Por qué A Princess of Mars finalmente se tituló John Carter

En Hollywood nunca dejarán de sorprendernos. Y no me refiero a la última gran superproducción con los más espectaculares efectos visuales, ni al cambio de registro de algún autor que parecía estar tan asentado. Esta vez dejaremos de lado las meras connotaciones estéticas del séptimo arte para hablar de la industria, que lamentablemente cada vez va tomando mayor fuerza en el cine actual.

Y vamos a partir de unas recientes declaraciones que ha realizado Andrew Stanton. El director de grandes películas como Wall·E o Finding Nemo ha querido explicar a los que quieran escucharle por qué su última película, John Carter, se ha titulado finalmente así cuando la primera propuesta no era esa ni mucho menos. Antes de nada recordar que dicha película estará basada en la primera novela de las Series de Barsoom, que narra las historias creadas por Edgar Rice Burroughs a principios del siglo XX.

Pues bien, aquí comienza la historia. El primer título que se propuso para esta adaptación fue A Princess of Mars, puesto que este es el título de la novela original, del primero de los libros escritos por Edgar Rice Burroughs, por lo tanto es más que lógico que la adaptación se titulara igual. Pero parece que en el departamento de marketing de Disney no opinan lo mismo, y pensaron que ese título hacía una referencia directa al público femenino, por lo que los niños pequeños no se iban a sentir atraídos para verla en el cine.

Así que se cambió el título, y pasó a llamarse John Carter of Mars, que durante mucho tiempo ha sido el nombre utilizado para conocer esta producción. Sin embargo, con este nuevo título pensaron que esta vez serían las niñas las que no irían a verla al cine porque, siempre poniéndonos en la mente de los publicistas de Disney, no las gustan los planetas y el espacio. Así que la medida más salomónica que se les ocurrió ha sido titularla finalmente John Carter, a secas. Así ambos públicos quedarán satisfechos, o a lo mejor les sale el tiro por la culata y no satisface a ninguno de los dos.

Todo esto lo ha contado el propio Stanton en una entrevista, ante los interrogantes que teníamos todos sobre estos cambios tan repentinos. Parece que el propio director es el primero que no está de acuerdo con todo este circo de la industria que lo único que consigue es eclipsar el trabajo de los buenos directores. Igualmente, el realizador tendrá un duro reto a superar con esta película puesto que, aunque él mismo ha reconocido que la ha tratado como si estuviese trabajando en Pixar, la verdad es que es una producción muy diferente, sin contar que su presupuesto se ha calculado en unos 300 millones de dólares que debe rentar. Esta película servirá para encumbrarle definitivamente o para hacerle desaparecer del mapa.