Premios Goya 2013: hablan los directores de las películas iberoamericanas

A falta de dos días para la gala de los Goya, los directores de los films nominados a películas iberoamericanas hablan sobre sus obras, en un coloquio celebrado por la Academia de Cine. Y en sus palabras, desgranaron algunas de las claves de sus películas:

Después de Lucia

Después de Lucia, de Michel Franco, es una de las películas más sobrecogedoras del año, y mi favorita entre las películas iberoamericanas candidatas al Goya. Un film sobre el bulling, que pretende retratar la violencia cotidiana de México y de los adolescentes, y que en un in crescendo, con planos secuencias, cámaras poco dinámicas y ausencia de música, sigue un camino hacia lo trágico. El director mexicano, que ya dispone de una película anterior, Daniel&Ana, ganó con su segunda obra el Premio de Un certain regard del festival de Cannes, y ha señalado el propósito de su film:

De entrada, parece un tanto dura, pero ha sido bien acogida y ha tenido un gran éxito de público en México, pues se han distribuido más de 250 copias y ha sido vista por un millón de espectadores. En ella pretendo retratar la violencia cotidiana del país, no la relacionada con el narcotráfico, sino la que existe en las calles y en las escuelas.

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Asimismo, definió en breves palabras las pautas que ha seguido en la puesta en escena y el rodaje para logar ese efecto de conmoción en el espectador:

La puesta en escena, la manera de filmar, de dirigir a los actores y la falta de música, sirve para alejarse del melodrama, pues en México somos expertos en el melodrama, y no quería seguir esa línea. Quería dejar espacio para que el espectador saque sus propias conclusiones. Quiero un espectador activo, participativo.

Y el fuera de campo juega un papel fundamental en su cine, pues permite al espectador fabular, construir su propia película, hasta el punto de que:

Lo que imagina el espectador es, a veces, peor que lo que vemos dentro de campo. Algunos espectadores que me han comentado lo que han imaginado me sobrecogían por la dureza de sus ideas.

También habló sobre sus influencias, donde se vislumbra una cierta mano de Bresson y su materialismo, con planos fijos que recogen un proceso hacia la decadencia que nunca concluye. Pero habló especialmente de John Cassavetes, el padre del cine independiente americano, quien le influye fuertemente por su método de construcción de los personajes a partir de los actores, invirtiendo el proceso natural:

Cassavetes es mi Dios. Y intenté escribir el guión para la protagonista y sus amigos partiende de la personalidad del actor, así que por ahí se parece al cine de John Cassavetes. Lo que él logra con los actores es una maravilla.

Y también habló sobre un futuro proyecto, que en realidad ya tiene un postproducción:

El mismo año en que filmé Después de Lucía, también filmé otro proyecto, Los ojos, que ya se encuentra en postproducción y que codirigí con mi hermana, Victoria Franco.

Infancia clandestina

Infancia clandestina narra, como su propio título indica, una infancia camuflada del entorno, pues a causa de la filiación de izquierdas de los padres de un muchacho de 12 años, debían permanecer escondidos para sobrevivir en el seno de la dictadura en Argentina. La película está filtrada desde el punto de vista de un niño, por lo que al final la dureza de la realidad se diluye en la interpretación idealizante e inocente del niño, creando un tono entrañable. La actriz que encarna a la abuela del joven, Cristina Banegas, habló del film:

Benjamín cuenta su propia historia, aunque entonces él tenía 7 años y no tenía un amor, mientras que el personaje contaba con 12 años y con una novia. Así, la realidad era todavía más dura que la película. Yo hago de la abuela del niño y hay una escena en la que tengo una discusión con mi hija, y yo pasé en mi vida por esa discusión, a veces como hija, a veces como madre. Muchas de las personas pasaron por esas escenas reales en ese momento histórico, todos ponen su corazón en ello.

7 cajas

La película paraguaya más internacional de la historia de su cine, 7 cajas, que logró el Premio de la Juventud en el Festival de San Sebastián, está entre las nominadas. Se trata de un thriller adaptado a la realidad social del país, con un mercado en lugar de una urbe de masas, y un carretillero en lugar de un investigador. Así han hablado los directores del film, Juan Carlos Maneglia y Tana Schémboriacerca acerca de la génesis del film:

Hicimos dos teleseries y en este proceso creativo, pasamos una noche en el mercado en 2004, y entonces surgió la idea de hacer una película en el mercado. Exploramos el thriller, realizando concesiones al espectador y dejando el guión de La Santa, que teníamos entre manos, en el cajón.

Los directores también hablaron acerca de la precariedad del cine paraguayo:

Paraguay ha producido pocas películas, apenas 20, pero hay mucha gente, muchos actores, mucho público con la necesidad de verse reflejados.

Juan de los muertos

Alejandro Brugués, el director de Juan de los muertos, presente en el coloquio, señaló que su film no es sólo una película de género. No pretende una evasión en el motivo del zombie, sino utilizar el zombie para hablar de otra cosa, a la manera de George Romero, que recurre al zombie para hablar del automatismo que crea el capitalismo en el ser humano. Su propósito es recoger, filtrado a través del género, la realidad cubana:

Juan de los muertos es una metáfora de la sociedad cubana, y los zombies son una excusa para hablar del cubano actual, de cómo sobrevivió, qué hemos hecho, poner negocios, salir de Cuba, etc. Utilicé una forma de cine comercial pero introduciendo el contenido de Cuba de trasfondo.

Y Alejandro Brugués también señaló la posibilidad de una secuela de su obra:

Ahora estoy trabajando en una película de robots, y sí, me planteé una secuela de Juan de los muertos, partiendo de la idea de que los zombies que están bajo el agua llegan a Miami... Pero no quiero decir más, porque no sé si la llegaré a realizar.