Nicolas Cage suma I Am Wrath a su extensa filmografía

En Leaving Las Vegas demostró lo buen actor que era, aunque muchos ya lo sabíamos gracias a sus colaboraciones con Francis Ford Coppola, John Dahl, David Lynch, los hermanos Coen o Alan Parker. Cage se hizo con un Oscar y a partir de ese momento su carrera entró en decadencia; malas elecciones, malas películas, espantosas pelucas ... en los últimos quince años hemos visto como echaba por tierra el prestigio y respeto conseguidos.

Cada año Cage estrena, al menos, dos películas, su ritmo de trabajo es endiabladamente alto. A lo largo de toda su carrera ha actuado en 74 films, desde 2004 acumula más de 20 títulos. Así que no es extraño que en el 2010 fuese el número 20 del Top 40 de celebridades de Hollywood con más ingresos que elabora Vanity Fair.

Aunque la filmografía de Cage deja mucho que desear con desechos como Ghost Rider(2007) o The Sorcerer's Apprentice (2010) es capaz de aparecer, cada vez menos, en propuestas interesantes como Bad Lieutenant: Port of Call New Orleans, títulos que rompen su rutina de trabajo basura.

Tendremos que esperar un tiempo para saber si I Am Wrath, su nuevo proyecto, es otra infumable propuesta de acción sin sentido ni contenido o si, por el contrario, es un intenso thriller con una trama más compleja que un canto rodado.

La película se centra en Stanley, un hombre normal y corriente cuya mujer es asesinada. Esta desgracia, unida a la impotencia y la rabia que lo dominan ante la incompetencia policial, provocan un cambio en su actitud. Para liberarse de toda su ira se convertirá en un vigilante que impondrá su propia ley; en su busca de venganza descubrirá una trama de corrupción policial.

Emmett/Furla Films está buscando un director apropiado para I Am Wrath, llevan un tiempo tanteando a William Friedkin (The French Connection, The Exorcist,), pero el director no parece decidirse. Tendrán que darse prisa porque etá previsto que el rodaje comience el próximo mes de febrero. ¿Aceptará Friedkin? Sería bueno tener un director consagrado al cargo, alguien capaz de controlar los tics y manías de Nicolas Cage y sacarle todo el partido al buen actor que lleva dentro.