Secuencias Favoritas: Ray, una lección de lucha

Hace ya varios años que vi la película de la que quiero hablaros a continuación. Al igual que me pasó con The Notebook (El Diario de Noa), he de reconocer que me dejó muy impactada el biopic que se realizó sobre la vida del cantante Ray Charles bajo el título de Ray. La película, que comenzó siendo un proyecto que podría no haber tenido repercusión, se ha convertido en un clásico que consiguió varios premios en la entrega de los Oscar, incluyendo al premio al mejor actor. Jamie Foxx fue el actor que se puso no sólo bajo la piel del protagonista, sino que además cantó la música del cantante en la película, logrando parecerse muchísimo al original. Hay que reconocer que aunque la película se estrenó sin prácticamente promoción, el boca a boca hizo que esta película se convirtiese en una de las indispensables, cobrando tanto protagonismo que ayudó a la carrera del actor también en la música, carrera que ya había comenzado en el 1994.

La película, que fue dirigida por el director Taylor Hackford cuenta la historia del cantante y compositor Ray Charles, un clásico de la música Rythm&Blues. Aunque lo que más se ha sabido de él es que fue el creador de grandes canciones que hoy en día son conocidos por padres e hijos. En un principio se puede saber que es el otro cantante ciego negro más conocido, después de Stevie Wonder, pero quizá no sabíamos por qué quedó ciego y cómo consiguió ser uno de los grandes. De esta forma, el proyecto no sólo se transforma en un biopic, sino que también se convierte en una película musical.

Aunque el cantante nunca pudo dar su opinión sobre la película, ya que falleció en 2004, año en el que se estrenó la película, creemos que fue un reflejo de lo que fue su carrera profesional y personal, llena de altibajos por culpa de sus adicciones.

Ray nació en 1930 en la ciudad de Albany (Georgia) y, desde muy pequeñito comenzó a tocar el piano. Su infancia estuvo lleno de penas por culpa de la muerte de su hermano pequeño y por la pérdida de visión por culpa de un glaucoma. Tuvo la gran ayuda de su madre que, aunque pobre, siempre le ayudó a creer en sí mismo para no depender de nadie. Y así lo hizo. Decidió alejarse de su pobre vida para poder crear una nueva en el que la música estaba involucrada. Su talento y su conocimiento musical hicieron que, poco a poco, la gente fuese fijándose en él, aunque algunas zancadillas tuviese que esquivar.

Tras años de lucha, consiguió que una discográfica confiase en él y bajo ese sello grabó diferentes discos en diferentes estilos. En 1951 consiguió su primer gran éxito con Baby, Let Me Hold Your Hand y fue su originalidad al mezclar la música blues con el gospel lo que le hizo triunfar. Más tarde llegarían I've Got a Woman, What'd I Say, Unchain My Heart, Hit the Road Jack y Georgia on My Mind.

Pero tanto las drogas como los largos viajes son duros y no sólo resienten su carrera, sino su vida personal. La película habla de un luchador. Habla de la vida de una persona que no tenía límites y que su ceguera no iba a coartar ni su vida ni las ganas de expresarse con el arma que más conocía y que más le ayudaba a ser el que era, la música. Vemos cómo somos nosotros los que nos ponemos límites y que los límites se superan.

Una lección de vida que os aconsejo no dejéis de admirar.