Tarantino: criticado por Spike Lee y con el spin-off de Inglourious Basterds en mente

Con el spaguetti western Django Unchained aún sin estrenarse, Quentin Tarantino ya está hablando sobre posibles futuros proyectos. La verdad es que Tarantino es uno de los cineastas que más da que hablar cuando está promocionando sus películas: si la semana pasada supimos que le gustaría sacar una versión extendida de Django, ahora ha revelado que Killer Crow podría ser el título de un spin-off basado en Inglourious Basterds. Pero, sin duda, el premio al bocazas de la semana se lo lleva el director Spike Lee, al que no le ha sentado nada bien el mensaje antiesclavista de la última película del director de Pulp Fiction y Kill Bill.

En una entrevista concedida a The Root, Tarantino ha dejado caer que Killer Crow podría ser el nombre provisional de su próxima película ambientada en la Segunda Guerra Mundial, con la que terminaría su anunciada trilogía centrada en las atrocidades humanas. Un proyecto, que en caso de realizarse -no siempre hay que tomarse a Tarantino al pie de la letra-, derivaría de la historia que escribió para Inglourious Basterds.

Según el propio director, lo que vimos en su película sobre los cazadores de nazis no es más que un pequeño fragmento de toda la historia que tienen en mente. Tarantino ya ha explicado que cada vez siente más la necesidad de escribir novelas antes que guiones, algo que parece evidente por los problemas que está teniendo para ceñirse al metraje que le conceden los productores de sus películas.

Mi idea original sobre Inglourious Basterd era una gran historia que incluiría la parte que vimos en la película, pero esta también hablaba de un grupo de soldados negros, que habían sido rechazados [jodidos] por el ejército estadounidense y tratados como una especie de monos. De la misma forma en que el Teniente Aldo Raines (Brad Pitt) y los Bastardos están practicando una resistencia Apache - las tropas negras van camino de una guerra Apache y matan a un montón de soldados y oficiales blancos en una base militar, dejando sólo destrucción en Suiza".

"Mi idea era hacerlo como una miniserie, y esta iba a ser una de las grandes líneas argumentales. Cuando decidí tratar de convertirla en una película, esta fue una sección que tuve que cortar para poder domar mi material. Tengo la mayor parte de esto escrito. Está listo, sólo tengo que escribir la segunda parte... que sería la tercera parte de la trilogía. Estaría conectada con Inglourious Basterds, también, porque los Bastardos están en ella, pero trataría sobre estos soldados. Se llamaría 'Killer Crow' o algo así".

El pique con Spike Lee

"Tratados como una especie de monos", así habla Tarantino de los soldados negros repudiados por el ejército americano en la historia de Killer Crow. Es evidente que el cineasta americano nunca ha destacado por su delicado tacto a la hora de hablar de temas tabú, pero la manía que le tiene Spike Lee comienza a ser persecutoria.

Spike Lee, conocido por ser un firme defensor de la raza negra durante toda su filmografía, ha vuelto a cargar contra Quentin Tarantino. Al parecer, al neoyorquino no le ha sentado muy bien el tono poco serio con el que Tarantino trata el tema de la esclavitud y la excesiva presencia de la palabra "nigger" en sus guiones. El primer incidente se produjo en 1997, cuando Spike Lee comentó lo siguiente sobre el estreno de Jackie Brown: "Definitivamente tengo un problema con el uso excesivo de la palabra negro por parte de Quentin Tarantino".

La nueva perla de Lee llegó en declaraciones a la revista Vibe Magazine y a través de su cuenta de Twitter:

La esclavitud americana no fue un 'spaguetti-western' a lo Sergio Leone. Fue un holocausto. Mis ancestros son esclavos, robados de Africa. Les tendré respeto

A mí, personalmente, ya me empieza a cansar que Spike Lee se considere el máximo defensor de la raza negra y que piense que su visión y su mensaje son los únicos válidos sobre este tema. Tarantino es como es, y tanto él como Jamie Foxx ya han explicado que el objetivo de Django Unchained es justo el contrario: reivindicar el acoso y la maltrato recibido por los negros, y que aún hoy en día siguen recibiendo en muchas situaciones. ¿Acaso los temas serios no se pueden abordar desde diferentes ópticas? ¿Acaso Spike Lee no conoce el concepto de postmodernidad? ¿Vosotros qué pensáis?