El robo del ataúd de Chaplin fabulado por Xavier Beauvois

Con Des hommes et des dieux (De dioses y hombres), el director francés Xavier Beauvois conquistó el Gran Premio del Jurado en el festival de Cannes de 2011. Éste film seguía la vida cotidiana de un monasterio de monjes cistercienses ubicado en el norte de África y que convivían en armonía perfecta con los religiosos musulmantes, hasta que estalla la violencia social y deviene peligroso quedarse; a pesar de todo, los monjes deciden resistir en su emplazamiento. Un bellísimo film, que emana espiritualidad por los cuatro costados, en especial por su ritmo pausado, pero una espiritualidad que, sorprendentemente, procede de la materia: el gran acierto del film no es proponer una trascendencia a través de la luz, sino a través del cuerpo; para comprobarlo sólo es preciso observar la escena clímax de la cena. Su director ha confirmado ya su nuevo proyecto, La rançon de la gloire.

Y, en esta ocasión, ha decidido impulsar un cambio de género en su filmografía: se traslada a la comedia. Porque La rançon de la gloire parte de un disparatado argumento: el robo del ataud de Charles Chaplin y la posterior petición de un rescate económico por su recuperación. Eddy Ricaart, que acaba de sailr de prisión sin dinero, se aloja en casa de su amigo Osman Bricha, a cambio de cuidar a su hija Samira mientras su mujer está ausente. Ante la falta de dinero en el día de Navidad, escuchan por televisión la muerte de Charles Chaplin, que sucede el 25 de diciembre de 1977; entonces, ingenian un complicado plan para sustraer el ataúd y pedir una recompensa.

El lugar de ambientación del film es Vevey, la localidad suiza en la que terminó sus días Charles Chaplin, tras tener que exiliarse de EEUU a causa de su simpatía política hacia el comunismo. De hecho, realizó un gesto simbólico: le entregó su permiso de residencia en EEUU al cónsul de Ginebra, confirmando su repulsión hacia un país que había derivado hacia la paranoia. Y será protagonizada por Roschdy Zem (premio al mejor actor en Cannes en 2006 por Indigènes) y por el belga Benoît Poelvoorde, ganador del César al mejor actor de reparto por su participación en el biopic de Coco Chanel. El film hilará la intriga con la comedia absurda, y el comienzo del rodaje está previsto para la próxima primavera.