempos que hacía de Obi-Wan Kenobi. También está el hecho de que vuelve a coincidir con Ralph Brown y Warwick Davis, que también estuvieran en Star Wars: Episode I - The Phantom Menace. La casualidad también ha querido que coincida con Ewen Bremner con el no compartía precisamente habichuelas en Trainspotting.

Nicholas Hoult

Referencias que, en cualquier caso, no creo que se vayan a tener muy en cuenta porque la mejor baza de Jack the Giant Slayer es la efectividad de sus efectos especiales y la espectacularidad de sus secuencias de acción, que junto al ritmo constante y creciente de la película, consiguen hacerte pasar el buen rato de evasión que estabas deseando. Quizás habría estado mejor sin en lugar de Stanley Tucci, hubiera contado con un actor con algo más de carisma, pero también es cierto que se trata de un personaje que tiene que caer mal desde el primer momento. Quizás alguno esperara más del director de The Usual Suspects, pero imagino que los directores, igual que los espectadores, también tendrán momentos en los que sólo pretendan divertirse mientras están trabajando.

3 estrellas