Tráiler de Rebelle: la invisibilidad de los niños soldados en África

El film Rebelle, del canadiense Kim Nguyen, lleva una larga trayectoria a sus espaldas desde que fue presentada en el pasado festival de Berlín, donde obtuvo la Concha de Plata como reconocimiento a la labor de su mejor actriz, Rachel Mwanza. Desde entonces, también ha pasado por el festival de Toronto y por el de Tribeca, donde se alzó con el galardón a la mejor película, y ha sido nominada en la sección Mejor Película extranjera en todos los premios destacados que premian el cine independiente, como los Independent Spirit Awards, e incluso en los Satellite Awards. Sin embargo, la sorpresa llegó a principios de mes, cuando este film que permanecía algo oculto, ha resurgido con fuerza al recibir la nominación a Mejor Película Extranjera en los Oscar de este año. Así, competirá con las favoritas como Amour, o No de Pablo Larraín. De ahí que los productores se hayan decidido a continuar con la campaña de promoción y publicar un nuevo tráiler:

Rebelle es un film ambientado en el África Subsahariana, y sigue los pasos de Komana (Rachel Mwanza), una joven de 14 años embarazada. Entonces, Komana decide contarle su historia al niño que crece dentro de ella, a modo de terapia y de catarsis, pues ha sufrido un secuestro con tan sólo 12 años por parte del ejército rebelde, por lo que tuvo que convertirse en niña soldado. Para escapar, Komana construye una nueva identidad con la que sobrevivir: comienza a advertir visiones místicas a sus captores, quienes creen que es una bruja, y a la vez se hace amigo de un otro joven soldado, encarnado por Serge Kanyinda. El film ha sido rodado en la República Democrática del Congo, con intensos conflictos internos desde 1997.

De este modo, con un crudo realismo en su realización, el director canadiense Kim Nguyen nos sumerge en una de las lacras más agudas e invisibles del mundo contemporáneo. Se trata de su sexto largometraje, y en Rebelle también desempeña la labor de guionista. Ya había utilizado África como escenario de otro de sus films, La cité, donde centra la narración en un médico que ha pasado 8 años en el continente africano desarrollando su profesión, hasta que decide regresar a su hogar, agotado por su ritmo laboral; no obstante, en su camino se topa con una ciudad invadida por la peste que se decide a salvar. Así, África como tema, y no como escenario (no como un lugar exótico en el que ubicar relatos) es una constante en su filmografía.