Dos maneras de entender a Hitchcock: The Girl y Hitchcock

Este año, el cine desentierra a uno de sus máximos renovadores, Alfred Hitchcock, creador de formas fílmicas que todavía no han sido superadas. Parece que la distancia con su muerte ya permite un abordaje cinematográfico de su figura, siempre ambigua, como le gustaba mostrarse. Y esta recuperación se produce a través de dos obras que abordan los rodajes de dos de sus obras maestras: The Birds (Los Pájaros) y Psycho (Psicosis).

The Girl

The Girl es un telefilm de HBO dirigido por Juliet Jarrold, directora de Becoming Jane (La joven Jane Austen). The Girl centra su atención en la relación obsesiva que mantuvo Hitchcock con Tippi Hedren durante la filmación de The Birds, y el encargado de encarnar al maestro del suspense es Toby Jones, que interpretó a Truman Capote en Infamous (Historia de un crimen), mientras que Sienna Miller (Factory Girl, Stardust, Interview) interpreta a Tippi Hedren. El film pone en escena una relación dialéctica entre director y actriz, señalando que Hitchcock reproducía sus mecanismos de deseo reales en la representación de Hedren en la pantalla. Es una disección de la cámara-falo del director masculino, tratando de diseccionar la figura del maestro del suspense. Ya se disponen dos clips teaser sobre la obra:

Hitchcock

Pero el biopic más esperado de Hitchcock lleva su mismo apellido en el título: Hitchcock, con Anthony Hopkins encarnando al genial director. El reparto es muy interesante: Helen Mirren encarna a su mujer Alma Reville; Scarlett Johansson interpretando a Janet Leigh y, por extensión, a Marion Crane, la "protagonista" del film (junto con Lea Massari en L´Avventura de Antonioni, probablemente las dos primeras protagonistas del cine que desaparecen a mitad del metraje); Jessica Biel encarna a Vera Miles; y James d´Arcy es Anthony Perkins y Norman Bates.

Está basado en la obra Alfred Hitchcock and the Making of 'Psycho', de Stephen Rebello, y la adaptación corre a cargo de John J. McLaughlin, el guionista de Black Swan (Cisne negro). Su narración está centrado en el complicado rodaje de Psycho, una obra de terror que, antes del rodaje, parecía de serie B, a causa de la temática del serial killer, y todas las productoras rechazan el proyecto. Finalmente, Hitchcock decide financiar él mismo el proyecto y rodar el film con un equipo de Televisión de bajo coste.

Gracias a estas condiciones, Psycho es lo que es: una de las obras maestras del cine, más allá de su género. Y es que la autofinanciación le permitió a Hithcock iniciar un proceso de experimentación e investigación cinematográfica, logrando resultados tan sorprendentes como la escena de la ducha, que sería imposible bajo el auspicio de una major. Es, sin duda, uno de los títulos clave del nacimiento del cine moderno. Y, precisamente, el rodaje de la escena de la ducha aparece en un nuevo clip disponible en la red, además de otro clip más irónico donde Hitchcock pide silencio en la sala de cine:

También hay disponible un nuevo poster del film, donde aparece el tándem Hitchcock-Alma Reville. Un tándem que traspasaba las barreras de la intimidad y también se extendía a la creación, pues Alma Reville se encargaba, normalmente, de revisar los guiones de los films de Hitchcock y corregirlos. Además, en Psycho tiene un importante papel: tras la escena de la ducha, el cadáver de Marion Crane permanece tumbado en el suelo con los ojos abiertos, y la cámara realiza varios giros imitando la figura circular de la pupila. Hitchcock pretendía realizar tres giros, pero el problema es que Marion siempre cerraba los ojos, así que era imposible completar el movimiento.

Un movimiento esencial para entender el film, pues suponía la detención de la focalización en el personaje: salimos de la subjetividad neurótica de Marion y ahora nos internamos en la subjetividad psicótica de Norman Bates. Alma Reville solucionó el problema: en la sala de montaje decidió integrar un plano de la ducha para evitar el parpadeo de Marion, y así la secuencia conservaba todo su impacto, pues permitía crear la sensación de ojo inmóvil para el espectador. Así, el film se centrará en la relación tanto amorosa como creativa de la pareja Alfred y Alma, que se conocieron en el primer film y mantuvieron su matrimonio hasta la muerte de Alfred en 1980.