Colombia prohíbe el estreno de Operación E

Galardonada con el Premio Ecuméico del Jurado del festival Internacional de Cine de Varsovia, el pasado 7 de diciembre se estrenaba en las salas españolas la coproducción franco-español Operación E. Dirigida por Miguel Courtois y protagonizada por Luis Tosar, la que fuera epopeya real de un desplazado, tal y como la definiera mi compañero Alex Argelés, parece encaminada a convertirse en otra epopeya: la de conseguir exhibición en Colombia. Sobre todo una vez que se confirma que el gobierno colombiano ha prohibido su exhibición, a petición expresa de Clara Rojas, alegando que vulnera el derecho de la intimidad.

Luis Tosar en Operación E

De la selva a la pantalla

Cautiva

Clara Rojas es una abogado colombiana, jefa de debate de Íngrid Betancourt, quien aspiraba a la presidencia de la República de Colombia por el Partido Verde Oxígeno. Ambas fueron secuestradas en 2002 por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Liberada el 10 de enero de 2008, durante su cautiverio Clara Rojas dio a luz a su hijo Emanuel. Efectivamente, la inicial del nombre de su hijo es a la que se alude en el título de la película, pero no es él exactamente el protagonista de Operación E. Podemos decir que Emanuel vendría a ser el MacGuffin del guión escrito por Antonio Onetti, porque aunque todo gira en torno a su persona, el protagonista en realidad es José Crisanto Gómez, a quien la señora Clara Rojas debe realmente agradecer que su hijo siga vivo. Al menos si concedemos credibilidad a los hechos que en la película se narran.

No es la primera vez que Miguel Courtois y Antonio Onetti colaboran juntos en una película de estas características. El lobo, 11 M historia de un atentado o GAL son algunas de sus películas anteriores, girando todas ellas en torno a hechos reales, todos ellos de corte social, político y hasta histórico. Al menos según un servidor, que una película sea histórica no quiere decir, necesariamente, que haya sucedido tal cual se muestra en la película. Ni aunque estuviéramos hablando de un documental me atrevería a decir que la verdad es tal y como se muestra en una determinada película, puesto que siempre hay muchos puntos de vista sobre un mismo tema. Apurando todavía más, hasta los libros de Historia están sujetos a una cierta subjetividad de quien los ha escrito. Siempre se ha dicho aquello de que la Historia la escriben los vencedores...

Lo que concretamente se relata en Operación E es el periplo por el que pasa José Crisanto cuando las FARC le entrega un bebé, cuya identidad desconoce, para que lo cuide. La situación geográfica en la que José Crisanto y su familia se encuentran hace muy difícil que el recién nacido pueda recibir cuidados médicos, a pesar de que presenta graves síntomas de desnutrición. Arriesgando la integridad de toda su familia y desoyendo a los guerrilleros, José Crisanto decide atravesar la selva y llevar al bebé a un hospital. Ante su estado y que José Crisanto lo presenta como hijo suyo, los asistentes sociales se lo quitan y lo incluyen en un programa de adopción. Años después las FARC le reclama al niño, puesto que han negociado la liberación de su madre, lo que incluye devolverle a su hijo. Pero José Crisanto ya no lo tiene. Su vida y la de su familia vuelven a estar en peligro y ninguno de ellos recibirá siquiera ayuda del gobierno. Todo lo contrario, José Crisanto Gómez acabará en la cárcel. La implicación del propio protagonista de la película, presente en la première española, acredita que, por lo menos de su parte, está bastante satisfecho de la versión que se ofrece de la historia, aunque su físico no sea exactamente como el de Luis Tosar.

De la realidad a la ficción

Desde mi punto de vista Operación E trata con mucho respeto tanto el secuestro de Clara Rojas, como el nacimiento de su bebé. Un hecho que ni siquiera llega a mostrarse verdaderamente en la película. Se escucha, pero sucede fuera de campo. Nadie interpreta a Clara Rojas, aunque sí hay un bebé que representa a su hijo. Siempre queda claro que la historia no es la de Emanuel, sino la de José Crisanto. Esto me lleva a preguntarme dónde acaba la línea entre lo que uno puede contar y lo que no. ¿No puede José Crisanto compartir su terrible periplo con el mundo? ¿Acaso tiene que preguntar a todos los que han formado parte de su vida? No lo entiendo. Me parece totalmente injusto y desafortunado que la petición de la señora Rojas haya prevalecido, viéndose la voz de José Crisanto de nuevo ahogada por su propio gobierno.

Clara Rojas y Emanuel

Pero me parece a mi que todo este asunto no se desata por una "vulnerabilidad del derecho a la intimidad", como ha declarado Clara Rojas, sino por un asunto económico. De entrada ella misma relató los detalles de su cautiverio y el nacimiento de su hijo en un libro: Cautiva. Quizás influya el hecho de que no llegara a un acuerdo económico con los productores de Operación E, con los que sí mantuvo contacto durante el proceso de producción de la película. Pero seguro que todo se entiende en el momento en que ella misma confirma que está involucrada en otro proyecto cinematográfico sobre Emanuel. Quizás tenía que haber empezado por aquí y todo estaría más claro.

Si no llega a estrenarse finlamente Operación E en Colombia, propondría que, por coherencia, tampoco se estrene esta otra. Mientras tanto, seguiré recomendando Operación E, y preguntándome cómo es que no ha recibido ni una mísera nominación a los premios Goya, ni al guión ni al montaje, ni a la fotografía ni a Luis Tosar, todos ellos merecidísimos. Es posible que algo huela a podrido en Colombia, pero en España no huele mucho mejor.

Foto: Revista Gente Colombia Revista Suburbia