Lo que opinan los actores sobre Terrence Malick

El de Terrence Malick es un cine fuertemente poético, donde la cámara ausculta los espacios y autonomiza a los objetos, hasta el punto de anular la narración: todo tiende hacia el instante puro, hacia el presente en el que se paraliza el tiempo y se puede vislumbrar el mundo desde otra mirada más pausada. Pero claro, no todos los actores sienten la misma empatía ante ese mundo: algunos se sumergen en esa nueva vivencia del tiempo y de la realidad, mientras otros sienten un rechazo, al atisbar su pérdida en el movimiento incesante de la cámara. Aquí traigo una lista sobre las opiniones de distintos actores que han trabajado con él, y que sirven para conocer el sistema de rodaje de Terrence Malick, muy diferente al de otros realizadores:

Jessica Chastain

Terrence Malick hizo de Jessica Chastain una mujer grácil, próxima a la divinidad, y es difícil imaginar The Tree of Life(El árbol de la vida) sin el singular rostro y color de pelo de esta actriz revelación. Para construir el papel de madre espiritual, desapegada a los éxitos mundanos y a los objetos materiales, Terrence Malick le recomendó visitar el Museo Metropolitano de Nueva York para observar los cuadros de Madonnas renacentistas, y visionar los films de Lauren Bacall para aprender sus posturas y su dicción. Y, en una entrevista, la actriz dijo lo siguiente:

Él crea un espacio para que ocurran cosas imprevisibles, algo mucho más interesante, pienso, que si tratas de controlar o forzar todo. Tienes que confiar en que no sabes cómo están yendo las cosas, ni en cómo quedará, tienes que confiar en que el director te ayudará a no quedar estúpida o loca frente a la cámara. Y era tan fan de Terrence Malick, y sólo pensé al final del día que él nunca haría una mala película, así que estoy en buenas manos.

Olga Kurylenko

Olga Kurylenko es el único rostro que se desplazó al festival de Venecia para presentar To the wonder, el último trabajo realizado por Malick y que se estrenará en abril de 2013 en EEUU. Defendió el film, pues quedó cautivada por el sistema de rodaje de Malick que desarrolló con ella: cada mañana, Malick le presentaba frases del guión para, a continuación, quemarlas. Con este gesto, la imagen se autonomiza de su base escrita, del guión, y toma vuelo afirmando el carácter eminente visual del cinematógrafo. Y, además, afirma el carácter de la poesía como vivencia de un presente, el de la lectura, más allá de su duración: Malick crea así poesía efímera con la destrucción del guión. Os dejo con sus palabras:

Recibo páginas cada mañana, a veces diez, a veces más... Las palabras son casi un desayuno para el alma. Cada mañana era un festín. Si digería el sentido de lo que esas páginas contenían, la naturaleza de las palabras de Terry brillaría a través de mis ojos mientras filma, y no necesitaría nunca hablar. Cada frase está elegida con un conocimiento tan profundo sobre el alma. Me fuerzan a pensar. Maravillosas páginas. Y Terry o sus asistente nos obligaban a quemarlas. Es el acto más horrible que he podido hacer. Quemar esas páginas.

Richard Gere

En cambio, los hombres parecen más decepcionados con su sistema de rodaje, como es el caso de Richard Gere, que protagonizó Days of heaven (Días del cielo), y que en Hollywood Reporter señaló los prolongados rodajes que requiere Malick para obtener los resultados deseados:

Cuándo la rodé tenía 26 años y cuando se estrenó, 28. Todo este letargo fue debido a que tuvimos que volver a las localizaciones para rodar nuevamente la película entera durante dos semanas, y encima, sin la presencia de los directores de fotografía, Néstor Almendros y Haskell Wexler.

Ben Affleck

Ben Affleck, protagonista de To the Wonder, se sintió reducido a la nada en el rodaje, pues no encajó en el mundo poético de Malick: si la cámara de Malick trata de explicitar la poeticidad de cada elemento, Ben Affleck siente en ese movimiento de la cámara su desaparición, al sentirse comparado con un objeto. Pero claro, aquí ya entramos en un conflicto entre los propósitos de Terrence Malick y el ego del actor. En una entrevista en la revista GQ señaló lo siguiente:

La experiencia me resultó algo loca en el sentido de que no teníamos realmente diálogos, así que no sabía lo que pasaba. Entonces, me di cuenta de que estaba acumulando colores que quería usar para pintar en la sala de montaje. Mi carácter no hace realmente gran cosa. Era difícil aprender como actor con él, porque Terry usa actores de una diferente manera: él tendrá la cámara sobre tí y entonces, se inclinará y se desplazará a un árbol, así que piensas: ¿Qué es más importante en esto, yo o el árbol? Pero tú no le preguntas, porque no quieres saber la respuesta.

