Tom Hanks y Meg Ryan, la química romántica

Tom Hanks (1956) y Meg Ryan (1961) son el paradigma de pareja romántica. Dos grandes estrellas del cine, que labraron sus carreras durante los 90, ella como reina de la comedia romántica y él como actor de prestigio ganador de dos Oscar. Gran parte de su éxito se debe a las tres películas que protagonizaron juntos. Lo cierto es que la química entre ambos actores es muy grande y que sus actuaciones resultan de lo más creíbles y enternecedoras. Son la pareja ideal, los vecinos del quinto que todos querríamos tener.

Tom Hanks y Meg Ryan, son los Doris Day y Rock Hudson de nuestra generación. Ellos consiguieron revitalizar la comedia romántica, un género que estaba de capa caída en los ochenta y ,que vivió una segunda era dorada, en los noventa. De las tres películas que unieron a esta simpática pareja, mi favorita, es la primera. La que más me hace reír es la tercera y la que me hace llorar es la segunda. La gente no suele acordarse de su primera colaboración y es algo que me parece muy injusto para una película alegre, bizarra, imaginativa y que habla sobre la felicidad y el estar a gusto con uno mismo.

"Joe Versus the Volcano" (1990) de John Patrick Shanley

Cuando Joe, un hombrecillo deprimido y gris descubre que va a morir, acepta la oferta de un excéntrico multimillonario: ser el sacrificio de una tribu indígena de una isla del Pacífico. Joe se embarcará en un viaje de autoconocimiento y liberación que le llevará hacia la felicidad. Una comedia disparatada que unió por primera vez a Ryan y Hanks.

Meg Ryan interpreta a tres personajes. El primero como compañera de oficina de Joe, el segundo como una joven de la alta sociedad que acompaña al protagonista antes de ir a navegar, el tercero y último es el de la capitana del barco que llevará a Joe a su destino.

"Sleepless in Seattle" (1993) de Nora Ephron

Esta es la comedia romántica por excelencia. Una de la más exitosas de los noventa y la que mayor éxito reportó a la pareja. Se trata de un remake de An Affair to Remember,el clásico protagonizado por Cary Grant y Deborah Kerr. La historia nos presenta a Sam Baldwin (Hanks), un arquitecto de Seattle que se ha quedado viudo recientemente. Su hijo Jonah, de ocho años, llama a la radio el día de Navidad para buscarle una novia. La historia de Sam y Jonah llega a miles de hogares, entre ellos, el de Annie Red (Meg Ryan), quien vive en la otra punta del país. Annie está a punto de casarse pero no puede dejar de pensar en Sam, llegando a un punto en el que cree que debe conocerle.

Siempre he creído que el éxito de esta película se debe, en parte, a los excelentes secundarios que aparecen en la misma: Bill Pullman, Rosie O'Donnell, Victor Garber o David Hyde Pierce ponían el toque de humor adecuado a la historia para completar una película redonda dentro de su género.

"You've Got Mail" (1998) de Nora Ephron

Película que intenta repetir el éxito de "Sleepless in Seattle" y aunque resulta entretenida, creíble y por momentos, divertida, no consigue emular la química perfecta de la anterior colaboración de la pareja Ryan-Hanks. Sin embargo, en esta película hay una secuencia que me encanta. Cuando el personaje de Hanks visita al de Ryan quien está enferma en su casa.

En esta ocasión, Ryan interpreta a Kathleen Kelly la propietaria de una pequeña librería que ve como una gran franquicia de librerías abre una tienda en frente de la suya. El pequeño comerciante frente al gran empresario. Kathleen se enfrentará a Joe Fox (Tom Hanks), hijo del dueño de la franquicia, por sus derechos y por mantener a flote su negocio. El odio entre ellos es instantáneo pero lo que no saben es que ambos mantienen una relación por correo electrónico. Cuando Kathleen decide quedar con su desconocido amigo, y es entonces cuando Joe descubre la verdad. Así que intentará hacerle cambiar de opinión sobre él, antes de contarle quien es.

En esta ocasión también contaban con unos secundarios de lujo: Greg Kinnear, Parker Posey, Steve Zahn y Michael Badalucco. Sin embargo no acababan de cuajar en la trama y más que aportar cosas, resultaban cargantes y poco interesantes.


No sé si en algún momento del futuro volverán a trabajar juntos. Aunque si tenemos en cuenta como están, actualmente, sus carreras dudo mucho que volvamos a verles frente a frente en la gran pantalla. Meg Ryan ya no es la reina de la comedia romántica y ha perdido el favor del público. También ha perdido la frescura que tenía hace quince años y hoy por hoy, es una caricatura de si misma. Sin embargo, Tom Hanks, no ha hecho más que subir peldaños dentro de la jerarquía hollywodiense. Ha seguido trabajando a un ritmo envidiable, acertando a la hora de escoger papeles y participando activamente en la producción de varios proyectos de éxito.

Siempre nos quedarán estas tres pequeñas joyas de la comedia romántica para hacernos reír, llorar y alegrarnos la tarde.

Foto: Meet in the Missouri