¿Por qué hay que ver Groundhog Day?

- Soy un dios.
- ¿Eres Dios?
- Soy un dios. No “el” Dios. Creo.
- ¿Por qué has sobrevivido a un atropello?
- ¿Van a pedir ya?
- No sólo sobreviví a un atropello. No sólo exploté ayer. He sido apuñalado, envenenado, congelado, ahorcado y quemado y cada día me despierto sin un solo rasguño. Soy inmortal

La historia de Groundhog Day nos traslada al pequeño y nevado Punxstawnwey, donde cada dos de febrero se celebra el Día de la Marmota. La tradición dice que la marmota puede determinar cuánto tiempo queda de invierno. Phil Connors (Bill Murray), es el hombre del tiempo de una cadena de televisión que se desplaza hasta Punxstawnwey para cubrir la noticia. Una tormenta de nieve le obliga a pasar la noche en la localidad junto a su cámara y su productora (Andie MacDowell). Al despertar descubre que sigue siendo el Día de la Marmota. Todo se repite menos él, la única persona que parece ser consciente de lo que pasa. El tiempo pasa pero Phil vive siempre el mismo día.

La película se estrenó en 1993 y se convirtió en un clásico instantáneo. Dirigida por Harold Ramis, con guión del propio Ramis y Danny Rubin; cuenta con un reparto solvente y armónico encabezado por Bill Murray y Andie MacDowell, que se ven acompañados por Chris Elliott, Stephen Tobolowsky, Brian Doyle-Murray y Marita Geraghty.

Podría estar horas hablando sobre esta película, pero vamos a resumir los puntos básicos que la convirtieron en un éxito y en una obra de culto. Groundhog Day es recordada y venerada por muchos que año tras año celebramos el Día de la Marmota con una sonrisa en el rostro.

Bill Murray

En 1993 ya era un actor de sobra conocido para el gran público gracias a su participación en Ghostbusters (1984), su secuela, y un puñado de comedias de cierto éxito. Harold Ramis consideró a Steve Martin, Tom Hanks y Chavy Chase para el papel protagonista pero hizo una apuesta personal por Bill porque le parecía que tenía el punto de cinismo y sarcasmo que necesitaba el personaje de Phil Connors. El director recuerda que cuando trataba de explicarle una escena, Bill lo interrumpía y preguntaba:

Solo dime: ¿Phil bueno o Phil malo?

Una vez vista la película es imposible imaginar a otro actor para encarnar a Phil. Hay que reconocer que Bill Murray está genial, transmite toda la incredulidad, desesperación y frustración de su personaje maravillosamente. Y no se queda ahí, porque la evolución emocional de Phil es lenta y sutil. El actor con maestría y sin caer en la sobreactuación nos regala la que tal vez sea la mejor interpretación de su carrera.

Murray es un actor al que por desgracia se ha menospreciado, pero es un hombre versátil capaz de expresar y transmitir emociones y estados de ánimo sin apenas esfuerzo. No todos los actores logran ese nivel de simplicidad interpretativa.

Los temas

Puede parecer una película menor pero lo cierto es que encierra un discurso filosófico de lo más sugestivo donde confluyen temas tan relevantes como la esencia del tiempo, el sentido de la vida, el suicidio, la existencia de Dios o el destino.

Al principio Phil se aprovecha de su situación, abusa de los demás, roba, busca su bienestar. Cuando se cansa, porque ese estilo de vida y esa conducta, a la larga no le hacen feliz, decide suicidarse. Sin embargo tampoco puede morir, le vemos acabar con su vida de múltiples maneras. El sueño del ser humano de ser inmortal para él es una terrible maldición, no hay escapatoria.

Durante todo el tiempo que permanece en Punxstawnwey su libre albedrío permanece intacto, actúa con libertad y solo cuando hace lo correcto, cuando deja de mirarse el ombligo y se preocupa por los demás; entonces Dios, el destino o el universo accionan el normal flujo del tiempo.

El amor, Phil aprende a amar, ya no sólo a Rita sino que también a los demás. Sin embargo sería imposible que se diese ese sentimiento hacia los otros si no empezara por amarse a si mismo. Cuando conocemos a Phil es un hombre gris, huraño, resentido y cínico. Las experiencias que va acumulando en ese interminable Día de la Marmota lo transforman, aprende a valorar las cosas buenas de la vida, a valorar la compañía de la gente y los lazos que nos acercan los unos a los otros. Phil se descubre a si mismo como un ser humano completo, capaz de dar y de recibir amor.

Ned Ryerson

Stephen Tobolowsky es el inolvidable secundario cómico que esta película necesitaba. Ned es un antiguo compañero del colegio de Phil, es un vendedor de seguros todo sonrisas y buen humor. Un pesado que Phil desea evitar. Todos tenemos algún Ned en nuestras vidas y en algún momento desearíamos poder darles un puñetazo y escapar corriendo. Bing.