De todos modos, Ben Affleck parte de unos parámetros de cine narrativo, con un personaje que domina el espacio y guía la trama y, ante todo, con un predominio de la palabra sobre la imagen. Es el cine que él desarrolla, totalmente antitético a la tendencia a los silencios y al lirismo visual de Malick:

Honestamente, tienes que querer ver la película, es difícil encontrar cualquier diálogo. Es una especie de poema. Si no quieres ver eso, debes irte.

Christopher Plummer

Christopher Plummer descubrió de primera mano los métodos de rodaje de Terrence Malick, pues participó en The New World (El nuevo mundo), y los rechazó rotundamente. Su argumento: con la poesía hace aguas la narración. Pero la narración es una posibilidad de cine, no todas, y Malick prescinde en gran medida de ella. Plummer incluso le envió una carta a Malick tras el estreno del film, pues no aparecía apenas en la película; y en Indiewire se pueden encontrar algunas opiniones vertidas por el actor sobre el director:

Amo muchas de las películas de Malick pero el problema es que Terry necesita un guonista desesperadamente. Insiste en sobreescribir hasta que suena terriblemente pretencioso, y monta sus películas en una manera en que elimina a todo el mundo de ellas. Está envuelto en tomas poéticas, que son maravillosas, como pinturas todas ellas, pero se pierde en ellas y la historia queda difusa. Particularmente en El nuevo mundo: la primera media hora del film es casi mágica de mirar, pero entonces la historia comienza a decaer. Fui puesto en todas las tomas posibles y, de repente, mi personaje no estaba en la escena en la que pensaba en la sala de montaje, era muy extraño. Esto desequilibra completamente todo todo. Nunca trabajaré con él de nuevo.

Rachel Weisz

Rachel Weisz ni alaba ni critica, no juzga, sino simplemente afirma: su interpretación no aparecerá en To the wonder, porque en el montaje se suprimieron las escenas en las que aparecía. Porque Malick es un cineasta que trata de captar lo imprevisible, y por ello, no ajusta rodaje y montaje, no hay una planificación exacta: se rueda todo lo posible, todas las escenas que parezcan necesarias, y en el montaje se observa qué fragmentos pueden conformar el sentido del film. Es un trabajo en plenp cambio y modificación, un elemento que insufla vida a los films de Malick pero que, a la vez, trae estas consecuencias de evaporación de los actores en la sala de montaje. Weisz señaló lo siguiente:

He tenido la experiencia de trabajar con él, pero no tendré el placer de ver mi trabajo

Sean Penn

Guión y resultado son antitéticos, pues en el camino se modifica gran parte de la idea inicial. Y Sean Penn, quien ha defendido The Tree of life, aún así se ha sentido confuso ante la supresión de gran parte de sus escenas en el resultado final, tal y como señaló para Indiewire:

No encontré en absoluto en la pantalla la emoción del guión, que es uno de los más magníficos que he leído en mi vida. Una narrativa más clara y convencional habría ayudado al film sin, en mi opinión, lesionar su belleza e impacto. Francamente, todavía estoy intentando figurarme qué estoy haciendo allí y que se suponía que añado en tal contexto. Es más, Terry nunca trató de explicármelo claramente.

Adrien Brody

Adrien Brody, que apareció en The Thin Red Line (La delgada línea roja), o, mejor dicho, desapareció, pues fue borrado de numerosas escenas en la sala de montaje, quedó disgustado por el resultado del film:

Me mantuve concentrado y profesional con el proyecto, lo di todo, para luego no recibir nada... en cuando a ser testigo de mi propio trabajo. Fue muy desagradable porque había comenzado a promocionar una película en la que prácticamente no aparecía.

John Cusack

Pero John Cusack, que también participó en The Thin Red Line, alabó a Malick en unas palabras que pueden servir para conocer más la forma de rodar del director:

Él escribió un guión basado en la novela, y hace un film basado en el guión, pero no está filmando el guión. Está filmando la esencia del guión, y también está filmando la película que está sobre la colina. Está intentando trascender el libro y el guión y a sí mismo. Es un gato salvaje.