Silent Hill: Revelation, un lugar al que ya no querrás volver

Seis años después de Silent Hill, la adaptación del videojuego homónimo creado por Keiichiro Toyama, nos llega la que sin duda será su primera secuela: Silent Hill: Revelation. Los admiradores de la primera esperábamos con ansias esta segunda parte, pero deberíamos haber tenido en consideración que no iba a ser ni de lejos lo mismo que la anterior, a pesar de que los cuidadosos clips y tráilers que habían sido publicados nos dieran a entender otra cosa.

Silent Hill Revelation

Si la primera estaba dirigida por el cineasta francés Christope Gans -que hasta la fecha sigue siendo su última película-, según un guión de Roger Avary, la segunda corría enteramente por cuenta y riesgo de un cineasta algo más mediocre, como Michael J. Bassett -responsable de títulos como Deathwatch y Solomon Kane-, quien se encargaba aquí tanto de dirigir como de escribir el guión. El resultado puede parecer entretenido, no voy a decir que no lo sea, pero no sólo no va más allá de eso, sino que parece preparar el camino de una interminable cadena de secuelas que quedan agotadas desde este mismo momento.

Adelaide Clemens y Kit Harington

De nada ha servido contar con los principales protagonistas de su precedente, Radha Mitchell, Sean Bean y la siempre estimulante Deborah Kara Unger, ni las nuevas aportaciones de presencias como Carrie-Ann Moss y Malcolm McDowell, o las frescas incorporaciones de Adelaide Clemens y Kit Harington. Aunque todos ellos defienden a la perfección sus respectivos personajes, no consiguen sacar adelante un relato que parece construido a partir de soluciones improvisadas que acaban emborronadas por tanta explicación y vuelta de tuerca, terminando por ahogar una fórmula que si en principio podía enganchar, pierde su interés a medida que avanza la trama de la película.

Carrie Ann Moss

Quizás resulte estimulante para algunos reencontrarse con el universo visual de Silent Hill, incluso a un servidor le pareció emocionante en un momento dado. Hay algunos momentos interesantes y algunas aportaciones curiosas en este universo de criaturas deformes, pero la falta de originalidad y la incapacidad de Bassett para aportar ideas realmente nuevas provoca una antipática sensación de cliché que se sirve de su modelo original, robando lo demás de otras películas de género similar. Y digo todo esto sin haber jugado al videojuego, luego ni quiero imaginarme lo que pensarán sus seguidores que, muchos, ni siquiera quedaron satisfechos con la primera adaptación. Sumando todo esto, queda claro que Silent Hill: Revelation sólo es apta para devotos y seguidores de la que ya es nueva saga cinematográfica basada en un videojuego.

2 estrellas