Directores con nuevos proyectos: Frears, Del Toro y Polanski

Muchas veces aprovechamos la confirmación de actores y actrices en el reparto de un proyecto para hablar de las paelículas que llegarán posteriormente a las salas de cine. En otros casos, basta el nombre del cineasta que se hará cargo de su dirección como para captar nuestra atención. Sobre todo cuando se trata de cineastas tan polifacéticos y polivalentes que tanto hacen cine en sus respectivos países natales, como se adaptan a los métodos de producción de España, Francia, el Reino Unido o los Estados Unidos. Es el caso de Stephen Frears que tanto rueda My Beautifil Laundrette, The Snapper o Tamara Drewe en su país natal, como se va a los Estados Unidos para realizar The Grifters, High Fidelity o Lay the Favorite, sin olvidar que anteriormente pasara por España para rodar The Hit; o Guillermo del Toro que sorprendió al mundo entero desde México con una película como Cronos, para saltar después indistintamente entre las cinematografías estadounidenses y españolas con filmes como Mimic, Blade II o Hellboy, en el caso de la primera, y El espinazo del diablo o El laberinto del fauno, en el caso de la segunda; pero también Roman Polanski que tras debutar en Polonia con Nóz W. Wodzie (El cuchillo en el agua), desarrollara después una rica y estimulante carrera internacional que le ha llevado a realizar Repulsion, Cul-de-sac, The Pianist y Oliver Twist en el Reino Unido, Rosemary's Baby y Chinatown en los Estados Unidos, o Le locataire, Tess o Bitter Moon en Francia, y si The Death and the Maiden sólo fuera rodada en España, The Ninth Gate sería después una coproducción española.

De The Queen a Queen

Haber realizado filmes como My Beautiful Laundrette, Sammy and Rosy Get Laid o Prick Up yogur Ears, ya ponen a Stephen Frears como un candidato ideal para hacer una película, todavía sin título, sobre Freddie Mercury, malogrado líder de la banda de rock británica Queen, pero después de haber realizado un biopic como The Queen, la propuesta no podía ser más oportuna. En este caso no estamos hablando de una propuesta firme todavía, pero el cineasta británico encabeza la lista de los directores que se barajan. No habiéndose todavía iniciado las negociaciones, todavía no sabemos si le podrá interesar, pero no parece que el guión de la película vaya a ser un problema, dado que está escrito por Stephen J. Rivele y Christopher Wilkinson, responsables conjuntos de los textos que dieron origen a filmes como Ali y Nixon, tampoco el productor Graham King, después de Hugo, su éxito más reciente, pero estamos hablando de un proyecto en el que Sacha Baron Cohen se postula como actor a interpretar al cantante, que si ya era histriónico de por sí, con el protagonista de Borat y Bruno, puede ser más una parodia que un biopic.

En cualquier caso, la reproducción ya está en marcha habiendo iniciado los productores las gestiones para hacerse con los derechos para utilizar temas musicales tan populares como Bohemian Rhapsody, We will rock you o We are the champions. Muy apropiadamente para las expectativas comerciales del proyecto, la película omitirá toda la parte final de la vida del cantante y sus problemas de salud con el SIDA, centrándose única y exclusivamente en los años de gestación de la banda, hasta su aparición en 1985 en Live Aid, los conciertos para recaudar fondos para los países de África oriental, a partir de los que se convertirían en un fenómeno de masas, si no lo eran ya.

El proyecto cuenta además con el apoyo del resto de los integrantes de la banda: Brian May, Roger Taylor y John Deacon, aunque no está claro que Baron Cohen poner su voz para las canciones que inmortalizara Mercury, que por mucho que físicamente se pueda parecer al personaje, ningún disfraz le ayudará a emular la potente voz de Freddie Mercury. Con dos nominaciones al mejor director por The Griftears y The Queen, teniendo Lay the Favorite a punto de estreno, rodando actualmente el drama legal Muhammad Ali's Greatest Fight para HBO, y teniendo confirmada la dirección de The Bengali Detective, espero realmente que Stephen Frears tenga hueco en su agenda para este proyecto.

