Incompatibles: Omar Sy, la fórmula del éxito de la nueva comedia francesa

Lo reconozco: hay un único motivo que podría llevarme a ver una película como esta en la gran pantalla, y es la presencia de Omar Sy entre su reparto. Tras haber saltado a la fama gracias a la taquillera Intouchables, el actor francés de origen mauritano-senegalés se ha consagrado como el maestro de la nueva comedia francesa. Así que pido disculpas de antemano al lector por cualquier muestra de amor directa hacia Omar Sy que pueda quedar impresa en esta crítica de Incompatibles (De l´autre côté du périph). Si me acusan de adorarle, me declaro culpable.

Cartel de Incompatibles (De l´autre côté du périph), dirigida por David Charhon

Hay una fina línea que separa la comedia de la más pura chorrada y, por suerte, De l´autre côté du périph logra no traspasarla. A pesar del cartel con el que se ha comercializado la película, en el que todo hace pensar que se trata de una más de la miríada de películas sobre parejas de policías de personalidades opuestas que nos ha dado la industria de Hollywood, Incompatibles no es la típica buddy movie, aunque quizá a ello ayude (y en gran medida) la presencia del inmenso Omar Sy.

El desencadenante del segundo film de David Charhon (quien debutó en el largometraje con Cyprien en 2009) es el asesinato de la mujer del líder de la patronal en los suburbios de París. A partir de ese momento, los destinos de dos policías totalmente opuestos, intrepretados por Omar Sy en el papel de Ousmane Diakhité y Laurente Laffite que interpreta a François Monge, se unen. Ousmane es un policía de los suburbios de París, comprometido con su trabajo: el "poli bueno" de las películas americanas. Por su parte, Monge es un policía sin escrúpulos cuyo único objetivo es ascender por la vía fácil. Para resolver el caso, ambos se ven obligados a introducirse en ambientes desconocidos, del centro a la periferia (y viceversa), con todo lo que ello implica: desmontar ideas preconcebidas sobre lo desconocido y aceptar las propias debilidades. Y sí, no les voy a negar que Incompatibles sea la ya manida historia de dos caracteres opuestos que terminan conectando, pero el mayor logro de este film reside en haber logrado homenajear a la buddy movie estadounidense de manera satisfactoria gracias al talento cómico de sus protagonistas . Y es que, ya lo dice en el propio film uno de los personajes: "Su dúo cómico [Monsieur Sy y Monsieur Laffite] funciona a las mil maravillas".

Pero en su homenaje, Incompatibles tampoco olvida al cine policíaco francés, de ahí el guiño al personaje de Jean Paul Belmondo en Le professionel (1981), de Georges Lautner, en la que Belmondo interpreta a un espía francés que busca venganza contra su gobierno cuando éste le condena tras haberle encargado el asesinato del presidente de un pequeño país africano. En el film de Charhon, la crítica a la corrupción de los gobiernos se enmascara de comedia, logrando así un doble objetivo que se se adapta a la perfección al contexto actual.

Omar Sy y Laurent Lafitte en De l´autre côte du périph | Incompatibles (2012), dirigida por David Charhon

Las traducciones de los títulos originales pueden llegar a ser perversas, y en este caso el título con el que se ha presentado este film en España logra crear en el espectador una relación inmediata con el film que valió a Omar Sy el César al Mejor Actor: Intouchables (Intocable). Una estrategia de márketing descarada que, sin embargo, funcionará tan bien como funcionó conmigo a la hora de llevar a las salas de cine a los amantes de este actor por su interpretación en el film dirigido por Olivier Nakache y Eric Toledano. Porque al margen de la calidad de la película, lo que queda ya claro es que la presencia de Omar Sy es sinónimo de éxito en taquilla.

Incompatibles es, por encima de todo, un escenario para el lucimiento del artista preferido de los franceses (según el ránking elaborado por Le Journal du Dimanche): Omar Sy. En ella, el actor hace gala de sus mejores cualidades: la comedia y el baile. La escena más brillante del film es aquella en la que Ousmane escenifica para su hijo cómo se desarrolló la operación fallida de captura de los malos mientras hacen la compra en un supermercado al ritmo del tema Home, interpretado por Edward Sharpe & The Magnetic Zeros. Es aquí donde el film debería haber terminado, dejándonos a todos plenamente satisfechos con el inmensurable carisma de Sy. Sin embargo, el final ofrecido responde a la fórmula tradicional en la que no hay espacio para las preguntas sin respuesta del espectador: todo queda resuelto, y toda esa resolución es mostrada en imágenes. A pesar de que el desenlace no deja de ser predecible e insatisfactorio para quienes buscábamos un cierre innovador y quizá algo inesperado en un film de estas características, David Charhon logra conducirnos con soltura hasta su final a través de un guión plagado de momentos hilarantes y de una ligera intriga que mantiene la expectación.

De l´autre côte du périph | Incompatibles (2012), dirigida por David Charhon

Incompatibles lo tiene todo para cumplir con su función, que no es otra que la de entretener. Cuenta con un guión ágil, que conduce al espectador de principio a fin sin que en él asome el aburrimiento; sus diálogos son frescos; su sencilla historia incorpora elementos de actualidad, todo ello sin olvidar el toque de ternura que despierta la relación del personaje de Omar con su hijo. Pero, sin lugar a dudas, lo que convierte a este en un film completo es la presencia de un actor que se come la pantalla, y ese es, por si aún quedaba alguna duda, Omar Sy.

2 estrellas