«The Three Musketeers»: y Dumas se retuerce en su tumba

Días antes de su estreno en Estados Unidos, Milla Jovovich acusó a Summit Entertainment por la falta de promoción para "The Three Musketeers", beneficiando con ello el estreno de la próxima entrega de "Twilight". Después de la respuesta por parte del estudio, la estrella de "Resident Evil" insistió en que la promoción no fue la adecuada para la película; que "la gente no sabe que puede traer a los niños a verla". ¿A qué voy con todo esto? A lo mejor, digo yo, la señorita Milla Jovovich no se detuvo a pensar que la película es tan, pero tan mala, que el estudio no quiso invertir ni un centavo más en la promoción.

En parte, le doy la razón a Jovovich. La película no tuvo la promoción suficiente, tanto que ni siquiera recordaba su fecha de estreno; de no ser porque estoy al pendiente del box office y las carteleras, juro que ni me entero. Pero esa declaración, pintarla como una divertida aventura familiar, ¿no "Resident Evil"? Ahí si que tengo un ligero problema con mi querida Alice.

"The Three Musketeers" es un extraño híbrido entre la novela original de Alexandre Dumas, publicada en 1844, con efectos al estilo "The Matrix", acción tipo "Resident Evil" —obviamente, sin zombis de por medio—; sin gracia y con un gran desperdicio de talento actoral. Todo este caos se lo debemos a Paul W.S. Anderson, quien ha dirigido a la modelo/actriz en la franquicia zombi, experto en el género de acción, combate y terror. Sus colaboradores en esta ocasión también tienen un poco de culpa. El guión corre a cargo de Alex Litvak, de "Predators", y Andrew Davies, cuyo currículo está bien cargado de miniseries basadas en clásicos de la literatura como Pride & Prejudice; se nota que Litvak tuvo más peso en el resultado final.

La película nos lleva a Europa, durante el siglo XVII. Todo comienza con una traición que cambiará por completo a los tres mosqueteros, en especial a uno de ellos. Durante una misión, Athos (Matthew Macfadyen), Porthos (Ray Stevenson) y Aramis (Luke Evans), son traicionados por Milady de Winter (Jovovich). La mujer resulta una doble agente, quien trabaja también bajo las órdenes del Duque de Buckingham (Orlando Bloom). Como resultado de esto, los mosqueteros terminan desprestigiados ante Francia, el Rey y el Cardenal Richelieu (Christoph Waltz).

Un año después, el joven D'Artagnan (Logan Lerman) sale de su pueblito para dirigirse a París, con el fin de convertirse en uno de los legendarios mosqueteros. Pero lo que encuentra a su llegada resulta algo totalmente diferente. Ahora, gracias a este jovencito y a las circunstancias, los mosqueteros tendrán la oportunidad de ser lo que eran antes de la traición de Milady de Winter. Por supuesto, todo esto con altas dosis de explosiones, enfrentamientos con espadas e intentos de humor que no terminas de pasar.

El guión de la película, vamos, ni sé como describirlo correctamente. La presentación de los personajes es ridícula. La sucesión de eventos también. Quien alguna vez pensó que este guión era divertido y viable, tiene un serio problema. A lo mejor ese responsable es el mismo Paul W. S. Anderson, porque se nota su mano en las secuencias de acción; vamos, es evidente que hay dos o tres escenas sacadas completamente de la franquicia "Resident Evil". Llega un momento en la película donde esperas a ver cuando sale un zombi a cuadro.

Las actuaciones tampoco favorecen a la película. Matthew Macfadyen, quien interpreta a Athos, tiene una misma expresión de dolor, que parece está en medio de una rabieta. Ray Stevenson imprime carisma a Porthos, es cierto. En el caso de Luke Evans, vamos, ni lo recuerdo. Para el personaje del joven D'Artagnan apostaron a Logan Lerman protagonista de "Percy Jackson & the Olympians: The Lightining Thief"; el chico deja mucho que desear, pues parece que no se cree el personaje; ni le creemos lo campesino, tampoco lo mosquetero. Nada. En el caso de Milla Jovovich, la femme fatale de la película, digamos que su interpretación de Milady es una mezcla de papeles anteriores, donde no termina de cuajar.

Debo admitir que disfruté ver a Orlando Bloom como Buckingham; no me mal entiendan, el hombre no tiene ni un gramo de gracia como tal, sin embargo, su apariencia se percibe como una falsa copia de Jack Sparrow. Por otro lado, tenemos a Christoph Waltz como Richelieu; sigo sin entender cómo termino en esta película. ¿Le pagaron bien?

"The Three Musketeers" sigue la línea trazada por "Sherlock Holmes" de Guy Ritchie; una adaptación literaria que trata de explotar la comedia, la acción y la espectacularidad. Sin embargo, no tiene el carisma de su reparto, ni el ingenio de los personajes. También se percibe un poco el aroma de "Pirates of the Caribbean", aunque es más por la presencia de Orlando Bloom y esas máquinas de guerra, que nos recuerdan a las majestuosas embarcaciones de dicha franquicia. Es más, no vale la pena ni por secuencias de acción, mucho menos por el 3D.

una estrella