Grudge Match: Stallone versus De Niro en el ring

Warner Bors ha dado luz verde a Grudge Match, un filme sobre un promotor de boxeo que consigue que dos púgiles retirados se vuelvan a dar de hostias en el ring. Peter Segal será el encargado de dirigir la película, que si echamos cuentas de los memorables filmes que componen su filmografía: Get Smart, 50 First Dates, Nutty Professon II: The Klumps o Naked Gun 33 ⅓: The Finak Insult, servirá para alumbrar sobre el tipo de filme que podemos esperar. Y lo advierto sólo porque, aparte de estar protagonizada por Kevin Hart -que se dejaba ver en películas como Death at a Funeral, Little Fockers o Think Like a Man-, nos dará la posibilidad de ver a Sylvester Stallone y Robert De Niro enfrentándose cuerpo a cuerpo. A su edad.

Robert De Niro y Sylvester Stallone

Si hay alguien que ya se esté echando las manos a la cabeza, tan sólo hay que recordar que no es la primera vez que Stallone y De Niro coinciden en una película. Ya lo hicieran en 1997 en Cop Land, un thriller policiaco dirigido por James Mangold. Yo no la he visto, pero algunos dicen que incluso el protagonista de The First blood está bastante bien. Pero a mi me da la impresión de que no se trata de ver a actores tan dispares, artísticamente hablando, cara a cara, sino de un enfrentamiento entre Rocky Balboa y Jake LaMotta. ¿Es posible que la estrategia de Ridley Scott enlazando Alien con Prometheus y esta con Blade Runner haya creado escuela?

Trataré de refrescar la memoria a algún despistado. Rocky Balboa era el personaje que sirvió de consagración a Sylvester Stallone en 1976 con Rocky, cuyo guión también había escrito y que le valió su primera y única nominación por partida doble, como actor protagonista y como guionista. Volvería a interpretar el mismo personaje en cinco secuelas más. Y Jake LaMotta era el tan magnífico boxeador como deplorable persona que Robert De Niro interpretaba en Ranging Bull, por cuya interpretación recibía el segundo Oscar de su carrera, siendo el primero como actor protagonista.

Es posible que pueda imaginarme a De Niro riéndose de sí mismo, pero lo cierto es que siempre que Stallone se ha metido en terrenos cómicos ha resbalado como si hubiera pisado una piel de plátano sobre una pastilla de jabón en suelo mojado. Si añadimos que el primero ya ha cumplido los 69 años y que el segundo tiene actualmente 66, no me parece que esto vaya a ser una comedia a secas, sino más bien una comedia patética. ¿Se les ocurrirá incluir una secuencia con los boxeadores luchando al ritmo de la sexta sinfonía de Tchaikovsky, conocida como patética?