Se prepara un remake de The Brave Little Toaster… en acción real

A veces aparecen noticias en Hollywood sobre remakes que se están preparando, desgraciadamente cada vez más a menudo, y hay alguna de ellas que realmente ponen el grito en el cielo. Y es que hay películas que están perfectamente como están, no necesitan nada más y que hay que entenderlas dentro del ámbito en que fueron realizadas, por lo que ya pertenecen a un momento del pasado y que en muchas ocasiones no tiene sentido revisar. Creo que todos conocemos ejemplos de sobra como para ponerme a enumerarlos aquí.

Otro remake innecesario

Sin embargo hoy han aparecido las noticias de un nuevo proyecto que han encendido todas las alarmas de mucha gente. Y es que ahora pretenden tomarla con remakes de películas de nuestra infancia, lo que puede ser el mayor sacrilegio imaginable: nada más y nada menos que The Brave Little Toaster. Ese clásico de la animación, que en sus orígenes contó con ideas del propio John Lasseter y en cuyos créditos figuran personajes de la talla de Joe Ranft, una de las mentes creativas más importantes de los principios de Pixar, ahora se convertirá en una película que combinará gráficos CGI con acción real.

Por ahora el proyecto aún está en pañales y no se sabe quién será el que tome el mando y sobre todo la compleja tarea de volver a llevar una historia tan densa al cine, de manera satisfactoria, pero sí que tenemos el nombre del productor que está empeñado en sacar el proyecto adelante: Steve Waterman. Quizá el nombre no os diga mucho pero cuando os diga que está detrás de proyectos como Stuart Little o Alvin and the Chipmunks, creo que las previsiones no pueden ser peores: Veremos en qué acaba todo pero desde luego por ahora no pinta nada bien.

En cuanto a la cinta original, de 1987, trata de un grupo de herramientas entre los que se encuentran una tostadora, una radio o una aspiradora que van a ser abandonadas, por lo que deciden emprender un largo viaje en busca de su dueño original. Desde luego el argumento trata una trama que posteriormente se desarrolló, muchísimo más, en la saga de Toy Story, pero que aquí ya apuntaba maneras. Todo un clásico indispensable que ahora pretenden usurpar.