Secuencias Favoritas: Pretty Woman y su cuento de hadas

Cuando pensé en realizar esta sección en el día de hoy, no tenía muy claro qué película iba a elegir. Sí que es cierto que siempre tenemos varias películas que, desde nuestra infancia o adolescencia nos marca, pero aunque siempre hay una que nos cala, también hay otras que, sin quererlo, se han convertido en básicos imprescindibles. Sinceramente, no tenía cuál de ellas elegir, pero haciendo zapping en la televisión, pude ver que en un canal español estaban emitiendo Pretty Woman.

Aunque no es una película nueva, ya que se estrenó el día 23 de marzo de 1990 y, aunque todos sabemos cómo termina, es de esas películas que tienen algo que te engancha y que, por mucho que la hayas visto, tienes ganas de volver a ver.

La película fue dirigida por Garry Marshall y fue protagonizada por la actriz Julia Roberts que, aunque ya era conocida se catapultó a la fama con esta interpretación, y el actor Richard Gere, que interpretó a la perfección el papel de adinerado preocupado únicamente por el dinero. Seguramente, si el reparto hubiese sido otro, la cinta no hubiese tenido el éxito, tanto de taquilla como de audiencia televisiva, que continúa teniendo.

En un principio, el protagonista masculino no recaía en Richard Gere, sino que el director Garry Marshall quería que Christopher Reeve fuese el que interpretase al protagonista. Más tarde contaron con Al Pacino, que llegó incluso a ensayar algunas frases con Julia Roberts y Sylvester Stallone (al que no le va en absoluto el papel). Más tarde, el papel recaería en Gere, al que le iba perfecto, muy a pesar del director. Para el papel femenino, se barajaron los nombres de Winona Ryder, Drew Barrymore y Jennifer Connelly, aunque fueron desestimadas por su juventud. Aunque en un principio hizo una audición para ser protagonista secundaria, la actriz consiguió el papel por ser algo más mayor que las anteriores y por su talento.

Richard Gere interpreta a Edward Lewis, un hombre de negocios que trabaja en la compra-venta de empresas. Por su trabajo, viaja mucho de un estado a otro, por lo que no se establece en ninguna ciudad. Un día, después de una fiesta, Edward decide irse a su hotel, pero se pierde por el camino y no sabe volver, es entonces cuando conocerá a Vivian Ward (Julia Roberts), una prostituta que le ayudará a llegar a su destino. A partir de entonces, surgirá una relación trabajo-amor difícil de separar.

Esta película está repleta de grandes escenas y, aunque quizá me tachen de romanticona, quizá por eso gusten tanto. Quizá haya tres escenas en la película que no tienen desperdicio:

  1. Richard Gere regala un collar de piedras preciosas a Julia Roberts y le cierra la caja cuando va a coger el collar. Esta imagen es, quizá, la que más representa a la cinta, ya que ha sido la más promocionada desde que se estrenó.

  1. Julia Roberts no es aceptada cuando entra en una tienda de lujo para comprarse un caro vestido de cocktail. La protagonista accede a la tienda con pinta de prostituta y las dependientas la tratan como si se tratase de la peste. Más tarde, Richard Gere dirá su maravillosa frase: 'Nos gusta que nos hagan la pelota, vamos a gastarnos una cantidad indecente de dinero en esta tienda'. Maravillosa frase.

  2. Richarde Gere acude a la morada de su amada en una limusina blanca con un paraguas en una mano y un ramo de flores en la otra. El actor sube por las escaleras, a pesar de su vértigo, para besar a su chica.