Mathieu Amalric protagonizará la próxima obra de Roman Polanski

Con la imposibilidad de regresar a EEUU todavía vigente, Roman Polanski prosigue con su tour europeo, centrado últimamente en la realización de obras en Francia, país siempre de acogida para el director reconocido. Aunque lo mejor es esa audacia de fingir la ambientación de una obra en Nueva York, cuando ha sido filmada en Europa: es el caso de Carnage (Un Dios salvaje), donde sólo hay dos planos exteriores, el primero y el último. Y en París filmará su próximo proyecto, La Vénus à la fourrure, del que ya se conoce todo su reparto.

Y, en un primer momento, iba a ser protagonizado por Louis Garrel, ese actor que monopoliza el cine siempre independiente realizado por su padre, Philipe Garrel, un cine de silencios, de gran naturalismo y plagado de interesantes personajes, torturados y creativos a partes iguales, aunque conocido principalmente por su papel en Dreamers (Soñadores), de Bertolucci. No obstante, se acaba de anunciar su sustitución por Mathieu Amalric, otro gran actor de la escena francesa, que hace poco interpretó a un manifestante en Cosmopolis, de David Cronenberg, o ha protagonizado Poulet Aux Prunes, de Marjane Satrapi, y que también es conocido por dirigir Tournée, y que hace poco apareció en

En el film, será acompañado por la presencia de Emmanuelle Seigner, que ya ha colaborado con Polanski en Bitter Moon (Lunas de Hiel) y en The Ninth Gate (La novena puerta), y que vimos hace poco en Dans la maison (En la casa), de François Ozon. Así, este tándem interpretativo Amalric-Seigner repetirá esa química tan asombrosa que vimos en el íntimo film Le scaphandre et le papillon (La escafandra y la mariposa).

Venus à la forrure (en inglés, Venus in Fur), es una comedia erótica basada en una pieza del dramaturgo americano David Ives, y que a su vez es una adaptación al teatro de la novela homónima de Leopold von Sacher-Masoch. Se trata de una novela escrita en 1895 centrada en relaciones eróticas entre personajes a través del dolor, aunque enfocada especialmente en quien desarrolla placer a través del sufrimiento: no en vano, el término masoquismo procede del apellido del autor. Sigue los pasos de Vanda, una actriz de gran talento que pretende protagonizar la obra de Thomas, basada en el clásico de Venus à la forrure; y en ese intento de convencer al director teatral, tras la audición se inicia un juego de dominante-dominado, gato y ratón, todo ello en la frontera entre realidad y ficción y con el sexo y la seducción como telón de fondo. La pieza se desarrolla a través de un tono cómico, y por el escabroso argumento, confío en el regreso de Polanski a la oscuridad y subversión de sus primeras obras, que diseccionaban personalidades enfermizas en situaciones extremas.