¿Qué haremos sin Woody Allen?

Nadie vive eternamente, una lástima, pero la existencia es finita y todos lo sabemos. Por eso ayer mismo me preguntaba ¿qué haremos los cinéfilos cuando Woody Allen nos deje para siempre?. Su abundante, variada y divertida obra cinematográfica perdurará durante décadas, y estará disponible para aquellos que quieran descubrir las obsesiones, neurosis y maravillas varias de este excéntrico y peculiar neoyorquino de setenta y cinco años.

Guionista, escritor, actor, director, músico y judío. Ganador de infinidad de premios, imitado, adorado y reverenciado por muchos. Detestado, criticado y denostado por otros. La larga trayectoria de Allen ha dado para mucho. Además su vida personal ha sido tan rocambolesca como algunas de sus películas. Un hombre irrepetible, una trayectoria vital interesantísima, un legado plagado de grandes películas.

Cada año estrena película, cada año sorprende con un nuevo proyecto. Desde que estrenara "What's New Pussycat?" en 1969 ha parido, casi sin interrupción, una obra al año. No ha parado de trabajar en ningún momento y si no se encuentra escribiendo, está dirigiendo o tocando el clarinete o actuando, aunque cada vez se deja ver menos en la gran pantalla y prefiere dejar a otros actores personajes que antaño se reservaba para si.

¿Qué pasará cuando fallezca? Que nos quedaremos sin película anual de Woody Allen. Y no sólo eso, hoy por hoy, no existe nadie que trabaje al mismo nivel que este hombrecillo con gafas y medio calvo. Su ritmo de producción es impresionante, además, la calidad de sus películas, incluso aquellas consideradas menores, son superiores a la media de lo que llega a las salas de cine. No existe en el mundo quien pueda igualarse a él en cantidad, calidad y seguimiento por parte de la industria. Cuando hablo de seguimiento por parte de la industria me refiero a la expectación que cada nuevo proyecto de Allen suscita en la prensa y en los amantes del cine. Todos los actores y actrices quieren trabajar con él, todos los críticos desean hablar de la última obra del director de "Manhattan". Sus estrenos son todo un acontecimiento mediático, y el reparto de sus películas, casi siempre corales, suele ser el sueño de todo director.

¿Quién podría ocupar su lugar? La respuesta es nadie, por lo menos a mi no se me ocurre ningún nombre. No hay ningún miembro de la industria del cine que pueda escribir guiones, actuar y dirigir, siempre de manera sobresaliente, como lo hace Woody Allen. Nadie tiene su capacidad de trabajo, su rapidez, su estilo. Muchos dicen que Allen hace la misma película una y otra vez, que su estilo es el mismo, que se repite. No lo niego pero consigue destacar, innovar, llegar más allá repitiendo la misma fórmula, consigue cambiarla, alterarla y crear algo nuevo pero igual. Y parece sencillo, ja.

Ojalá viva muchos años, ojalá siga trabajando incansable, genial y magnífico como lo ha venido haciendo hasta ahora. Espero una década más de películas de Woody Allen, de neurosis, de risas, de psicoanálisis, de judíos, de amor, de vidas cruzadas. Y cuando el temido día llegue, y Allen sea una estrella en el cielo, revisaré mi colección de DVD para recuparar "Annie Hall", "Hannah and Her Sisters", "Radio Days" o "Manhattan Murder Mystery".

Foto: David Johnson