Placer Culpable: el Sherlock Holmes de Disney

En 1986 la factoría Disney estrenó una de sus mejores película de animación, estoy hablando de The Great Mouse Detective, rebautizada como Basil, el ratón superdetective en España y Policías y ratones en Hispanoamérica. La historia está ambientada en el Londres de finales del siglo XIX, allí Basil, un Sherlock Holmes muy ratonil, conoce al doctor Dawson. Poco más tarde un caso llamará a su pùerta, se trata de la pequeña Olivia Flaversham, cuyo padre ha sido secuestrado por la némesis de Basil, el malvado profesor Ratigan. Acompañado por Dawson, su perro Toby, Olivia y armado con su ingenio, Basil deberá enfrentarse a Ratigan y a un complejo plan que pone en jaque a la mismísima reina y al imperio. Esta es, a grandes rasgos, la trama de la película. Una pequeña joya de 74 minutos de duración dirigida por Ron Clements, Burny Mattinson, Dave Michener y John Musker; y que contó con Henry Mancini para la música.

Desde pequeña he adorado esta película, incluso por encima de otros clásicos de Disney más conocidos y premiados como The Lion King, The Beauty and the Beast o Aladdin. Basil es un producto que, por momentos, alcanza la categoría de obra maestra. The Great Mouse Detective es una película infantil muy adulta, adelantada a su tiempo en muchos aspectos, con una historia de misterio de lo más sugerente, con asesinatos, burdeles, borrachos y elegantes ratas que pueden conseguir lo que se proponen con una maléfica sonrisa.La película arranca con una desgarradora escena, Olivia ve como un aterrador murciélago secuestra a su padre, desconsolada vaga por las calles llorando. ¿Qué clase de inicio es este para una película de Disney? Pues uno genial, que pone las cartas sobre la mesa y que sirve para ir hilando un guión lleno de guiños a la obra de Conan Doyle y a la historia de la factoría Disney.

Si Conan Doyle levantase la cabeza seguro que sonreiría satisfecho ante este pequeño ratón con afán detectivesco. Nunca he visto a un Sherlock Holmes tan divertido, tan entrañable y tan triste como este espigado y sagaz ratón.

Cuando hablo de esta película siempre digo que es un clásico olvidado que debería recuperarse, The Great Mouse Detective merece ser reconocida por lo que es, una magnífica película de aventuras, oscura y divertida a partes iguales, que transita una vía que la Disney pocas veces se atrevió a tomar. A destacar varias escenas de la película como la tenebrosa juguetería abandonada o esa pelea en la torre del Big Ben, de lo más emocionante que ha hecho Disney a lo largo de su historia.

No diré más sobre la película porque aquellos que hayan tenido la fortuna de disfrutarla seguro que sonríen al recordar las aventuras de Basil y los que, por desgracia, no han visto nunca The Great Mouse Detective deberían hacer un hueco en sus agendas y sentarse a disfrutar, tanto solos como acompañados, de una buena y entrañable película de animación.