Isabel Coixet presenta en la Berlinale su última obra

Un tiempo llevaba ya Isabel Coixet alejada de la ficción, desde que en 2009 presentase en Cannes Mapa de los sonidos de Tokio. Un film que, de contemplativo, quedaba anegado en la lírica visual y en la sexualidad omnipresente, incapaz de despertar salvo por el asombroso tratamiento del sonido. Para el recuerdo, la masturbación, dedo a dedo, que Sergi López le hace a Rinko Kikuchi. Desde entonces, ha dirigido tres documentales: Escuchando al juez Garzón, una entrevista con el juez que le valió el Goya a mejor documental; Aral, el mar perdido, un cortometraje documental sobre la desaparición del Mar Aral por su sobreexplotación; y Marea blanca, otro documental marino, en este caso de aguas saladas, centrado en el desastre del Prestige.

Pero este año regresa con una nueva incursión en la ficción a través de su último proyecto, Ayer no termina nunca, que a partir de su título, que disloca la sintaxis para conjugar dos tiempos, pasado y presente, nos asegura unas dosis de la Coixet auscultadora de los conflictos psicológicos. Y, para contradecir el título, la trama se ubica en el futuro, aunque en un futuro cercano, el de 2017, tratando de explorar las consecuencias de la crisis económica en una pareja. Esta pareja es interpretada por Candela Peña y por Javier Cámara, en su segunda colaboración con la directora tras La vida secreta de las palabras.

Poco más se sabe del nuevo film, pues Isaber Coixet quiere guardar la sorpresa hasta el día de su estreno. Y, precisamente, ese día se ha confirmado: va a estar presente en la sección Panorama de la Berlinale, y será proyectado el próximo 10 de febrero. Es este festival un viejo conocido de la directora, pues allí ha presentado muchas de sus obras anteriores, como Mi vida sin mí, Elegy o el documental Escuchando al juez Garzón. De todos modos, disponemos de unas breves palabras de la directora donde nos asegura un retorno al universo que erigió en Mi vida sin mí:

Me gustaría que los espectadores llegaran a la película sabiendo muy poco de la historia. En Ayer no termina nunca he mezclado aspectos del ahora y aquí de la situación que estamos viviendo como país. Sé que en la pantalla Javier y Candela vana sorprender, emocionar y golpear al espectador
“Ya sé que será casi imposible, pero me gustaría que los espectadores llegaran a la película sabiendo muy poco de la historia. Lo único que puedo decir es que para mí, es una especie de retorno al mundo de “Mi vida sin mí” mezclado con aspectos del ahora y aquí de la situación que estamos viviendo como país. Y sé que en la pantalla Javier y Candela van a sorprender, emocionar y golpear al espectador”.