Tráiler de Mud, de Jeff Nichols: el mito de la naturaleza inexplorada

Jeff Nichols es el nuevo clásico del cine estadounidense; clásico en el sentido de clasicismo hollywoodiense: una puesta en escena siempre adherida al relato, próxima a los personajes y buscando una épica en las actitudes cotidianas. No en vano, John Ford se encuentra entre sus directores predilectos. Su cine logra captar la esencia de EEUU a través de la intrahistoria, de pequeños relatos ubicados en el corazón del país. Y es que todas sus películas están ambientadas en zonas rurales, y disecciona, a través de su mirada, los conflictos internos, las represiones y las pulsiones más violentas dentro de la aparente cotidianeidad y tranquilidad: Shotgun Stories gira en torno a una lucha entre hermanos tras la muerte del padre en Arkansas; y Take Shelter sigue los pasos de un padre de familia que sufre alucinaciones inexplicables en un pequeño poblado de Ohio. En general, su cine está muy próximo al drama sureño, a conflictos familiares en zonas rurales de escasa población, donde la represión y el ocultamiento se confunden con la explosión de furia; y a este género pertenece su última incursión en el cine, Mud, de la que ya se dispone de un nuevo tráiler:

Mud (Barro) está ambientada en el corazón del Mississippi, y sigue los pasos de unos niños de 14 años que se topan con un fugitivo escondido en una isla del río. Los niños quedan fascinados por su figura, que se les asemeja a un aventurero en busca de la libertad y la soledad, y lo convierten en un héroe que guía su infancia. Entonces, ante la presencia de varios cazadores de recompensas y de la propia policía, pues anda en búsqueda y captura, le ayudan a esconderse y le dan víveres y los elementos necesarios para sobrevivir, todo ello con el fin de que pueda reencontrarse con su antiguo amor: Juniper.

Así, Mud es un film que habla sobre el mito, sobre la capacidad de crear relatos míticos en la infancia, y que sirve como proyección de los anhelos más íntimos del infante: ese deseo de aventura, de libertad, de ficción, que todo niño porta en sí. Por eso, la cámara se ubica a la altura de los niños, tratando de captar ese movimiento de mitificación desde lo terreno, desde lo minúsculo. Y, a la vez, es un mito que crece entre la naturaleza, y que sirve como perfecta explicación de los secretos de la naturaleza, de algunos síntomas del mundo vegetal y animal que todavía no pueden ser aprehendidos por el niño y causan inquietud, desasosiego. Es el fugitivo el encuentro con lo indómito, que al final queda, por un lado, domesticado, y por otro lado, mitificado.

Sólo entre el ramaje y la zona de selva puede emerger el mito, pues sólo allí hay espacio insondable, desconocido. Por ello, porque la naturaleza es mito y medio para el mito, deviene protagonista en el film: de ahí que pueda atisbarse una clarísima influencia de Terrence Malick, cuya Badlands (Malas Tierras) es una de sus obras predilectas). Además, en cuanto al niño y a la integración de la naturaleza, hay una clara influencia de Tree of Life (El árbol de la vida); de hecho, uno de los dos muchachos es Tye Sheridan, uno de los niños del film de Malick.

El reparto de Mud es muy interesante: el fugitivo es Matthew McConaughey, y su novia es Reese Witherspoon. En el casting destaca también Sam Shepard, y un Michael Shannon que vuelve a repetir con el director, aunque en esta ocasión en un papel secundario. Y es que la filmografía de Jeff Nichols sería incomprensible sin tener en cuenta su constante colaboración con Michael Shannon. Con Take Shelter, Nichols ganó el Premio de la Semana de la Crítica en el festival de Cannes, y Mud fue presentada en la Sección Oficial en la edición del 2012. Así, casi un año pasa desde el estreno en festivales hasta su llegada a salas, previsto para el 26 de abril de 2013.