The Odd life of Timothy Green: la magia de CJ Adams

Una mala crítica tiene el poder de crear prejuicios infundados contra una película. En mi caso, la dureza con que la revista Time había tratado a este film, incluido en el ranking de las 10 peores películas del año, me provocó un directo rechazo hacia The Odd Life of Timothy Green y una gran dificultad para darle la oportunidad de demostrarme si realmente era tan mala como decían. Pero he de decir, cuál fue mi sorpresa, cuando tras la crítica me encontré cara a la cara con este film más que fantástico fantasioso y llegó a resultarme incluso tierno y divertido.

Es curioso como en el cine, algo tan subjetivo, no sólo para cada persona, sino también para cada momento de cada una de esas personas, las críticas afectan tanto a nuestra idea de partida. Así que les pido que tomen las críticas como deben tomarse: como referencia, y no como sentencia. Porque de ser así podrán encontrarse viendo películas horrorosas que les aburrirán hasta el sueño que, sin embargo, contaban con una buena crítica (y no me hagan dar ejemplos, porque empezaría por Lincoln y la destrozaría), o en el peor de los casos perdiéndose films que podrían hacerles pasar un buen rato pero que quedaron descartados desde el comienzo por las malas críticas. Por ello mi crítica de The Odd Life of Timothy Green no es tanto una oda al buen cine, porque tampoco voy a engañarles, esta no será la película de sus vidas, como una oda al cine de entretenimiento que, a pesar de las críticas, logra cumplir con sus objetivos.

The Odd Life of Timothy Green

The Odd Life of Timothy Green es la historia de una pareja (interpretada por Jennifer Gardner y Joel Edgerton) que no puede tener hijos. En una noche de desesperación, incapaces de digerir la noticia, deciden "crear" a su hijo, ese hijo que nunca tendrán, y al que le otorgan cualidades que responden a sus propios deseos. Pero esta película es, por encima de todo, una excusa para presentar a un personaje encantador: Timothy, interpretado por un brillante CJ Adams que logra eclipsar todas las carencias de este film (que no son pocas) y emocionar con su sonrisa de una forma que el resto del elenco no consigue en ningún momento.

The Odd Life of Timothy Green

No es sólo porque le tenga manía a Jennifer Gardner desde que en la serie Felicity tratase de robarle el novio a la protagonista, pero he de decir que la pareja Jennifer Gardner-Joel Edgerton no funciona. Sus momentos en pantalla, por desgracia demasiados, arruinan el espíritu de la película con sus interpretaciones poco o nada convincentes en el rol de pareja devastada por no poder tener descendencia. Con ellos la película se torna comedia, aunque la risa no la provoca el guión, sino lo poco creíbles que estos dos actores resultan en su papel. Los únicos momentos que merecen la pena de esta película, y gracias a los que el espectador aguanta paciente hasta el final, son las intervenciones de CJ Adams.

CJ Adams, el alma de The Odd Life of Timothy Green

La factoría Disney ofrece una fábula que dosifica su magia para no perder el contacto con la realidad (aunque con ello arruine su potencial) y que trata de convertirse en un mensaje esperanzador para todas aquellas parejas que se encuentran estancadas tras saber que nunca podrán tener hijos. The Odd Life of Timothy Green es un libro de instrucciones que se materializa en el personaje de Timothy, quien en una noche de tormenta nace con el único propósito de salvar la vida de sus padres. Sin embargo, en esta historia se echa de menos la ruptura con los convencionalismos. La contención del director, su miedo (o conformismo) por crear algo novedoso, impiden que la película sorprenda, que maraville, que se convierta en una verdadera historia fantástica en lugar de una historia con un toque (insuficiente) de fantasía.

Hay algo mágico (y no me refiero al hecho de que a Timothy le crezcan hojas de las piernas) y conmovedor en esta película, pero la historia no acaba de llegar: se queda en la superficie y no logra arrancar una sola lágrima o escalofrío en el espectador. Es un quiero y no puedo constante. Pero no hay que quitarle mérito a Peter Hedges quien, a pesar de todo, consigue mantener el interés del espectador en la historia hasta el final gracias a un único elemento: CJ Adams y su maravillosa actuación. El Timothy interpretado por este joven actor es un rayo de luz, Timothy es esperanza, no sólo para sus padres en la ficción, sino para el espectador que siente que aún quedan actuaciones verdaderas en el mundo del cine.

2 estrellas