Doomsday Book: las neurosis (globales) de la sociedad contemporánea

Si tuviera que escoger entre cine coreano y cine sueco, siempre escogería irremediablemente el coreano. No porque me guste más o menos que el sueco, al contrario, disfruto con ambas cinematografías. Pero sí que es cierto que cuando los cineastas suecos se ponen trascendentales, pueden llegar a ser demasiado profundos, cuando los coreanos parecen tomárselo todo de una manera mucho más desenfadada. Y eso es exactamente lo que le ocurre a Doomsday Book, salvo que al revés. Siendo una película divertida y desenfadada, de cada una de las situaciones que propone puede extraerse una doble lectura que hace que también tenga una interesante profundidad psicológica.

Presentada en la sección oficial de Sitges 2012, se trata de una película formada por tres historias independientes, pero que giran en torno a una idea común. Más que el fin de la humanidad, como indica la propaganda de la película, yo diría que se trata de las diferentes neurosis del ser humano contemporáneo, a nivel global. Si en la primera es un virus que se transmite por la comida, en la segunda es el florecimiento de una nueva deidad que surge de un robot, mientras que en la tercera se especula con la posibilidad del fin del mundo debido a la colisión de lo que resulta ser la ¡bola negra del billar!

Tres historias escritas y dirigidas por Kim Jee-woon y Yim Pil-sung. Si no tengo el gusto de haber visto ninguna película del segundo, el tercero ya pasara por el festival catalán con varias de sus anteriores películas, ganando el premio al mejor director por Johenunnom nabbeunnom isanghannom (The Good, the bad, the weird). El año pasado presentaba la fabulosa Akmareul botada (I Saw the Devil) y actualmente se encuentra terminando la que será su primera película estadounidense, The Last Stand.

Doomsday Book

No es obligatorio. Quiero decir que podemos disfrutar del magnífico sentido del humor con que están enfocadas las tres historias. Pero, quien quiera, puede sacar su propia lectura sobre el comportamiento de los personajes de cada una de las tres historias, que refleja a la perfección algunas de las neurosis que asolan a la sociedad contemporánea, y a un nivel global pues seguro que son las mismas en el país desde el que estés leyendo, como en Corea del Sur o en cualquier otro sitio. De hecho, si los tres episodios podrían parecer ficticios, en realidad ya han sucedido: podemos encontrar un claro referente de Wonderful New World, la primera historia, en las vacas locas; el segundo, Creation of Heaven, vendría tanto a señalar la preocupante capacidad del ser humano para crear dioses donde no los hay como la inevitable necesidad de afecto que llega a hacer que elevemos la tecnología como sustitutivo del afecto personal, como ya sucede hoy en día; y, por último, Happy Birthday, que lleva al extremo los temores de aquellos que ven en Internet un auténtico infierno.

Doomsday Book

Realizada con la misma sencillez que elocuencia, Doomsday Book parece estar concebida como un apéndice del libro del Apocalipsis, cuyo su título vendría a decir algo así como el libro de la condena. Diferentes muestras de un camino por el que será el individuo mismo quien llevará a la vida en el planeta tal y como la conocemos a su total extinción. Y si no, dale tiempo y verás.

3 estrellas