Guillermo del Toro abandona At the Mountains of Madness por el estreno de Prometheus

Lo que está viviendo Guillermo del Toro para poder llevar a la gran pantalla la obra de H.P. Lovecraft At the Mountains of Madness se podría calificar de culebrón interminable. Él mismo ha declarado en varias ocasiones que lleva casi una década trabajando en la adaptación de la novela y que, cuando se encuentra cerca de poder cerrar el proyecto y comenzar en serio con la producción, surge algún inconveniente que se lo impide. Por ello tiene que aceptar otros proyectos que puede que no sean su prioridad pero que al menos le permiten seguir trabajando y demostrando el enorme talento que atesora.

Sin embargo, la novela de Lovecraft está llamada a convertirse su espina personal, y es probable que nunca llegue a desquitarse. Eso es, al menos, lo que podemos extraer de unas recientes declaraciones que ha realizado el director mexicano donde nos explica cuál ha sido el último obstáculo que ha aparecido en su camino para poder llevar a cabe esta adaptación. Lo mejor de todo es que del Toro le pone nombre y apellidos a este último inconveniente: el Prometheus de Ridley Scott. ¿Por qué? Mejor que nos lo explique él mismo:

Prometheus comenzó a filmarse hace ya algún tiempo, justo mientras que nosotros estábamos en la preproducción de Pacific Rim. El título en sí mismo ya me dio que pensar, a sabiendas de que Alien estaba fuertemente influenciada por Lovecraft y su novela. Ahora, décadas más tarde y con un presupuesto inmenso, Ridley Scott la ha retomado y seguramente en muchos aspectos tenga que ver con el libro de H.P. Lovecraft. Creo estar en lo cierto y si es así estaré encantado de ver una nueva película de ciencia-ficción de Ridley Scott, pero probablemente suponga una larga pausa -o incluso la desaparición definitiva- de At the Mountains of Madness

Esta puede ser la puntilla definitiva que sirva para cancelar indefinidamente la adaptación de la novela de Lovecraft, al menos la que realizaría del Toro. Recordemos que como director no es que sea demasiado prolífico, puesto que desde Hellboy II: The Golden Army, en 2008, no se pone tras las cámaras para realizar una película, hasta ahora que se encuentra en la post-producción de Pacific Rim. Ésta fue su elección tras concluir la segunda parte de Hellboy y puede que le cueste muy cara, ya que él mismo ha afirmado que no retomará la adaptación de Lovecraft a corto plazo.

Afortunadamente es uno de esos directores a los que no le faltan proyectos, especialmente como productor, aunque estoy seguro de que no soy el único que piensa que debería dirigir más películas. Por otra parte, habría sido muy interesante ver su personal visión sobre la novela de Lovecraft, pero parece que no va a ser posible, al menos de momento. Siempre nos quedará Prometheus.