Stallone quiere ser Coronado: no habrá paz para nadie

No sólo es que No habrá paz para los malvados vaya a tener carrera internacional después de acaparar los principales premios Goya en la última edición de los premios de la Academia española, es que además ya se está hablando de un remake. Para aquellos que siempre se echan las manos a la cabeza ante las versiones estadounidenses de éxitos del cine internacional, tranquilos, este tipo de proyectos siempre suenan, pero luego nunca llegan a cumplirse, al menos no sé donde está la versión que decían iban a hacer de Celda 211. Para los que no les importa que se realicen este tipo de operaciones, avisarles que el actor que piensa ponerse en la piel de Santos Trinidad, no es otro que el inefable Sylvester Stallone. Luego no estaríamos hablando de una versión, sino de un proyecto completamente diferente. Me apuesto lo que quieran.

El que fuera protagonista e impulsor de franquicias de acción tan longevas como Rocky, First Blood o más recientemente The Expendables, compartía una bonita colección de perlas en una entrevista para la televisión canadiense. Luego no querrán que me meta con este actor, guionista, productor y director de 65 años que una vez ya dijo que iba a dejar de actuar para dedicarse enteramente a la dirección, de la misma manera que lo había hecho Clint Eastwood, pero es que el chico me lo pone en bandeja:

  1. Se muere por hacer una nueva entrega de Rambo.
  2. Se considera así mismo todo un Franken-actor.
  3. Realmente no soportaba a Arnold Schwarzenneger.
  4. Considera No habrá paz para los malvados como una especie de Bad Lieutenant.

Sobre los tres primeros puntos no tengo nada que decir. Si hace una nueva entrega como John Rambo no seré yo el que vaya a verla, igual que no fui a ver las últimas que hizo sobre Rocky Balboa. Si considera que lleva demasiadas operaciones de cirugía estética, el único responsable de su remendado estado es él mismo, si el problema es asimilar la edad siempre puede recurrir a terapia psicológica, aunque me da la impresión de que el daño ya está hecho y es irremediable e irreparable, es lo que tiene anteponer el físico a la inteligencia y otras virtudes del ser humano. Por cierto, que yo le aconsejaría demandar al cirujano.

Queda claro también que Sylvester Stallone no ha sabido separar su vida profesional de la personal, de otra manera no podría entender el punto tercero. Personalmente siempre he considerado que el actor de origen austríaco tenía mucho más sentido del humor y capacidad de reírse de sí mismo, como demostró participando en filmes como Total Recall o Last Action Hero, además de que sus incursiones en la comedia siempre han resultado mucho más rentables y soportables que las del que fuera semental italiano.

Cuando empezó su carrera para llega a gobernador, comenzó a invitarme a eventos. Yo le dije que no pero entonces mi mujer me dijo: 'Vamos, que está tendiendo la rama de olivo', y lo siguiente que sé es que estoy en su campaña electoral, entonces nos caímos bien. Hizo grandes cosas por mí, como estar en Expendables cuando era gobernador de forma gratuita

Pero lo que me llama realmente la atención es el cuarto punto. No voy defender las bondades o miserias de un personaje como Santos Trinidad. por un lado me parece que el propio Enrique Urbizu diseñó el personaje para que cada uno se hiciera una opinión propia sobre lo que hace y cómo lo hace, pero la complejidad psicológica del personaje no tiene nada que ver con el nihilismo descarado que ostentaban tanto el sargento que interpretaba Harvey Keitel en Bad Lieutenant, la película dirigida por Abel Ferrara, como el que hiciera Nicolas Cage en The Bad Lieutenant: Port of Call - New Orleans, el remake que dirigiera recientemente Werner Herzog. El caso es que entre alude al proyecto como Badder Lieutenant.

Sylvester Stallone se jactaba en la misma entrevista de que pocas veces a interpretado a un malo, algo que haría en esta ocasión, por lo que ya nos da una pista de que la adaptación de la película española será enteramente libre. Como no podría ser de otra manera. Me pregunto si el trasfondo de la versión estadounidense serán los atentados del 11-S, o se mantendrá en el 11-M español siguiendo la onda de la versión estadounidense de The Girl with the Dragon Tattoo. Aunque lo que de verdad me quita el sueño (irónicamente hablando) son las aspiraciones de Sly. ¿Aspira a conseguir una nominación al Oscar? Si José Coronado consiguiera un Goya, no debería resultar descabellado que cualquiera de los actores que fueran a repetir el personaje tuviera expectativas similares.

Puestos a tener que asimilar un remake de No habra paz para los malvados, lo cierto es que podemos encontrar muchas mejores opciones, desde Antonio Banderas a Samuel L. Jackson, pasando por todos los actores nominados al Oscar este último año: George Clooney, Damian Bichir, Jean Dujardin, Gary Oldman o Brad Pitt. Entonces sí que estaríamos hablando de remake con opción a Oscar. O todavía mejor, ¿no sería mucho más apropiado y divertido contar con Arnold Schwarzenegger?