«The Adventures of Tintin»: convencen y entretienen

Tintín es un icono europeo, un personaje que ha marcado la infancia de millones de personas, el arquetipo de héroe aventurero que todos querríamos ser. Joven, reportero, pelirrojo, inseparable de su perro Milú y del capitán Haddock, al que conocerá en esta película. El personaje creado por Hergé en 1929 necesitaba una adaptación como esta.

La adaptación hollywoodiense, en manos de Steven Spielberg como director y Peter Jackson como productor, ha generado ríos de tinta, mucha expectación y especulaciones varias. Spielberg es el niño de oro, a sus más de sesenta años, de la industria; Jackson podría considerarse su más aventajado aprendiz. Entre los dos y con un guión escrito por Steven Moffat, Edgar Wrigh y Joe Cornish. han logrado crear una película entretenida, sólida, cargada de humor, inteligente y muy emocionante. El guión se basa en tres cómics: El Cangrejo de las Pinzas de Oro, El Secreto del Unicornio y El tesoro de Rackham el Rojo escritos por Hergé.

"The Adventures of Tintin: The Secret of the Unicorn" está realizada con la técnica de capture motion, es todo un acierto el uso de la misma ya que la gran parte de las escenas serían irrealizables o no serían tan espectaculares si se usase imagen real. Hay tres escenas en particular que resultan visualmente impresionantes: la batalla del navío Unicornio contra los piratas, la persecución en moto por el puerto de la ciudad marroquí y la lucha de grúas. Hago un inciso para recomendar, si es que podéis, ver la película en versión original para disfrutar de las voces de Jamie Bell, Daniel Craig, Simon Pegg, Andy Serkis o Toby Jones. Volviendo a la técnica de animación creo que está muy lograda y resulta muy realista en algunos momentos como la mano de Tintín en el mar o el rostro de Ivanovich Sakharine o la ciudad donde vive Tintín. Incluso cosas pequeñas como las gotas de agua, el polvo, la arena del desierto parecen de verdad.

Las secuencias de acción son espectaculares, son muy elaboradas y complejas y el director hace buen provecho de las posibilidades de la animación, sin resultar demasiado imposibles, hay un punto más allá del límite en todas ellas. La capture motion, aún no es perfecta pero se está acercando; los movimientos, las texturas y la expresividad de los personajes ha mejorado notablemente y ya no resulta extraño verlos en acción.

Los créditos iniciales, toda una delicia para los fans de Tintín, dan paso a una obra repleta de acción. La historia empieza cuando Tintín (Jamie Bell) compra la maqueta de un barco, El Unicornio, que le sitúa en el centro de la venganza de Ivan Ivanovitch Sakharine (Daniel Craig). En el barco se encuentra la clave para encontrar el fabuloso tesoro del pirata Rackham el Rojo. Acompañado de Milú, el reportero inicia la investigación sobre el barco y la familia Haddock. Más adelante conocerá al borrachín y bravucón capitán Haddock (Andy Serkis) que también está en el punto de mira de Sakharine. El protagonista y sus dos inseparables amigos viajarán por medio mundo para descubrir donde se encuentra el tesoro.

Todos los personajes son como deben ser, Tintín es inteligente y valiente; Haddock bravo, un poco loco y borracho pero con un punto de melancolía en el fondo de la botella de whisky; Milú es ágil y proporciona algunos de los momentos más divertidos de la cinta; los policías Hernández y Fernández tan cómicos como torpes tan entrañables como cargantes. Haddock y Tintín funcionan juntos de manera cuasi perfecta. Hay mucha naturalidad entre ellos, en la forma en la que conectan tras conocerse en circunstancias poco propicias, ambos viven juntos situaciones de peligro que los unirán para bien o para mal, su escapada en la barca, su viaje en avión, su persecución en sidecar; escenas magníficas que me recordaron, sobre todo la última, a Indiana Jones. Haddock es todo un personaje, divertido, osado y auténtico.

Una buena adaptación de los cómics de Hergé, la historia fluye sin pausa, sin darnos tiempo a recuperar el aliento, los personajes pasan de barcos a desiertos, de ciudades a puertos, de robos a persecuciones; todo ello con naturalidad, con brío narrativo y entretejiendo una historia de piratas y venganza que desborda credibilidad e imaginación. Creo que tanto los fans de Tintín como los no tan fans estarán más que satisfechos con el resultado.

La gran aventura de Tintín recuerda, por momentos, a las películas de Indiana Jones, tiene ese toque intrépido, inteligente y divertido. Te deja la misma sensación de haber pasado un buen rato, quieres más y espero que la película funcione en taquilla para que la prometida trilogía sea una realidad. La única pega que le pongo a la película es la duración, creo que es excesiva, le sobran unos diez o quince minutos porque las secuencias de acción, no todas, se dilatan demasiado resultando, en algunos casos, algo repetitivas. Por lo demás, todo me parece perfecto.

Dos horas de película que valen la pena, así que id al cine o multicine más cercano y dadle una oportunidad a este joven pelirrojo, su fiel amigo Milú y al blasfemo capitán Haddock. Eso sí la película es un producto típico Spielberg, para toda la familia pero disfrutable igualmente por pequeños y grandes; y eso no debería ser algo negativo, es muy difícil hacer ese tipo de cine para todos. Y lo cierto es que cuando Spìelberg se pone a ello, lo borda.

cinco estrellas