Ganster Squad: una violencia políticamente correcta

El director de la comedia de terror Zombieland, Ruben Fleisher, se desplaza atrás en el tiempo hacia los años cuarenta, trayéndonos una historia de aire noir en Gangster Squad. Basada en la obra homónima de Paul Lieberman, cuenta con un interesante reparto, compuesto por Ryan Gosling, Nick Nolte, Emma Stone, Sean Penn y Josh Brolin. Su fecha de estreno, que ha sido desplaza sucesivamente en el tiempo a causa del rodaje de algunas escenas suplementarias para suprimir momentos de violencia (como consecuencia de la psicosis que desencadenó la matanza de Aurora), parece fijada definitivamente para el 11 de enero de 2013, y acaba de ser publicad su segundo tráiler oficial:

Gangster Squad está ambientado en Los Ángeles en 1949, y narra el trabajo de un equipo especial de policías que deciden actuar a la sombra de la ley para salvar la ciudad de la amenaza de Meyer Harris "Mickey" Cohen (Sean Penn), un poderosos gángster de origen judío que atemoriza a los ciudadanos y espesa la capa de crimen, drogas, prostitución y tráfico de armas que teje las relaciones subterráneas de la urbe.

Gangster Squad es una expresión de la nostalgia por la época del cine negro que se recoge en una tendencia, entro del género, denominada retro-noir: se trata de el abordaje de temáticas actuales a través del filtro de los arquetipos y situaciones propios del cine negro ubicando el metraje en el espacio temporal en que se desarrolló, entre los años viente y los cincuenta. Roman Polanski fue uno de sus impulsores con Chinatown en los setenta, pero encontramos otros ejemplos como la contenida y violenta por partes iguales Miller´s Crossing (Muerte entre las flores), de los hermanos Coen y renovadora del género; o Road to Perdition (Camino a la perdición), de Sam Mendes.

De hecho, el tráiler permite observar una iluminación contrastada, con un predominio de las sombras, propio del género, además de recuperar los arquetipos de femme fatale y policías que subordinan la ley al orden. Aunque la elección de un grupo de protectores de la ley como protagonistas implica, en cierto modo, una falta de atrevimiento del guión, evitando conflictos morales ante la identificación del espectador con el criminal que subvierte el orden social.

Gangster Squad es un film que espero con cierta expectación. Sobre todo por ver los efectos que ha producido autocensura en su metraje: tras la matanza en el cine de Aurora, Denver, mientras se producía la proyección de The Dark Knight Rises, la productora Warner Brothers decidió volver a filmar algunas escenas para reducir las dosis de violencia. Esta obra es el perfecto ejemplo de las limitaciones temáticas que, en el ejercicio de una moral conservadora y en el fomento de la vetusta idea de que el cine genera directamente violencia en la realidad, se imponen los propios creadores.

El cine no crea violencia, recoge la violencia social en sus imágenes. Son numerosos los directores acusados de motivar la violencia, como lo fue Kubrick tras el rodaje de The orange Clockwork (La naranja mecánica): se dieron algunos casos de peleas con la canción Singing´ in the rain como banda sonora, e inmediatamente se acusó al film de impulsor de tales actos. Pero esa violencia existe más allá del celuloide, que se convierte en espejo y no en motor. De nuevo, el recurso a la idea conductista de estímulo-respuesta: ver violencia implica ser violento. Pero entre un acto y otro hay demasiados filtros y condiciones socioeconómicas, por lo que tal idea no se puede sustentar. Y el cine ya no tiene la influencia social de hace algunos años.

Además, subordinar la búsqueda artística que este film podría tener en su estética retro por plegarse a los dictados sociales no es cine, sino producto audiovisual. Estos límites, cuando son impuestos desde fuera, pueden fomentar la creatividad, como en el cine crítico con el franquismo realizado durante la dictadura. Pero las limitaciones autoimpuestas ya implican una degradación de un arte que, por definición, debe ser siempre subversivo.

Fotos: Gangster Squad