Tráiler de Jimmy´s End: el debut de Alan Moore en el cine

Alan Moore, sin duda uno de los mayores genios que han alumbrado el mundo del cómic, renovador del género de superhéroes desde su misma genética, siempre ha odiado las adaptaciones que se han hecho al cine de sus propias historias. Ante el desagrado generado por las adaptaciones de su trabajo, Alan Moore ha decidido lanzarse a la dirección cinematográfica. Y, siguiendo su idea de radical distinción entre artes, no ha elegido uno de sus cómics como base, sino que ha creado una historia independiente de su obra gráfica. El resultado es Jimmy´s End, un mediometraje de 30 minutos de duración que traslada todas las obsesiones latentes en la narrativa de sus cómics al medio cinematográfico, por lo que no nos toparemos con una narración convencional, sino un trabajo de experimentación fílmica. Y ya disponemos de dos tráilers para corroborarlo:

Pero Jimmy´s End no es una pieza autónoma: es una obra que se inserta dentro de una narrativa multiepisódica, creada por el propio Alan Moore, y compuesta por diversos cortometrajes que girarán en torno al ocultismo y a la serie negra. De hecho, en las imágenes se puede observar una cierta proximidad con un universo próximo al cine negro, como puede verse en la ambientación en bares, en la noche, en la espesura del humo y en la presencia de esas imágenes obsesivas de mujeres que conjugan su faceta femme fatale con la soledad más radical. Un universo noir pero traspasado a través del filtro de una actualización neo-noir, y con un gran juego en la iluminación y el color. La imagen revela una plasticidad extrema, con un tinte onírico que también aproxima su estética al universo de David Lynch.

El primero de los mediometrajes rodado fue Act of Faith, y ahora presenta Jimmy´s End, que se estrenará el próximo 25 de noviembre en jimmysend.com. El guión de estos mediometrajes corre a cargo de Alan Moore, pero en la dirección ha optado por la colaboración con Mitch Jenkins, su inseparable amigo, fotógrafo profesional y que debuta en el cine con este proyecto conjunto con Moore. Aunque ya habían desarrollado juntos otra idea, la publicación de Unhearthing, un ensayo que adopta la forma de novela gráfica y audiolibro, presentado a través de fotografías de Mitch Jenkins, siguiendo así la estela de ensayos gráficos como El medio es el mensaje, de Marshal McLuhan. Y es que todo, en Alan Moore, siempre tiene el ímpetu de una búsqueda artística.

Así, Alan moore conseguirá la transposición de su imaginario simbólico a la imagen fílmica, alqo que, en su opinión, no lo han logrado ni la adaptación de From Hell protagonizada por Johnny Depp, ni el Constantine encarnado por Keanu Reaves en 2005, ni The League of Extraordinary Gentlemen (La liga de los hombres extraordinarios), ni las dos adaptaciones más célebres de su trabajo, el Watchmen dirigido por Zack Snyder o V de Vendetta (2006) han conseguido su beneplácito. De hecho, ha rechazado que su nombre sea integrado en los créditos, tal y como señaló en una entrevista:

Quiero que no aparezca mi nombre ni quiero dinero alguno". Me gustaría que el dinero fuera distribuído entre los artistas, pero incluso antes de preguntarme, los responsables de la película filtraron una nota de prensa en la que decía que yo estaba muy ilusionado con la película. Mintieron. Intenté que se retractaran, pero no estaban dispuestos a hacerlo. Así que anuncié que no trabajaría de nuevo con DC Comics. No quiero tener contacto con ellos, ni con la Warner Bros. ni con ninguno de esos tiburones de agua dulce jamás.

En el caso de V de Vendetta, afirma que la reivindicación a una conducta anarquista y revolucionaria por parte de su protagonista, en ese saboteo constante del orden capitalista, un auténtico fascismo para él, se ha visto transformado en una parábola sobre la política del miedo de George W. Bush., en una época en la que la gente no se atrevía a realizar una sátira de la situación. Pero como DC Comics disponía de los derechos, no pudo detener la adaptación. De hecho, tampoco se niega a tales adaptaciones, porque considera que cine y cómic son dos artes autónomos, y que funcionan de forma independiente:

Si la película resulta ser una obra maestra, no tiene nada que ver con mi libro. Si es un desastre, exactamente lo mismo. De esta forma hay dos entidades separadas, y la gente lo entenderá así.