Premios Goya 2012: ¿qué película hispanoamericana voy a ver?

¿No te estimula el cine europeo? Ningún problema, los premios Goya dan para más y tienen nominaciones para todos los gustos y colores, siendo una de sus categorías más interesantes la que premia la mejor producción hispanoamericana del año. Cierto es que puede resultar más difícil acceder a este tipo de cine, dependiendo del lugar en el que te encuentres, pero al menos, los que vivimos en Madrid, tenemos la oportunidad de ver todas las películas nominadas en unos ciclos que se organizan en la Filmoteca Española o en la Academia de las Artes y las Cinecinas Cinematográficas, de cara a que cualquier interesado pueda ver las películas nominadas antes incluso de que se hayan estrenado de manera comercial. Si podríamos decir que el cine social sería el denominador común de las películas a competición, yo diría que con lo que respecta al premio la cosa está entre mujeres, o la que canta o la que se presenta a reina de la belleza.

Boleto al paraíso

Primera vez que Gerardo Chijona está nominado a un premio Goya, sin embargo, este cineasta cubano ya había sido premiado en España, hace veinte años, en el festival Latinoamericano de Huelva por su película Adorables mentiras. Presentada en el Festival de Sundance del año pasado, ganadora del premio del público en el festival de la Habana, así como la Biznaga de Plata en el festival de cine español de Málaga, Boleto al paraíso es la desgarradora historia de dos adolescentes cuyos caminos se cruzan cuando huyen de su entorno en busca de un lugar en el que puedan mejorar sus condiciones de vida. Lamentablemente su destino final, La Habana, no cuenta con más recursos de los que había en sus respectivos lugares de origen.

Vidas sin veletas, sin proyectos, vidas efímeras solo para ser vividas en presente, que no descubren hasta el final que la existencia es muchísimo más, es un boleto para ser vivido con intensidad, paciencia y sabiduría. (Mayra Alvarez, Noticine)

La película cuenta con la presencia de Jorge Perugorría, que se diera a conocer con Fresa y chocolate, participando después en filmes como Guantanamera, Cachito, Cuando vuelvas a mi lado, Rencor, Che: The Argentine o Juan de los Muertos, recientemente estrenada en España. Basada en hechos reales y ambientada a principios de los años noventa, Boleto al paraíso nos ofrece una mirada sobre las dificultades de ser joven en un país marcado por el bloqueo económico. La dureza de las condiciones en las que viven les lleva tomar una terrible decisión en su desesperado afán por salir de su situación. Una película dura, pero sincera, que entusiasmará a los amantes del cine social.

Miss Bala

Desde México nos llega una producción tan insólita como sorprendente. Gerardo Naranjo utiliza los clichés del género de acción para introducirnos en la dura realidad de la guerra contra el narcotráfico en una región donde la corrupción dicta los designios de los inocentes. El viaje que Laura inicia con la ingenua intención de convertirse en reina de la belleza le llevará por un camino absolutamente imprevisible y absolutamente terrorífico.

Con la espectacular interpretación de Staphanie Sigman, en Miss Bala nos encontraremos con momentos que hemos visto en otras ocasiones, pero ante los que tendremos reacciones absolutamente inesperadas al conocer lo que se esconde detrás de las apariencias. Si no te gusta el cine social, sin duda esta es tu película, no porque no lo sea, sino porque no te darás cuenta de que lo es.

Un cuento chino

Entiendo que Argentina haya enviado para competir en los premios Goya una propuesta como Un cuento chino, que ha acaparado catorce nominaciones de su academia, de las que finalmente se llevara tres: Mejor película y mejores actor protagonista y actriz secundaria para Ricardo Darín y Muriel Santa Ana, respectivamente. Sin duda la película dirigida por Sebastián Borensztein es original, pero yo diría que es la que parte con más desventaja de las cuatro. De hecho, aunque la película ha gustado a la crítica, la mayoría ha señalado que es una película con carencias o relativamente pretenciosa al intentar acercarse a propuestas emocionales como las de Le fabuleux destin d'Amelie Poulain.

Combina, en su justa y agridulce medida, el modelo humorístico incombustible de extrañas parejas, y la introspección dramática en ese punto en el que lo grotesco deja de ser cómico y se torna trágico. (Fausto Fernandez, Fotogramas)

Roberto es un cascarrabias, un ermitaño antipático que colecciona noticias absurdas e insólitas desde que un acontecimiento paralizara su vida veinte años atrás. Si la vida es un sin sentido para Roberto, el destino le va a gastar una broma de mal gusto que le dará una lección de vida. No puedo negar que Un cuento chino tenga momentos graciosos, o que el clímax de la película sea realmente emocionante, pero pareciera que el resto de la película estuviera construida en torno a ese momento, careciendo de la fuerza y consistencia que el visitando completo necesita. Al igual que las noticias que Roberto colecciona, Un cuento chino podría reducirse a una graciosa anécdota, pero entonces se habrían quedado sin película. En cualquier caso, la película está plagada de humor y ternura, por lo que si eres habitual de las comedias románticas y te gusta el universo neurótico de Jean Pierre Jeunet, quizás esta opción pueda ser de tu agrado.

Violeta se fue a los cielos

Ganador del Goya ala mejor película iberoamericana en 2008, por La buena vida, y nominado anteriormente por Machuca, Andrés Wood compite este año con VIoleta se fue a los cielos, que también entra en la competición internacional de Sundance. La interesantísima vida de la artista chilena, Violeta Parra, es lo suficientemente interesante como para hacer una película, pero Andrés Wood, añade a su fascinante personalidad una poética manera de contar su historia. Si el festival iberoamericano de Huelva premiaba al director de la película, también lo hacía con su protagonista, Francisca Gavilán, que se entrega en cuerpo y alma a una interpretación absolutamente visceral y emotiva de la cantautora.

Andrés Wood ha hecho una de las mejores películas del año con su mirada honda y rebelde, traviesa y endiabladamente honrada a la figura de una Violeta Parra inmortal, una Violeta Parra que la acusaron de roja y comunista y era música, antropóloga, folclorista, indígena y amadora, pintora y cantante, rebelde y traviesa, inteligente, directa, locuaz y una mujer extraordinaria. (Javier Tolentino, El Séptimo Vicio)

Ten cuidado si estás demasiado acostumbrado al cine made in USA, porque Violeta se fue los cielos es lo que una persona llena de prejuicios (y con poca cultura cinematográfica) podría tildar de una típica película latinoamericana. Afortunadamente también es posible que esa sea una de sus mayores virtudes porque ante tanta parafernalia estadounidense la película de Andrés Wood se disfruta como el arroz con leche de la abuela o los potajes de mamá, una película tan sencilla y tierna como emotiva, emocionante y arrebatadoramente salvaje.