Grandes actores que nunca consiguieron un Oscar

Con la resaca de los Oscar 2013 aún encima, me parece un buen momento para hacer un amplio repaso de grandes actores que nunca consiguieron un Oscar. Antes, aclarar que estas estatuillas, por fortuna, no marcan realmente qué actores pasan a la historia como los más grandes. Al fin y al cabo, no dejan de ser más que unos premios, muy trasncendetes, pero que no siempre han recompensado justamente. En la edición de este año, han entrado en los anales de los Oscar actores como Jennifer Lawrence, Anne Hathaway, Christoph Waltz, que ha obtenido su segundo galardón, y Daniel Day Lewis, que ha entrado a formar parte de los pocos afortunados que poseen tres Oscar. Veamos que grandes actores masculinos clásicos y contemporáneos, inexplicablemente, nunca han ganado uno de estos premios.

ACTORES SIN OSCAR

Actores clásicos

James Stewart es uno de mis actores favoritos gracias a papeles como el de The Man Who Shot Liberty Valance o los que hizo bajo la dirección de Hitchcock, destacando especialmente Rear Window y Vertigo; todas ellas películas que no le valieron ni una nominación. Stewart sí consiguió dos galardones -uno honorífico en en 1985 y otro como mejor actor por The Philadelphia Story en 1941-, pero merecía esta mención por el corto rédito que le dieron a este gran actor.Cary Grant y James Stewart

Cuando pensamos en el cine clásico, irremediablemente me viene a la cabeza el nombre de uno de los grandes galanes que mejores películas firmó en este periodo. Cary Grant es uno de los grandes de la historia sin ninguna duda; el británico se convirtió en uno de las estrellas de Hollywood por su atractivo y por sus dotes como intérprete, tanto como actor de comedia en películas como Arsenic and Old Lace, Bringing up Baby (La fiera de mi niña) o la romántica Charade, o actuando en thrillers dirigidos por Alfred Hitchcock (North by Northwest) y cine bélico (Destination Tokyo). Un actor con un sinfín de recursos, que trabajó con los mejores directores del momento -Frank Capra, Hitchcock, Howard Hawks-, pero que fue maltratado por la Academia estadounidense. Únicamente consiguió dos nominaciones como mejor actor; para más inri, fueron por dos películas menores: Penny Serenade en 1941 y None But the Lonely Heart en 1944. Los Oscar intentaron enmendar la injusticia en 1970, cuando le concedieron uno de esos premios honoríficos con los que intentan arreglar sus colosales errores.

ChaplinEntre los olvidados de la industria de Hollywood se encuentra el gran genio del cine mudo, al que seguro que no ayudaron nada las acusaciones de comunista que le obligaron a exiliarse en Suiza. Charles Chaplin únicamente tiene un Oscar que más que un premio es un insulto. No lo recibió como actor ni como director, únicamente se lo concedieron en 1952 ¡por la música de Candilejas! Una patada en toda regla a la historia del cine. En cambio, sí recibió dos premios honoríficos: uno especial en 1929 por The Circus y otro a toda su carrera en 1972. Como actor se fue con las manos vacías y con una sola nominación por una de las interpretaciones más brillantes nunca vistas: The Great Dictator. Un disparate.

Otro actor totalmente vilipendiado por la industria norteamericana fue el irlandés Peter O'Toole. ¿Quién no recuerda su penetrante mirada en uno de los grandes clásicos del cine como es Lawrence de Arabia? Este personaje le convirtió en una estrella, aunque comenzó su carrera profesional como periodista, después pasó por el ejército y entró en el mundo del cine relativamente tarde. En su caso, la Academia si supo ver los grandes papeles que protagonizó y le nominaron hasta en 8 ocasiones; todas ellas como actor principal: Lawrence of Arabia, Becket, The Lion in Winter, Goodbye Mr. Chips, The Ruling Class, The Stunt Man, My Favorite Year y Venus, esta última hace solo seis años. Consiguieron que el irlandés fuera el primero en la historia en no conseguir un Oscar en ocho intentos; como siempre, intentaron compensar concediéndole el honorífico en 2002. A sus 80 años parece improbable que vuelva a optar a uno de estos galardones.

Hay muchos más casos sangrantes. James Dean no es santo de mi devoción, pero además de haber sido un mito entre las adolescentes de los años 50, tuvo varios papeles realmente antológicos. Su muerte prematura a los 24 años impidió que prosiguiese una exitosa carrera cinematográfica. Aún así, obtuvo dos nominaciones póstumas por East of Eden (1955) y Giant (1956), pero no hubo ningún reconocimiento para el joven ídolo caído.

James Dean

Todo el mundo recordará frases como "Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros" o escenas hilarantes como la de "la parte contratante" en A Night at the Opera. Sí, efectivamente, estamos hablando de Groucho Marx. ¿Cuántos premios Oscar recibió uno de los mejores actores cómicos de la historia? Ninguno. Siguiendo el ejemplo de Chaplin, otro de los bigotes más famosos del cine tampoco recibió ningún galardón, y tampoco ninguna nominación. Los hermanos Marx eran los comediantes más mediáticos de su época, pero los académicos no se los debieron tomar demasiado en serio, ni a ellos ni a películas realmente buenas como Duck Soup, A Night at the Opera y A Day at the Races. Una vez más, intentaron compensar con una estatuilla honorífica en 1974 que le entregó Jack Lemmon. También cabe recordar a otro gran cómico denostado por los Oscar: el histriónico Jerry Lewis

