Old Fires: Jonathan Demme continúa con la línea independiente

Más centrado últimamente en sus incursiones en el campo documental y televisivo, pero con algún que otro proyecto entre manos, hace casi un lustro que Jonathan Demme no estrena una película de ficción. Tenemos que remontarnos a 2008, cuando se estrenara Rachel Getting Married, para remontarnos al último largometraje del que fuera ganador del Oscar por The Silence of the Lambs. Si sus últimas aportaciones estaban realizadas de manera independiente, como el documental Wally and André Shoot Ibsen, que sacó adelante con un presupuesto inferior a un millón de dólares, parece ser que va a seguir por el mismo camino en Old Fires. Se trata de una tragicomedia, escrita por Heather McGowan, sobre un arquitecto famoso que intenta rehacer su vida con su mujer y sus hijos después de despertar de un coma y necesitar rehabilitación física y mental.

Jonathan Demme

Está previsto que la producción de la película comience en verano del año que viene, mientras siguen adelante otros proyectos del cineasta como la adaptación de la novela de Dave Eggers, Zeitoun, así como la todavía más interesante adaptación de una ambiciosa novela de Stephen King, 11/22/63, llena de secretos oscuros, puertas de acceso al año en que fue asesinado John Fitzgerald Kennedy y amores que transgreden las reglas del tiempo. Un proyecto sobre el que estoy deseando tener más noticias, aunque lo mejor será esperar a que se publique la novela.

Lo cierto es que pareciera que Jonathan Demme fuera otro de esos cineastas ahogados por la maquinaria industrial de Hollywood. Los inicios de su carrera, con títulos tan estimulantes como Crazy Mama, Last Embrace o Something Wilde, parecieron ir formando una línea ascendente que culminó con The Silence of the Lambs, ganadora de los que se consideran cinco categorías principales de los premios Oscar: guión, para Ted Tally; actor protagonista, para Anthony Hopkins, actriz principal, para Jodie Foster, director y película. Sin embargo, y a pesar de que volvería a conseguir un notable éxito de público con su siguiente película, Philadelphia, no parece que haya estado a la altura de lo que se esperaba de él, por lo menos de lo que esperaba un servidor.