Charlie Kaufman logra financiación colectiva para Anomalisa

Tras servir de guionista para Spike Jonze y debutar en la dirección con Synecdoche, New York (2008), Charlie Kaufman se lanza también a la producción de sus guiones propios. Y su próximo proyecto es Anomalisa, una obra en stop-motion de unos 50 minutos de duración dirigida por Duke Johnson (Frankenholse). Basada en un guión de Kaufman escrito en 2005, se centra en un motivador profesional que, cuanto más ayuda a los demás, mayor monotonía y apatía siente en su vida. Todos los seres humanos le parecen el mismo, hasta que conoce a una joven con una voz distinta que se convierte en un medio para alcanzar una felicidad desligada de la rutina. Y ya hay un behind the scenes disponible en la red:

La diferencia de este proyecto radica en la forma de financiación: los productores que siempre le acompañan en su trabajo, Dan Harmon y Dino Stamatopoulos, han decidido prescindir de Hollywood para su próximo proyecto. Se han lanzado a experimentar con las nuevas formas de financiación que permiten la realización de proyectos en principio considerados inviables por la industria. Así, han recurrido al crowdfunding, o financiación colectiva, que consiste en la donación de pequeñas cantidades por inversores a pequeña escala, en lugar de acudir a grandes productores que, normalmente, imponen condiciones al film.

El crowdfunding supone una disipación de los condicionantes de la industria en la realización del film, que desaparecen ante la multiplicad de inversores: la muchedumbre de pequeños donantes no está agrupada, y cada inversor particular no dispone de poder para imponer directrices en el rodaje o montaje. Es una ganancia de libertad para el director, tal y como señalan los colaboradores habituales del director:

Queremos hacer Anomalisa sin la interferencia del típico proceso de los grandes estudios.

La propuesta se ha presentado en la web Kickstarter, fundada en 2009 y especializada en este tipo de proyectos. Había dos meses de plazo para lograr el dinero, y las proyecciones primeras se han visto desbordadas. Si inicialmente se buscaban 200 mil dólares, en 60 días han alcanzado un récord en la web, obteniendo más de 400 mil dólares a través de 5770 donantes. Ha logrado batir el primer puesto obtenido por la secuela The Gamers: Hands Of Fate. El anuncio para Kickstarter se publicó en julio:

La escala de donación partía de los 5 $, que tenía como recompensa una mención en la página del film en Facebook. con 50 $, el donante recibirá un DVD de la obra, y a partir de 10000 $, ofrecido por cinco inversores, aparecerán como productores ejecutivos en los créditos del film. A través de este medio, numerosos cinéfilos amantes de la enrevesada narrativa de Kaufman pueden ver satisfechos sus deseos de disfrutar de un nuevo film del creador. Se prevé que el rodaje comenzará en noviembre, ahora que la financiación está asegurada. De hecho, ya se ha publicado un behind the scenes:

Esta forma de financiación comenzó en 2004, cuando los productores Guillaume Colboc y Pommeraud Benjamin obtuvieron 60000 euros para financiar Demain la Veille (Lugar para ayer). En España, el proyecto de mayor resonancia es El cosmonauta, cuyo rodaje ya ha finalizado. La recompensa de estas aportaciones es la posibilidad de ver el film de forma gratuita a su fin, pues va a ser distribuido por internet a través de la firma creative commons.

Pero en el fondo, este sistema de financiación se remonta a épocas muy anteriores en la historia del cine, pues en 1936, el genial director francés Jean Renoir solicitó una donación de todos los simpatizantes de la izquierda una donación para financiar La Marseillaise (La Marsellesa, 1938), una obra histórica que ofrece una visión desde la izquierda de la revolución francesa de 1789. Y, gracias a este método de financiación, logró llevar a cabo el proyecto: así, lo único que ha cambiado es el medio, internet, pero la idea ya fue aplicada en los comienzos del cine sonoro.

Fotos: E-Go