Cuenta atrás para el festival de cine de Cannes

En apenas 2 días habrá que dirigir nuestra mirada más allá de los Pirineos para estar atentos a la edición número 65 del Festival Internacional de Cine de Cannes. Del 16 al 27 de mayo van a desfilar más de 100 películas y tantos otros cortometrajes por la ciudad más cinematográfica de la Costa Azul, donde se deciden, en gran parte, los futuros derroteros del cine contemporáneo. Y Extracine va a cubrir esta semana de vértigo y de celuloide.

Este año, el cartel está encabezado por la figura de Marilyn Monroe con una tarta deseando una feliz nueva edición del certamen, que este año congrega a algunos de los directores más interesantes del cine de autor actual. En la sección oficial encontramos las nuevas obras de Michael Haneke, Abbas Kiarostami, Alain Resnais, David Cronenberg, Wes Anderson o Cristian Mingiu. Muy esperada es la adaptación al cine de la obra clave de la generación beat On the road (En el camino), de Jack Kerouac, por Walter Salles. Hay gran presencia de cine latinoamericano, como el mexicano Carlos Reygadas, el chileno Pablo Larraín y los argentinos Pablo Stoll y Pablo Trapero. Por su parte, las únicas presencias españolas son Jaume Rosales, con su nuevo film Sueño y Silencio, y un episodio de Julio Medem de la película 7 días en la Habana.

Pero hagamos una breve retrospectiva para comprender las implicaciones del certamen. El festival nació, como todo proyecto de los años treinta, como resultado del nacionalismo que precedió a la 2ª Guerra Mundial. Por entonces, el festival de cine más célebre era el de Venecia, y en 1937 los franceses enviaron allí a su director-faro, Jean Renoir, con una de sus obras más interesantes: La Grande Illusion (La Gran Ilusión), puro realismo poético, en el que se lanza una mensaje contra la división de clases y los nacionalismos a través de la amistad de un grupo de soldados de diferentes nacionalidades y religiones. A pesar de ser la favorita, el premio fue a parar a manos de Leni Riefenstahl, la directora de cámara de Hitler, con Olimpia, y para el italiano Goffredo Alessandrini con su obra Luciano Serra Pilota. Los franceses, frustrados por la derrota, decidieron crear su propio festival, que tras varias vacilaciones (se pensó ubicar la sede en Biarritz), se emplazó en Cannes.

La primera edición tuvo lugar el 1 de septiembre de 1939, pero se suspendió por la avenida de la Segunda Guerra Mundial, y no volvió a recuperarse hasta 1945, donde se entregaron todos los premios paralizados por el conflicto bélico. Las primeras ediciones se celebraron en septiembre, pero ante la competencia de Venecia y Berlín, se trasladó a abril para encabezar la temporada de festivales europea. Desde entonces, se ha convertido en el festival referente a nivel internacional, y sólo se ha interrumpido en una ocasión, debido a las manifestaciones de mayo del 68. En todos estos años, sólo dos películas de habla hispana han obtenido la palma de oro: el melodrama Maria Candelaria, del mexicano Emilio Fernández en 1946, y Viridiana, de Luis Buñuel en 1961. Con esta película se generó una gran polémica, pues el Papa decretó que debía censurarse tras ganar el premio y el franquismo trató de destruir todas las copias. Por fortuna, el metraje se salvó.

El Cannes actual cuenta con tres secciones paralelas: la sección oficial, presente desde el nacimiento del festival y la más prestigiosa; Una cierta mirada, creada en 1978 y dedicada a películas “originales y diferentes”; y La quincena de realizadores, creada tras mayo del 68, abierta a jóvenes autores y donde no rige el principio de competición, sino el de exposición de nuevos films. Extracine va a cubrir las novedades presentadas en cada sección, pues son una muestra de lo más selecto de la creación cinematográfica contemporánea.