A Long Way Down, otra película basada en una novela de Nick Hornby

El escritor británico Nick Hornby ha visto como varias de sus novelas adaptadas a la gran pantalla; Fever Pitch en 1997, película que conoció un horrible remake norteamericano en 2005 a manos de los hermanos Farrelly. En el 2000 Stephen Frears dirigió High Fidelity, un enorme éxito tanto de público como de crítica y en 2002 los hermanos Weitz hicieron lo mismo con About a Boy, película protagonizada por un Hugh Grant en estado de gracia. La novela A Long Way Down vio la luz en 2005, Johnny Depp compró los derechos del libro antes de su publicación y desde entonce esperábamos noticias sobre el proyecto.

Esta semana Lionsgate, a través de su división británica, ha anunciado el inicio del rodaje de A Long Way Down. El realizador francés Pascal Chaumeil cuenta con un interesante e internacional reparto encabezado por Pierce Brosnan, Toni Collette, Aaron Paul y Imogen Poots; en roles secundarios aparecerán Sam Neill y Rosamund Pike. El guión ha sido obra de Jack Thorne (This is England). El rodaje se desarrollará en tierras británicas y españolas durante los próximos meses.

La novela empieza la noche de Fin de Año, cuatro desconocidos se encuentran en lo alto de un edificio de Londres conocido como la Casa de los Suicidas. Cada uno ha llegado allí por su propia voluntad con la firme intención de acabar con sus vidas, todos tienen sus motivos y todos se sorprenden al descubrir que morir no es tan sencillo y privado como esperaban.

El primero en subir a la azotea es Martin, un presentador televisivo que ha arruinado su carrera, su matrimonio, su reputación y su futuro por culpa de una quinceañera. La segunda en llegar es Maureen, una mujer adulta y devota que ha cuidado durante la mayor parte de su vida de un hijo incapacitado. Jess es la tercera en llegar, tiene dieciocho años, es malhablada, directa, alocada e impulsiva; quiere suicidarse porque Chas, el chico del que está enamorada, la ha dejado. El último en subir es JJ, un músico americano en la treintena que ha perdido a su banda y a su novia.

Este es el punto de partida de una divertida historia, con toques muy negros y grandes personajes, que habla abiertamente de un tema tan tabú como el suicidio. Los cuatro protagonistas harán un pacto esa noche, un pacto que los obliga a aguantar con vida hasta San Valentín, ese día volverán a reunirse en lo alto del rascacielos para evaluar sus vidas y decidir si continuar adelante o precipitarse al vacío. Estos cuatro desconocidos se ayudarán los unos a los otros, y aunque se resisten al principio, el lazo que les une se hará cada día más fuerte y más solido.