War Horse y de cómo Emily Watson va de Lars Von Trier a Steven Spielberg

A pesar de que Steven Spielberg sigue siendo uno de los cineastas que más interés despiertan, últimamente, tanto el público como la crítica, se encuentra dividido ante sus obras, que ya no cosechan aquellos grandes éxitos de los tiempos de Raiders of the Lost Ark, E.T.: the Extra-Terrestrial, The Schlinder List o Saving Private Ryan. Ni sus incursiones de la última década en el género que le diera fama y notoriedad, la ciencia-ficción, a través de títulos como Artificial Intelligence: AI, Minority Report o The War of the Worlds, cumplieron las expectativas creadas, ni el cine "más serio" con el que las alterna desde que "se hiciera mayor", como Catch me if you Can o The Terminal, consiguieron encandilar ni al público ni a la crítica. Si debe a Munich su última nominación al Oscar, lo cierto es que su valiente y reflexiva película fue recibida con algo de condescendencia por parte del público. Pero todo parece indicar que este año la cosa va a cambiar porque si muchos dan por seguro que competirá en la carrera por el Oscar a la mejor película de animación, también tiene muchas probabilidades de contar con un caballo para correr por las principales categorías con War Horse.

También podremos a recuperar para el gran público, gracias a War Horse, a una estupenda actriz como Emily Watson, que a pesar de que no ha dejado de trabajar desde que comenzara su carrera de la mano de Lars von Trier en Breaking the Waves, ha pasado un tanto desapercibida en los últimos años. En una entrevista junto a Jeremy Irvine, la actriz inglesa revela cómo se involucró en el proyecto, cómo fue su primer encuentro y cómo es trabajar con Steven Spielberg, además de comentar algunas de las secuencias eliminadas de la película.

A pesar de que ha participado en títulos recientes como Oranges and sunshine, Within the Whirlwind, Cold Souls o Synecdoche, New York, todas estas eran películas independientes que, en muchos casos o no se estrenaron fuera de las fronteras estadounidenses, o lo hicieron de manera muy limitada. Por otro lado, si ha participado en títulos de corte más comercial como Fireflies in the Garden, The Water Horse o Miss Potter, también ha pasado un tanto desapercibida al afrontar personajes secundarios, no mermando por ello su excelente capacidad interpretativa que me dispongo a resaltar en cuatro de sus mejores interpretaciones:

Breaking the Waves

¿Quién no quedó conmovido con su interpretación de Bess McNeill en la película de Lars von trier con la que iniciaba su trilogía de las santas, que continuaría después con Idioterne y Dancer in the Dark? Si en Breaking the Waves también se daba a conocer internacionalmente Stellan Skarsgard, que volvería a trabajar con el cineasta danés en Melancholia, la actriz conseguía con su primera película su primera nominación a los premios Oscar como actriz protagonista.

Hilary and Jackie

Resulta tremendamente difícil escoger entre Rachel Griffiths y Emily watson, hermanas en la ficción de la película que dirigía Anand Tucker en 1998, y que, basada en una historia real, relata la controvertida y trágica relación que mantuvieran las hermanas Du Pré, entre ellas y con la música. La academia se inclinaría por Watson, nominándola por segunda vez como actriz protagonista.

Gosford Park

Una de las películas más destacadas de 2001 fuera sin duda esta espléndida obra coral dirigida por Robert Altman. Helen Mirren, Maggie Smith, Michael Gambon, Kristin Scott Thomas o Charles Dance integraban en Gosford Park un fabuloso reparto en el que que Emily Watson se integraba interpretando a una sirvienta con aspiraciones a convertirse en actriz.

Red Dragon

De todas las películas inspiradas en el universo creado por Thomas Harris a partir del tan fascinante como repugnante Hannibal Lecter, destaca la que fuera precuela de The Silence of the Lambs y que dirigiera Brett Ratner en el año 2002. En Red Dragon Emily Watson interpretaba a Reba McClane, una joven ciega que conseguía impresionar con su sencillez a Francis Dolarhyde, un perturbado, a la altura de nuestro sociópata favorito, que respondía a los rasgos de Ralph Fiennes.