Secuencias favoritas: el uso del tiempo bala en 300

Algunos comentarios en anteriores secciones de Secuencias favoritas nos recomendaban que una de las escenas que deberíamos tratar algún día sería la famosa secuencia de lucha de 300, la adaptación que realizó Zack Snyder de la famosa novela gráfica de Frank Miller. Aprovechando que ayer tuve ocasión de verla por la tele, creo que es una buena ocasión para hablar de ella y comentar las virtudes que nos dejó el director con esta cinta, y que se pueden ver perfectamente en esta única escena.

Últimamente Zack Snyder ha sido muy vapuleado por la crítica y el público, grupos que en otro año se mostraron encantados por lo novedoso de su apuesta visual. Y es que Sucker Punch fue un auténtico fracaso en cuanto al intento de Snyder de realizar una película a su manera, casi completamente ajeno a las exigencias de los productores. El resultado fue el menos esperado, pero las conclusiones son que podríamos englobar a Snyder dentro de esos realizadores con un gran genio, que tienen mucho que aportar, pero que deben ser controlados. Es lo mismo que les ocurrió a los hermanos Wachowski con The Matrix y sus secuelas.

Pero centrándonos en Zack Snyder y en su segunda cinta como director, hay que destacar muchas cosas. La primera de ellas es la gran adaptación que hizo de una obra tan compleja como la que realizó Miller en su día. Había que mantener al espectador interesado durante casi dos horas en una historia que apenas transcurre en unos días, y que sólo nos narra cómo un grupo de soldados espartanos plantan cara en las ingentes hordas del ejército de Jerjes. En realidad no hay mucho más que contar salvo el heroico sacrificio de estos guerreros luchando por sus ideales (muchos han querido ver en esto un símil con el ejército estadounidense y la guerra de Irak).

Pero hablar de la historia, de la narración de esta película, es quedarse en lo menos interesante. Si 300 ha pasado a la historia y será recordada durante unos cuantos años será por su aspecto visual y por las espectaculares escenas de acción que componen todo su metraje. En esto es donde Snyder demuestra lo que se le da bien, cómo consigue crear escenas impactantes donde la acción, la sangre y los músculos se conjugan al servicio del impacto, de la impresión en el espectador. Y esta secuencia es la que mejor lo ejemplifica:

Se trata de una de tantas luchas que tienen lugar en la película, pero esta secuencia tiene algo que la hace destacar por encima de las demás. Lo primero de todo es que la forma de rodarla demuestra una influencia directa de la famosa escena de Oldboy, que ya comentamos. Con un plano secuencia lateral, que se va moviendo junto con el protagonista, podemos ver cómo Leónidas va derrotando uno por uno a todos los guerreros que le salen al paso. Sólo hay un momento en el que se tira de montaje para cambiar de escena, que es cuando arroja la lanza, pero se empalma muy bien para que no se note nada.

Otro punto interesante es el uso del famoso tiempo bala, que tanto utilizó John Woo y que los Wachowski se encargaron de popularizar. Aquí Snyder le da una vuelta de tuerca utilizándolo en algunos momentos que luego encadena con movimientos más acelerados, cambiando el ritmo continuamente para dar mayor dramatismo sólo a algunos momentos dentro de la escena, no a toda ella. Esta es una característica que se ha apropiado personalmente y que ha utilizado desde entonces en todas sus escenas de acción.

Y por último, que personalmente me parece lo más interesante de todo, es comprobar cómo Snyder consigue que todo el conjunto de actores de esta escena funcione perfectamente. Si sólo apareciera en el plano Leónidas y sus enemigos no estaría mal, pero también nos encontramos con otros espartanos tras él y al fondo del plano, que tienen combaten como si la acción se centrara en ellos. Que todos los actores que aparecen en la secuencia lo hagan de forma tan natural, y todo se desarrolle perfectamente, tiene una enorme dificultad y Snyder consigue superarla.

Con esta película demostró que es un buen director de películas de acción, imaginativo y siempre puesto al servicio del impacto visual, sin olvidarse de otros elementos. Por ello esperemos que vuelva a resurgir en la próxima adaptación de un cómic, que parece que se le dan tan bien, aunque esta vez será Superman el protagonista. Veremos qué tal le va.

Fotos: FanPop