Mission: Impossible V y algunas reflexiones sobre el éxito de la franquicia

En el universo creativo de Hollywood todo empieza con los números. Está claro que viendo los resultados de taquilla de Mission: Impossible - Ghost Protocol en su primera semana los ejecutivos de Paramount Pictures no sólo están "extremadamente contentos" sino que era de prever que se pondrían manos a la obra para preparar Mission: Impossible V. Por mucho que anteriormente se dijera que Jeremy Renner iba a retomar una serie que abandonaba Tom Cruise, lo cierto es que si en la película no parece haber ninguna pista que pueda respaldar esta suposición, lo más probable es que suceda todo lo contrario. Aunque yo me pregunto si el factor Cruise es realmente el responsable del éxito de esta popular y trepidante franquicia. Algunos se aventuran a responsabilizar al prólogo de The Dark Knight Rises que se proyecta previamente a la película pero, sinceramente, me parece una explicación algo excéntrica y excesiva.

Quizás una buena campaña de marketing influya en el público para acudir en bloque al estreno de una semana, pero me atrevo a decir que ese fenómeno sólo se produce durante las primeras semanas en las que la película está en cartel pues el boca a boca suele funcionar muy bien entre los espectadores, tanto como para descubrir un sleeper, como para hacer fracasar una gran superproducción. Desde que se estrenara Mission: Impossible 3, Tom Cruise no ha gozado de lo que en Hollywood se considera un verdadero éxito de taquilla. Por muy interesantes que puedan ser Lions for Lambs o Valikiria, ninguna de las dos conseguía llamar la atención del mismo público que disfrutaba con las aventuras de Ethan Hunt. Asimismo, Tropuc Thunder o Knight and Day, a priori, mas productos que cine de arte y ensayo, aunque cada uno de ellos conseguía seducir a un determinado sector del público, tampoco lograban igualar las cotas de taquilla alcanzadas por la tercera entrega de M:I. Esto me lleva a pensar, ¿es realmente el factor Cruise lo que se esconde detrás del multitudinario éxito de la saga de Missión: Impossible?

Desde mi punto de vista, la respuesta es no. En un reportaje televisivo he escuchado como tildaban a esta franquicia como la del cine de acción de autor, haciendo referencia a que la mayoría de los directores de las películas de la serie han sido siempre cineastas personales que han aportada a cada una de las películas que han dirigido su sello personal. No puedo estar más de acuerdo en el caso de Brian De Palma, que iniciaba brillantemente la serie con Mission: Impossible. A este le seguía John Woo, con Mission: Impossible 2, una película mucho más discutida y controvertida a la que, no cabe duda, aportaba sus propias señas de identidad. Continuaron con J.J. Abrams que, quizás todavía no haya tenido tiempo de acuñar un sello propio, pero que conseguía proporcionar el malo más malo de la serie, por gentileza de Philip Seymour Hoffman. Y qué duda cabe que todos estamos encantados con las aportaciones de Brad Bird a Mission: Impossible - Ghost Protocol. Pero tampoco podemos realmente atribuir el éxito de la serie a sus directores estrella, mucho menos considerando que todas ellas están producidas por el propio Tom Cruise, con la influencia que ello ejerce indirectamente en cada uno de los directores, conscientes que deben siempre centrar su atención en el personaje por él interpretado. Luego ¿donde está en entonces el factor de éxito de Mission: Impossible?

En un conjunto de factores, no en uno sólo:

  • En que procede de la entrañable serie de televisión creada por Bruce Geller lo que quizás sensibiliza a un sector del público más crecido y no acostumbrado a este tipo de productos.
  • En que el personaje nos cae bien, más allá del actor que lo interprete. En que la acción de la película nos sitúa en una realidad ficticia, alejada de la realidad, en la que no nos importa si las peripecias de los personajes son más o menos creíbles, pero que resultan verosímiles dentro de su realidad, tan cercana a la ciencia ficción.
  • ¿En la inolvidable sintonía que compusiera Lalo Schiffrin, que sigue siendo capaz de estimularnos?

Yo he aportado mis razones, espero que cada uno de ustedes aporte la suya, a no ser que sean Fernando Trueba, que detesta la serie. En cualquier caso, no sólo parece que Tom Cruise va a quedarse en la serie, a la que también sigue ligado J.J. Abrams como productor, sino que Brad Bird parece tener intención de seguir en plantilla dado que se propone recuperar a Leonard Nimoy a la serie cinematográfica, quien ya participara en la serie televisiva.