Placer Culpable: Catch Me If You Can un niño adulto

Quizá sea la adoración que todos tenemos desde niños hacia todas las películas de Steven Spielberg, pero Catch Me If You Can se ha convertido en una de mis películas indispensables. Una de esas que no puedes dejar pasar un año entero hasta verla de nuevo. Cuando una película te entusiasma de verdad por muchas veces que la veas, siempre descubres cosas nuevas, y quizá eso es lo que me gusta de esta película, sintiendo siempre que es la primera vez que veo la película. Una gran aportación a esto puede ser que la cinta está basada en hechos reales y que, la mayoría de lo que cuenta la película pasó, según podemos suponer si no igual, parecido a cómo se desarrolla.

La película, que es de 2002 está basada en la vida de Frank Abagnale Jr., un joven que consiguió ser millonario antes de los 19 años. Durante su adolescencia y hasta ese momento se hizo pasar por piloto aéreo, médico y abogado sin tener ningún tipo de titulación.

Su apariencia y su verborrea ayudaron a que pasase desapercibido. Para ganarse la vida, el joven Frank comenzó a falsificar cheques por todo el mundo, adquiriendo una habilidad especial para hacer que pareciesen reales. Carl Hanratty es un agente del FBI especializado en fraudes con cheques que buscará sin descanso a Frank.

Con un reparto espectacular, Leonardo DiCaprio nos cuenta la historia del joven Abagnale, un adolescente que tiene que pasar los años más difíciles de su vida de un lado a otro alejado de la gente que quiere. Aunque su familia está desestructurada, sentirá adoración por su padre, interpretado por Christopher Walken, a pesar de los kilómetros que les separan y la imposibilidad de mantenerse en un lugar fijo. El reparto se completa con los actores Amy Adams, Martin Sheen, Nathalie Baye, James Brolin y Nancy Lenehan.

Para todos aquellos que no se creen que realmente este hombre ha existido, os dejo con un vídeo en el que él mismo cuenta su historia: