Soundtracks: 7 maneras de escuchar Tristán e Isolda

No es la primera vez que nos ocupamos en soundtrack de la obra de Richard Wagner en el cine. Ya comentamos un especial con 7 maneras de escuchar la trepidante Cabalgata de las valquirias. Pero no sólo por la basta extensión de la obra del prolífico y romántico compositor de Leipzig, sino porque además muchas de sus piezas han sido utilizadas como banda sonora de innumerables películas, nos obligamos a volver de sobre el uso de su obra en el cine. El ejemplo más reciente, y uno de las más espectaculares, ha sido el maravilloso uso que Lars Von Trier ha hecho de Tristán e Isolda (Tristan und Isolde en su idioma original) en Melancholia. Una música tan sublime como exaltadora que nos ha llevado a preguntarnos en qué otras películas la habíamos escuchado.

Es interesante señalar que Tristán e Isolda es una ópera en tres actos (o drama musical, tal y como la denominaba el propio Wagner), cuyo origen podemos rastrear en el poema de Godofredo de Estrasburgo, Tristán, a su vez inspirado en una leyenda celta que habla de un héroe de Dublín que fue, además, uno de los caballeros de la mesa redonda y mantuvo una intensa relación con Isolda, casada con su tío, el rey Mark de Cornualles. Considerada por muchos como el punto de partida de la música clásica del siglo XX y una de las cumbres de su obra operística de su autor, también podemos encontrar una inspiración personal para su composición en la aventura que Wagner mantuvo con Mathilde Wesendock y la poderosa influencia de la filosofía de Arthur Schopenhauer.

A Farewell to Arms, Maytime, Parole de clic, Cerro Torre: Schrei aus Stein, Swing Kids, Lebernsborn, Apt Pupil, Ivansxtc o Les amante criminales son algunos de los títulos en los que podemos encontrar la sublime y embriagadora música de Richard Wagner. Su ópera ha inspirado tres películas, una italiana y muda, Tristano e Isolda, otra francesa, Tristan und Isolde, y una estadounidense más reciente, Tristan + Isolda, aunque destacamos por diversas razones estas otras siete maneras de escuchar en el cine Tristán und Isolde.

Un chien andalou (1929)

Si originalmente Un chien andalou fue una pieza muda, en 1960, el propio Luis Buñuel supervisó la sonorización de su ilustre película, considerada pieza clave del surrealismo, agregándole varios tangos que mezcla con un corte de Tristán e Isolda. Puede que se trate de un cortometraje, pero su importancia y la influencia del cineastas de todo el mundo, hacen totalmente justificable que inaugure esta selección. Además de que, al menos un servidor, encontrara la influencia del cineasta español en la última película de Lars Von Trier.

Les cousins (1959)

Sin duda en una cultura como la francesa, en la que proliferaran movimientos como el naturalismo poético y el realismo negro, parece natural que hiciera mella el romanticismo trágico de Tristán e Isolda. Por eso podemos encontrar fragmentos de la pieza de Wagner en películas francesas de diversa índole, entre ellas destaco el uso que hace Claude Chabrol en Les cousins, en la que en una esnobista fiesta en la que se escucha música clásica, se interrumpe la velada para ofrecer una espontánea representación de la pieza de Wagner.

Black Moon (1975)

Si el magnífico cortometraje de Buñuel, Un chien andalou, fuera de producción francesa, iniciando esa relación de la obra de Wagner con la producción cinematográfica gala, lo cierto es que pareciera que también está vinculada en muchas ocasiones con el surrealismo pues Louis Malle, volvía a escoger esta misma pieza para uno de los muchos inquietantes momentos de su película de 1975, Black Moon. Un título de culto con vinculaciones germanas gracias a la presencia de la mítica actriz Therese Giehse.

Excalibur (1981)

Si en el origen de Tristán e Isolda podemos remitirnos a las leyendas arterias, no es de extrañar que John Boorman escogiera un fragmento de la ópera del drama romántico de Wagner, precisamente para enfatizar el momento en que se encuentran Lancelot y Guenevere, casada con su amigo del alma, el rey Arturo. Drama y romanticismo trágico en una fabulosa película fantástica.

El dorado (1988)

En 1988 el cineasta español Carlos Saura también escogió un fragmento de Tristán e Isolda para ilustrar la épica y descabellada aventura de Lope de Aguirre, que acaba atrapado en su mundo interior tras ser seducido por la salvaje belleza de su propia hija. Aunque el tono de la película sea menos fantástico que el de la película de John Boorman, lo cierto es que en ambas películas confluyen la superstición, el romanticismo y la fatalidad de la pieza de Wagner.

Reversal of Fortune (1990)

Como si fuera una alusión al estreno de la ópera de Wagner, estrenada el 10 de junio de 1865, bajo la dirección de Hans von Bülow, el cineasta estadounidense Barbet Schroeder, incluyó un fragmento de la ópera en esta película que estrenaba en 1990. Por su interpretación en la película, Jeremy Irons consiguió su Oscar al mejor actor, con un personaje de turbia personalidad que respondía al nombre de Claus von Bülow.

Shadow of the Vampire (2000)

En el año 2000, E- Elias Merhige nos sorprendía con esta inquietante película en la que el mito de la película que dirigiera Friedrich Wilhelm Murnau en 1922, y leyenda del rodaje de Nosferatu, difuminaban la frontera entre realidad y fantasía para transmitirnos lo que debió ser uno de los rodajes más delirantes de la historia del cine. Fiel al espíritu romántico, no debe extrañarnos que el cineasta alemán utilizara fragmentos de Tristan e insolad para amenizar y, sobre todo, exaltar el espíritu del actor que daba vida al vampiro.