Montgomery Clift es uno de los grandes actores atormentados de la historia del cine. Empezó siendo un galán, a pesar de que su belleza era bastante diferente a los cánones marcados por aquel entonces. Fue famoso por su particular método interpretativo para introducirse en la psicología de los personajes que encarnaba y todo el mundo le conoce por protagonizar filmes inmortales como Red River de Howard Hawks. En su haber figuran cuatro nominaciones por The Search (1948) A Place in the Sun (1951), From Here to Eternity (1953) y Judgment at Nuremberg (1961), la única como actor de reparto. Un actor que, además, siguió haciendo carrera a pesar de un accidente de coche que le metió en una espiral de operaciones de cirugía estética, alcohol y tranquilizantes

Max Von Sydow

El actor sueco Max Von Sydow es el responsable de una de las interpretaciones más impresionantes que he visto en mi vida: su papel como el rey Töre en El manantial de la doncella (Jungfrukällan, 1960) es realmente sobrecogedor. Su época dorada como actor la vivió de la mano de Ingmar Bergman, con el que trabajó en algunas de las películas más importantes de su filmografía, entre ellas El séptimo sello (Det sjunde inseglet, 1957) y Fresas salvajes (Smultronstället, 1957). Además, Von Sydow también dio el salto a los Estados Unidos donde ha trabajado a las ordenes de gente como Woody Allen y David Lynch; aunque todos le recordarán por ser el atormentado cura con el pelo blanco que rociaba con agua bendita a la niña de The Exorcist. Una carrera realmente prolífica con un cómputo global de dos rídiculas nominaciones en 2011 por Extremely Loud and Incredibly Close y en 1988 por Pelle el conquistador.

Kirk DouglasQue Kirk Douglas no tenga un Oscar es sorprendente, pero es especialmente grave si tenemos en cuenta que su hijo, un actor bastante más mediocre, tiene uno por Wall Street. A Douglas padre yo siempre me lo imaginaré como ese duro gladiador revolucionario retratado a la perfección por Stanley Kubrick en Spartacus (1960). La academia pasó olímpicamente de él y de Kubrick en Spartacus y Paths of Glory, y no leyeron su nombre como ganador en ninguna de las tres ocasiones en las que estuvo nominado: Champion (1949), Bad & the Beautiful (1952) yLust for Life (1956). El honorífico de turno llegó en 1996. Al igual que los bigotes más famosos se quedaron sin Oscar, tampoco hubo premio para el hoyuelo por excelencia del cine.

Esto son los casos que más me han sorprendido, pero se podrían encontrar muchos más: Richard Burton, Edward G. Robinson, Robert Mitchum, Robert Taylor, Albert Finney, Boris Karloff, Robert Redford, John Cazale o incluso Paul Newman, que solo consiguió un Oscar en el ocaso de su carrera, cuando protagonizó The Color of the Money en 1986 bajo las órdenes de Scorsese. Un año antes, se llevó el honorífico y más tarde el premio Humanitario Jean Hersholt; atrás dejó hasta siete nominaciones con interpretaciones tan creíbles y carismáticas como Cool Hand Luke (La Leyenda del indomable), The Hustler y Cat on a Hot Tin Roof.

Actores contemporáneos

django unchained1

En en el caso de los actores contemporáneos, el debate está mucho más abierto, porque aún habrá que dejar correr el tiempo para saber si merecían algo más. En cualquier caso, el primer nombre que me ha venido a la cabeza es el de Leonardo Di Caprio. ¿Qué actor de su generación ha hecho mejores papeles en los últimos años? A pesar de que comenzó su carrera como ese adolescente con cara de niño convertido en sex-symbol, el norteamericano ha sabido reconducirse de manera excelente, y de su trabajo junto a Scorsese han nacido sus mejores interpretaciones. Por ahora, tres nominaciones y cero premios: fue candidato en 2004 por The Aviator y en 2006 por Blood Diamonds, años antes lo había conseguido por su papel de un joven con retraso en What's eating Gilbert Grape? Yo soy de los que piensa que su papel en Django Unchained también merecía una nominación en 2013. Por fortuna, tiene una carrera muy larga por delante y muchas posibilidades de conseguirlo si sigue en esta línea.

A Gary Oldman tampoco le han regalado nada en su carrera. Es un actor muy polifacético, pero su espeluznante Drácula en la versión de Francis Ford Coppola no impresionó a la Academia. Hasta el momento, en su cuenta, una única nominación por Tinker Tailor Soldier Spy (El Topo) en 2011. Otra incoherencia de los premios Oscar es la de Steve Buscemi, al que ni siquiera han nominado en toda su carrera. Solo con tirar de memoria se me ocurren algunos papeles por los que podía haber estado en la lista de los candidatos: Reservoir Dogs, The Big Lebowski y Fargo.

Harvey KeitelPrecisamente un compañero de reparto de Buscemi en Reservoir Dogs también ha sido históricamente ignorado. Harvey Keitel ha sido el señor Lobo en Pulp Fiction y el Señor Blanco en Reservoir Dogs, aunque a muchos otros les conquistó con sus personajes en Taxi Driver y Mean Streets. El veterano actor ha trabajado con directores como Scorsese, Abel Ferrara, Angelopoulos y Tarantino, pero solo ha conseguido una nominación en los Oscar por Bugsy, que ni de lejos es uno de sus mejores papeles.

A lista de grandes actores que nunca consiguieron un Oscar se podría sumar a Liam Neeson, que lo mereció por Schindler's List, y el intelectual John Malkovich, aspirante en dos ocasiones como actor de reparto: Places in the Heart (1984) y In the line of fire (1993). Muchas voces también han metido en este saco a Harrison Ford, Johnny Depp, Edward Norton e Ian McKellen, que tampoco han conseguido colocar la estatuilla dorada en sus vitrinas.

¿Qué os parece a vosotros? ¿Qué actor se quedó sin un Oscar habiéndolo merecido? En unos días, hablaremos de las grandes actrices olvidadas en los Oscar.