De Lovecraft a Collodi

Parece mentira que dado el gusto que Guillermo del Toro tiene por todo tipo de efectos especiales y, en particular, por esa inquietante colección de seres entre mitológico y fantástico que pueblan su filmografía, no se hubiera interesado anteriormente por un proyecto de animación. Será finalmente una nueva adaptación de Pinnocchio la que le dará la oportunidad de enfrentarse de lleno en el género con una propuesta que se rodará en stop-motion y con técnicas 3D. Se trata de un proyecto para Jim Henson Company para el que el cineasta mexicano contará con la ayuda de Mark Gustafson, que fuera director de animación de Fantastic Mr. Fox.

Si las últimas producciones de Guillermo del Toro han tenido largas y accidentadas gestaciones, esta nueva adaptación del personaje creado por Carlo Collodi tampoco ha sido un camino de rosas, teniendo anteriormente a otros cineastas al mando del proyecto. Vinculado como productor ejecutivo a filmes de animación como Puss in Boots o Kung Fu Panda 2, una de las productoras de la película, Lisa Henson, se deshacía en elogios hacia el director escogido finalmente por su "mezcla única en el cine de acción real y la animación para esta historia tan querida". Y no se pierdan el resto de los nombres vinculados al proyecto pues si el inquietante y maravilloso Nick Cave será el asesor musical, nombres tan estimulantes como los de Tom Waits y Donald Sutherland se postulan como favoritos del director para poner voces a personajes como el carpintero padre de Pinocho y el zorro que le lleva por la senda del hedonismo.

De la política al espionaje

La carrera cinematográfica de Roman Polanski nos ha llevado desde lo más alto a lo más bajo, quizás por eso el cineasta europeo no quiere perder comba y si en la última década sus proyectos se distanciaran tres años entre sí, desde el gran éxito que ha supuesto The Ghost Writer no quiere volver a perder el ritmo. Tras el éxito que ha supuesto Carnage, vuelve a asociarse con los artífices de The Ghost Writer, el guionista Robert Harris y los productores Robert Benmussa y Alain Sarde, para realizar D. Se trata de un thriller político basado en el caso Dreyfus, uno de los escándalos políticos y errores judiciales más sonoros de la historia.

En diciembre de 1894, el capitán Alfred Dreyfus, uno de los pocos oficiales judíos del Estado mayor del ejército francés, es sometido a un tribunal militar secreto por pasar secretos a los alemanes. Declarado culpable, fue condenado a cadena perpetua y enviado a la Isla del Diablo. Pero el coronel Georges Picquart, nombrado recientemente jefe de la contra-inteligneica francesa, comienza a darse cuenta del error cometido, tomando conciencia de que el verdadero traidor sigue en libertad. Sus intentos de probarlo le llevan a enfrentarse con sus superiores, siendo enviado a prisión por crímenes que tampoco ha cometido, pero que se le imputan injustamente. Tendrán que pasar doce años para que Dreyfus sea finalmente absuelto de todos los cargos, pero para entonces el caso, ya se había convertido en un acontecimiento del que se habla en todo el mundo.

Si desde mi punto de vista Polanski sigue hablando claramente de nuestra actualidad más reciente, como ya hacía en The Ghost Writer, así como alude al acoso al que está sometido por la justicia estadounidense, como hacía en Carnage, el propio cineasta confirma que su película será más una historia de espionaje que una película de época, en la que podrá mostrar lo que está sucediendo hoy en día de nuevo: "el espectáculo ancestral de la caza de brujas de un grupo minoritario, paranoia por la seguridad, tribunales militares secretos, agencias de inteligencia fuera de control, tapaderas del gobierno, y una rabiosa prensa". La polémica está servida.