Tráiler de A good day to die hard: el regreso de John McLaine

El detective John McLaine, el carismático persnoaje que interpreta Bruce Willis y, seguramente, su papel más recordado, regresa a las pantallas. Y lo hace ya veterano, pues A Good Day to Die Hard (Un buen día para morir), el nuevo film que sigue su trayectoria, ya es la quinta entrega de la saga Die hard (La jungla de cristal), que en 2013 cumple ya 25 años, pues su primera entrega llegó a las salas en 1988. Mi compañero Carlos ya ha informado acerca del primer tráiler del film y otros clips publicados, pero ahora ha llegado a la red el tráiler extendido, que permite anticipar el tono que esta última entrega adquiere en la imagen:

Y para poder encontrar nuevos derroteros narrativos que permitan extender la trama, la saga está recurriendo a integrar en el film los familiares desconocidos de JOhn McLaine. La cuarta entrega encontraba su principal motor narrativo en la irrupción de su hija Lucy Gennaro-McClane, que ya apareció en la primera entrega, Die Hard, con sólo 7 años, pero su papel se reducía a hablar por teléfono con su madre. Encarnada entonces por Taylor Free, en la cuarta película, Live Free or Die Hard, adquiere un mayor protagonismo, y se recurrió para su interpretación a la actriz Mary Elizabeth Winstead; el personaje fingió durante años la muerte de su padre ante su novio, y utiliza el apellido de su madre, Gennaro, antes que el de su padre.

En A Good day to die hard es su hijo, John "Jack" McClane, Jr., quien toma el relevo en la pantalla, y lo hace a través del rostro del actor Jai Courtney. Su padre se encuentra con él al llegar a Moscú, donde se encontrará con el hampa rusa y deberá luchar para evitar el estallido de una guerra. El guión juega con la contraposición de caracteres entre padre e hijo, pues la ausencia del padre ha provocado una escisión entre personalidades, impidiendo la continuación del padre en el hijo: pero en la yuxtaposición de sus dos formas de luchar y actuar, se convertirán en unos héroes imparables.

Es curioso que la narración se localice en Rusia, pues tras la Guerra Fría este país perdió su connotación de enemigo; pero últimamente se han despertado nuevas redencillas entre ambos gobiernos, y una muestra de ello es el bloqueo que el Parlamento ha aprobado a la adopción de huérfanos rusos a las familias estadounidenses. Quizá algo de la actual situación socio-política se infiltre en el film; y es que la ideología de un país siempre se cuela hasta en las manifestaciones más populares de Hollywood.

Pero lo que sí es claro es que la situación de la familia media norteamericana emerge en la imagen, pues McLaine es padre divorciado y mantiene distancia respecto a sus hijos: Die Hard sirve para certificar que la utopía familiar norteamericana, fundada en la unión de todos los miembros, lleva décadas enterrada.

El director de la obra es John Moore, encargado de la adaptación del videojuego Max Payne y que deberá demostrar que tiene el talento suficiente como para mantener la adicción a la saga; el guión recae en manos de Skip Woods, responsable de la adaptación del videojuego Hitman. El reparto está completado por Cole Hauser, Megalyn Echikunwoke, Amaury Nolasco, Yuliya Snigir, Mike Dopud y Sebastian Koch, en general bastante desconocidos para el público. El estreno, tanto en EEUU como en España, está previsto para el 14 de febrero, así que asegurará un San Valentín bastante explosivo.